Berlín

Los diputados del Bundestag han votado por unanimidad este jueves a favor de castigar con mayor dureza los crímenes de carácter sexual, integrando su Código Penal el principio “'no' significa 'no'”. Hasta ahora una mujer agredida sexualmente en Alemania sólo podía denunciar una violación con éxito sólo si oponía resistencia física. Negarse verbalmente no era suficiente.

El total de los 601 diputados presentes este jueves en la Cámara Baja germana se han manifestado a favor de este endurecimiento del código penal propuesto por los partidos en poder, la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel y el Partido Socialdemócrata (SPD).

Con esta decisión, el Parlamento amplía el concepto de violación en Alemania, donde antes de la reforma aprobada hoy, sólo se consideraran una de cada diez violaciones, según algunas estimaciones.

Tras esta reforma del código penal, se considerará violación toda actividad sexual que atente contra “la voluntad perceptible” de la víctima. “Quienquiera que tenga una voluntad y pueda expresarla está protegido por este principio”, ha dicho en el debate sobre esta cuestión la diputada cristianodemócrata Eliseabeth Winkelmeier-Becker, aludiendo al “‘no’ significa ‘no’".

Dentro de las modificaciones introducidas en esta reforma también se podrán castigar nuevos delitos sexuales llevados a cabos en grupo, una clara reacción a las agresiones de tipo sexual y robos masivos a mujeres de la pasada Nochevieja en varias ciudades germanas, especialmente en Colonia (oeste). Entre las novedades, también destaca que figure como delito realizar tocamientos a una mujer en contra de su voluntad.

CAMBIO HISTÓRICO 'ESENCIAL'

Antes de la votación, el ministro alemán de Justicia, Heiko Maas, se refirió a las modificaciones introducidas este jueves como un gesto “esencial” en la defensa de las mujeres. Por su parte, las organizaciones defensa de las mujeres han mostrado su satisfacción. “Haber integrado ese principio es algo histórico”, dice a EL ESPAÑOL Birte Rohles, de la asociación Terre des Femmes. “La votación supone un cambio de paradigma jurídico, y es producto de mucho trabajo en los últimos dos o tres años”, añade.

La organización de Rohles está entre las iniciadoras de la lucha por el endurecimiento del Código Penal germano en lo que a delitos sexuales de refiere. “Hasta ahora los políticos no habían percibido la necesidad de endurecer las leyes”, señala esta activista. Ella ve en la reforma aprobada el resultado de tres años de trabajo contra “la escasez de condenas” frente a delitos sexuales en Alemania.

Hace tres años, Terre des Femmes comenzó una campaña de recogida de firmas y de concienciación que, desde hace dos años, cuenta con el apoyo del Ministerio de Justicia. Junto a otras asociaciones, organizadas en la agrupación que lleva por nombre Nein heißt Nein - “'no' significa 'no'” -, ha conseguido el apoyo por escrito de hasta 120.000 personas. Pero, sobre todo, han facilitado la concienciación de la clase política, haciendo posible la votación de este jueves.

Rohles piensa que en la votación no ha influido el ataque masivo a mujeres de la pasada Nochevieja, puesto que su causa comenzó mucho antes. El Ministerio de Justicia, por ejemplo, se implicó en este asunto desde mayo de 2014. Sin embargo, la votación del Bundestag se produce medio año después después de la gran conmoción generada por esos ataques, que han llevado a la división de la sociedad germana entre ciudadanos a favor y en contra de los refugiados, puesto que había migrantes y demandantes de asilo entre los agresores.

También se produce a rebufo de un escándalo generado por el caso de la célebre modelo y personaje de la televisión germana Gina-Lisa Lohfink, quien se vio envuelta en 2012 en un suceso donde ella acusó a dos hombres de drogarla y agredirla sexualmente en un encuentro que fue grabado en un video que fue difundido posteriormente.

Los denunciados fueron castigados por la distribución de esas imágenes, en las que a ella se le escuchaba decir “para, para, no”. No fueron condenados por los delitos de agresión sexual. Lohfink, por su parte, ha sido condenada por la justicia a pagar 24.000 euros por falso testimonio, una decisión que ha recurrido.

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