Bruselas

La crisis en Venezuela ha vuelto a convertirse este miércoles en un argumento de la campaña electoral española, pero esta vez en Estrasburgo en lugar de en Madrid. El pleno de la Eurocámara ha aprobado por amplia mayoría una resolución en la que reclama al Gobierno de Nicolás Maduro que libere al opositor Leopoldo López y al resto de presos políticos y acepte la celebración de un referéndum revocatorio antes de finales de 2016 en Venezuela.

Podemos, que hasta el último minuto ha guardado en secreto el sentido de su voto, finalmente se ha abstenido. Suaviza así su posición, ya que hace un año rechazó un texto similar en el Parlamento Europeo. Su socio de coalición para el 26-J, Izquierda Unida, sí ha votado en contra.

La resolución -la cuarta de la Eurocámara sobre Venezuela desde 2014- había sido pactada previamente por los grupos popular, socialista, liberal (al que está adscrito Ciudadanos) y reformista. Finalmente se ha aprobado por 501 votos a favor, 94 en contra y 73 abstenciones. 

 

En ella, el Parlamento Europeo expresa su “profunda preocupación por el grave deterioro de la situación en lo que se refiere a la democracia, los derechos humanos y la situación socioeconómica en Venezuela, con un clima de creciente inestabilidad política y social”. Y reclama “un proceso de diálogo nacional” entre Gobierno y oposición.

Campo de batalla electoral

La eurodiputada de Podemos Tania González ha sostenido que la resolución sobre Venezuela es "un instrumento para el beneficio electoral de terceros, desviando el foco de lo que es importante, las personas". González ha denunciado el "rodillo de la gran coalición" por no haber aceptado enmiendas sugeridas por los Verdes o por Izquierda Unitaria. A su juicio, el texto final adoptado "dista mucho de contribuir al diálogo" en la situación de "enorme complejidad" que vive Venezuela.

 

Para Izquierda Unida, la intervención de la Eurocámara busca únicamente “la desestabilización de un país hermano” y “forzar que un Gobierno legítimo esté cercado y tenga dificultades. “Sólo contribuirá a echar más leña al fuego en Venezuela, donde lo que hay que hacer es justo lo contrario: con respeto a la separación de poderes y a su soberanía, facilitar el encuentro entre el Gobierno y la oposición no violenta”, alega el eurodiputado Javier Couso. A su juicio, esta resolución “está dentro de la agenda española” y sólo busca “distorsionar” la campaña electoral.

"Podemos e Izquierda Unida han demostrado que son unos sectarios incapaces de condenar los atentados contra la democracia y el pueblo venezolano, amparando a Maduro, como han hecho siempre", ha dicho el portavoz de Ciudadanos en la Eurocámara, Javier Nart. Los liberales querían una resolución más dura, pero "el PP y, especialmente, el PSOE no han querido ser más contundentes con el régimen chavista", ha sostenido Nart.

"Es urgente que el Gobierno de Maduro ponga en libertad de inmediato a todos los presos políticos y que se respeten los derechos humanos de todos los venezolanos, sin distinciones de ideología o profesión", ha pedido el eurodiputado del PP Luis de Grandes. "Podemos, el partido de Pablo Iglesias, que fue diputado europeo, antes solía salirse del hemiciclo cuando se hablaba de Venezuela. Hoy no han podido salirse pero se han abstenido", ha criticado Grandes.

 

El PSOE ha puesto el énfasis en la necesidad de un “gran acuerdo” en Venezuela. “Un pacto de convivencia política que permita a su vez resolver los grandes problemas económicos del país y que, imperativamente involucre a oposición y gobierno”. El eurodiputado y presidente de la Asamblea Eurolatinoamericana, Ramón Jáuregui, resalta no obstante que “es imprescindible” la liberación de los presos políticos.

 

También la Alta Representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, ha apostado por el diálogo entre Gobierno y oposición como receta para salir de la crisis con Venezuela. Mogherini ha hablado con el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y ha respaldado sus esfuerzos de mediación junto con los ex presidentes de la República Dominicana, Leonel Fernández; y Panamá, Martín Torrijos.

