Batley

El autobús 282 de West Yorkshire pasa por delante de la casa de Thomas Mair, detenido por el asesinato de la diputada laborista Jo Cox el pasado jueves. Se detiene un poco más adelante, en la misma calle de Birstall en la que Mair arreglaba su jardín y el de algunos vecinos.

Unos 20 minutos después, el vehículo atraviesa Batley, la localidad en la que nació Helen Joanne Cox (1974). Se detiene en el cementerio y tres paradas después, junto al Ayuntamiento. Hay flores y mensajes de agradecimiento en las escaleras de acceso. También una fotografía de la política y madre de dos hijos y la frase que pronunció en su primer día como diputada en Westminster, hace justo un año: "Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa".

Cruzando la calle en diagonal, bajo una puerta roja de madera, hay otro montoncito de ramos. Era la oficina de la diputada. En el timbre pone: "Jo Cox MP". El autobús se pierde en la calle comercial y sigue su ruta hacia Thornhill. Unas horas antes, Thomas Mair comparecía ante la Corte de Magistrados de Westminster. "Mi nombre es muerte a los traidores, libertad para Gran Bretaña", dijo. No respondió a las preguntas sobre su domicilio y fecha de nacimiento.

La policía de West Yorkshire acababa de acusarle del asesinato de Jo Cox, de causar lesiones graves a otro hombre (el anciano de 77 años que intentó socorrer a la diputada) y de poseer un arma de fuego "con la intención de cometer un acto criminal". Mair comparecerá ante otro tribunal este lunes, hasta entonces permanecerá en la prisión de Berlmarsh (Londres).

Parvez Iqbal trabaja en un restaurante de la calle principal de Batley. Acaba de terminar su turno y aún no ha visto las noticias. Conoció a Cox hace tres años, en un acto del partido laborista, cuando se afilió con toda su familia. Es de Cachemira y se expresa con un inglés primitivo. "Era encantadora, te ayudaba en todo, venía a menudo y tenía reuniones con la gente. Nos contaba lo contenta que estaba en Westminster, lo que hacía por la comunidad", cuenta.

La diputada laborista en un acto de la comunidad

Empieza a buscar fotos junto a ella en el teléfono móvil. "Esta es de hace dos meses, de una reunión en la biblioteca". La diputada fue elegida por el distrito de Batley y Spen en las elecciones de mayo de 2015. Desde entonces había celebrado varias surgeries (encuentros con ciudadanos) en las ciudades del condado.

El jueves pasado se dirigía a una de ellas cuando fue atacada al grito de "Britain First". "Cuando me enteré fue triste, muy triste, como si te quitasen una parte del cuerpo. Cinco minutos después de conocerla sentías que la conocías desde hacía 20 años".

Le cuento lo que ha declarado Mair en el tribunal y responde: "No lo entiendo. Es un loco. La gente de Bran Bretaña no piensa así. Aquí vivimos mezclados ingleses, indios, pakistaníes… y no pasa nada”. Sigue mostrando fotografías. “Mira, ahí me estaba riñendo por llegar tarde [a la fiesta en la que celebraron su elección]. Era todo alegría”, recuerda.

La diputada era muy respetada en la comunidad

"La conocía vagamente, de organizar alguna surgery con los vecinos. Venía de vez en cuando pero vivía en Londres, en un barco en el Támesis, por lo que he visto en las noticias", cuenta el bibliotecario de Batley. Dice que las reuniones solían tratar de problemas del día a día (trabajo, escuelas, transporte), no de ideas políticas. "No te puedo contar más. Si te soy sincero, nos han enviado un correo electrónico pidiéndonos que no hagamos comentarios", dice. "¿Quién?". "Alguien de arriba".

Junto a la oficina de la diputada hay una cafetería destartalada. Las mujeres que regentan el local rehúyen las preguntas. "La vi pasar algunas veces por la calle y nada más. Sobre lo que ha pasado no hay mucho que decir. Es mejor que preguntes ahí", dice una de ellas señalando al Ayuntamiento. Pero es sábado y en el edificio sólo hay una conserje al cargo de una pequeña biblioteca: "Vete a Birstall, allí es donde está todo el asunto". La bandera del consistorio cae lacia a media asta.

A unos pasos de la puerta roja de madera hay un local de comida rápida inglesa (Fish and Chips). Su dueño, Sukhwinder Singh, un indio sij que emigró a Inglaterra en 1995, habla sobre las motivaciones políticas del asesinato. “¡Dice que está luchando por Gran Bretaña! Hay muchas formas de luchar por tu país y esa no es una de ellas. Puedes luchar en los tribunales o en el Parlamento, pero no matando”. Tiene claro el motivo: “Hay gente que oye lo que dice Britain First, les sigue y luego pasan cosas”.

Sobre la unión en la "diversidad" de la que Cox hablaba en Westminster, Sukhwinder cuenta lo siguiente: "Tengo un Fish and Chips y algunos británicos pueden pensar: ‘Oh, está cogiendo nuestras tradiciones, ¿por qué no vende pescado picante o cualquier cosa india?’. Vine a este país porque se vive mejor, no para quitarte tu cultura. Trabajo, no me meto en problemas, sé cuáles son las reglas y las cumplo". Sin embargo, tiene ideas contradictorias sobre la inmigración: "Es el asunto principal del referéndum. En los últimos años ha venido mucha gente de Europa, como ella”, señala a su empleada, una joven estonia que casi no habla inglés. "Esta isla es pequeña y hay mucha gente. Pero tengo dudas. Si salimos de la UE seremos más débiles y la economía empeorará".

El día antes de ser asesinada, Cox participó en un "motín" a favor de la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. Nigel Farage, líder del partido nacionalista y eurófobo UKIP, había organizado un desfile de barcos de pesca a favor del Brexit en el río Támesis, pero un pequeño ejército de lanchas capitaneado por el cantante Bob Geldof reventó el acto al ritmo de "Baby, please, don't go". Varios sondeos elaborados entre el miércoles y el viernes para el Sunday Times, The Herald y la cadena ITV reflejan un pequeño repunte del Remain. Antes del ataque, las encuestas daban ventaja al Leave. Sin embargo, la plataforma de análisis YouGov afirma que los resultados "no parecen estar relacionados" con la muerte de la diputada. "Pueden tener más que ver con la gente preocupada por el impacto económico de salir de la Unión Europea", señalan. A medida que se acerca el 23 de junio, los votantes "prestan más atención y tienen más presentes los riesgos". 

La iglesia parroquial de Batley está cerrada. El servicio del viernes fue cancelado "debido a los recientes acontecimientos", anuncia un cartel. A tres kilómetros en línea recta se encuentra la iglesia de San Pedro en Birstall, donde los vecinos han celebrado varias vigilias para recordar a la diputada, ciudadana, esposa y madre de dos hijos Jo Cox.

Homenaje en el ayuntamiento de Batley.

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