 

“El diálogo en marcha supone una oportunidad preciosa para encontrar soluciones pacíficas respetando los principios democráticos y constitucionales”, ha dicho Mogherini en un comunicado. La UE está dispuesta a apoyar los esfuerzos de mediación, pero de momento no concreta cómo. Zapatero se reunirá “pronto” en Bruselas con la Alta Representante para explorar las opciones disponibles.

 

Los principales puntos de la resolución

 

-Sobre los presos políticos: La Eurocámara “insta al Gobierno de Venezuela a que libere a todos los presos políticos inmediatamente” y recuerda que esta es una condición previa exigida por la oposición para iniciar las negociaciones. Según sus cálculos, “hay unas 2 000 personas encarceladas, en arresto domiciliario o en condena condicional por razones políticas”.

 

La resolución alternativa promovida por el grupo confederal de la Izquierda Unitaria Europea (GUE) –al que están adscritos Podemos e Izquierda Unida- “lamenta el historial golpista de algunos miembros de la oposición, como Antonio Ledezma, María Corina Machado y Leopoldo López” y sostiene que intentan “manipular a la opinión pública internacional para obtener la consideración de presos políticos”. La ley de amnistía pretende, según GUE, “excarcelar a asesinos, terroristas y personas responsables de la muerte de inocentes”.

 

-Sobre el referéndum revocatorio. El Parlamento Europeo reclama al Gobierno de Nicolás Maduro que respete “los mecanismos y procedimientos legales y reconocidos para activar el proceso establecido en la Constitución de Venezuela para destituir al presidente antes de finales de 2016”. Resalta que la oposición ha remitido al Consejo Nacional Electoral 1,8 millones de firmas de ciudadanos reclamando la consulta, muy por encima de las 198.000 exigidas.

 

El grupo de Izquierda Unitaria, en su texto alternativo, expresa su “pleno apoyo y solidaridad al pueblo de Venezuela, al proceso bolivariano y al presidente electo Nicolás Maduro”. Y denuncia “la campaña de desestabilización permanente ejercida contra la República Bolivariana de Venezuela mediante actos violentos enmarcados en un contexto similar al de la anterior intentona golpista de 2002”. La oposición, a la que califica de “extrema derecha”, no ha seguido el “procedimiento establecido” para convocar el referéndum revocatorio.

 

-Sobre la situación humanitaria. La Eurocámara expresa su “profunda preocupación por el continuo aumento de la tensión social causada por la escasez de productos básicos como alimentos y medicinas”. Y acusa al régimen de impedir la entrada de ayuda humanitaria en el país y boicotear a las ONG. La resolución pide a Maduro y su Gobierno que “apliquen urgentemente reformas económicas en colaboración con la Asamblea Nacional a fin de encontrar una solución constructiva a la crisis económica y energética”.

 

Para Izquierda Unida “no hay hambruna en Venezuela”. Las alegaciones de una supuesta crisis humanitaria en Venezuela tienen como objetivo “promover una campaña internacional favorable a la intervención”, según GUE.

-Sobre el Gobierno de Maduro. La resolución le acusa de usar "los poderes del Estado para controlar al Tribunal Supremo y al Consejo Nacional Electoral con el fin de impedir la aplicación de leyes e iniciativas adoptadas por la Asamblea Nacional". Por ello le pide que respete el estado de derecho y el principio de separación de poderes. También solicita que garantice el derecho a manifestarse pacíficamente.

Izquierda Unida considera "falsedades" las acusaciones de que no hay separación de poderes en Venezuela o de que el Tribunal Supremo es ilegítimo.

-Sobre el papel de la UE. La Eurocámara reclama poner en marcha un “plan de asistencia” de la UE para Venezuela. Y apuesta por enviar lo antes posible una delegación parlamentaria con el fin de impulsar el diálogo entre todos los sectores implicados en la crisis. Finalmente, la resolución no pide sanciones contra los altos cargos del Gobierno de Maduro, como había solicitado el grupo liberal, al que está adscrito Ciudadanos.

 

El Grupo de Izquierda Unitaria se opone a cualquier “injerencia” de la Unión Europea en Venezuela y critica incluso las tibias declaraciones realizadas por Mogherini, que nunca ha propuesto nada concreto. Pero sí apoya la misión mediadora de Unasur en la que participa el ex presidente Zapatero.

 

 

 

 

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