Bruselas

La Policía belga busca a un segundo terrorista huido tras los atentados del martes en el metro y en el aeropuerto de Bruselas, en los que han muerto al menos 31 personas y otras 300 han resultado heridas. El sospechoso en cuestión estaba en la estación de metro de Maelbeek con el kamikaze Jalid El Bakraui minutos antes del ataque, pero no entró con él en el vagón, según informa la cadena pública valona RTBF.

Con él, serían ya cinco los terroristas que participaron directamente en los ataques a la capital de la Unión Europea. Tres de ellos se inmolaron, dos en el aeropuerto y uno en el metro. Los otros dos han logrado escapar.

La investigación de los atentados conduce a París y a los ataques del 13 de noviembre. Y al contrario. Las dos masacres están estrechamente vinculadas. Los terroristas de Bruselas identificados hasta ahora participaron también en la organización de los atentados de París, en los que murieron 130 personas, aunque con papeles secundarios.

gráfico Bruselas

Este descubrimiento pone de nuevo el foco en los fallos policiales y la descoordinación entre Francia y Bélgica. Cuatro meses después del 13-N, los sospechosos no sólo seguían huidos, sino que han podido planificar y ejecutar un nuevo ataque.

A continuación explicamos lo que se sabe hasta ahora de los terroristas de Bruselas.

El segundo terrorista huido

En las imágenes de la cámara de vigilancia del metro de Maelbeek se ve a otra persona al lado del kamikaze Jalid El Bakraui y hablando con él. Lleva una gran bolsa. Pero no entra en el vagón de metro donde Bakraui se hizo estallar y mató a una veintena de personas y dejó heridas a otro centenar. La información la publica la RTBF citando fuentes de la policía belga, pero no hay confirmación oficial de la fiscalía.

Los hermanos El Bakraui

Los identificados por la fiscalía son los hermanos Brahim y Jalid El Bakraui, de nacionalidad belga. El primero se inmoló con su maleta en el aeropuerto de Zaventem. El segundo era el kamikaze que se hizo estallar en la parada de metro de Maelbeek, en el barrio europeo de Bruselas, a pocos metros de la sede de la Comisión y el Consejo Europeo.

Los dos hermanos tenían antecedentes penales graves, aunque no estaban relacionados con el terrorismo. Brahim fue condenado en 2010 a nueve años de cárcel por haber disparado con un kaláshnikov a una patrulla de policía que trataba de detenerlo tras haber cometido un robo. A su hermano Jalid también se le condenó a 5 años de prisión en 2011 por robos de coches. Cuando fue detenido también tenía en su posesión fusiles kaláshnikov.

Los hermanos El Bakraui, autores materiales de los atentados.

 Su papel en los atentados de París es secundario. Jalid alquiló un piso en la localidad de Charleroi en el que se preparó el 13-N, según fuentes policiales citadas por la prensa belga. Jalid alquiló también con una identidad falsa el apartamento en el barrio de Forest en el que supuestamente se escondía Salah Abdeslam, el octavo terrorista de París, y que fue objeto de una redada policial la semana pasada. En la operación se abatió a un sospechoso y cuatro policías resultaron heridos. Y se encontró la pista definitiva que llevó a la detención de Abdeslam el 22 de marzo, cuatro días antes de los ataques.

 El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha puesto en evidencia la descoordinación entre los servicios de inteligencia europeos. Erdogan ha asegurado que Turquía detuvo en verano a Brahim El Bakraui en la frontera con Siria, lo expulsó del país y advirtió a las autoridades belgas de que era una persona de riesgo. El ministro de Justicia belga, Koen Geens, le ha respondido que Brahim fue devuelto a Holanda y no a Bélgica.

 

El experto en explosivos Najim Laachraoui

 El segundo kamikaze del aeropuerto ya ha sido identificado como Najim Laachraoui, según fuentes policiales citadas por la prensa belga. La fiscalía todavía no lo confirma oficialmente. En un primer momento, las fuerzas de seguridad pensaron que Laachraoui era el tercer terrorista de Zaventem que ha logrado huir. De hecho, algunos medios belgas han llegado a anunciar que se le había detenido, aunque después han tenido que retractarse. La persona a la que se detuvo en el barrio de Schaerbeek ha sido puesta ya en libertad.

Najim Laachraoui, segundo kamikaze del aeropuerto.

Laachraoui sí jugo un papel central en los atentados de París. Las fuerzas de seguridad sospechan que es el artificiero que fabricó los cinturones explosivos utilizados por los kamikazes del 13-N. Su ADN se ha encontrado en al menos dos de los cinturones: uno utilizado en la sala de conciertos Bataclan y otro en el estadio de Francia, según la cadena RTBF.

 Najim Laachraoui era un viejo conocido de los servicios de seguridad belgas. Viajó a combatir a Siria en 2013 y era objeto de una orden de busca y captura internacional desde marzo de 2014. Sin embargo, pudo viajar a reunirse con Abdeslam en Hungría en septiembre de 2015, dos meses antes de los ataques de París.

 

El “hombre de blanco” que escapó de Zaventem

 Las fuerzas de seguridad belgas prosiguen su operación de búsqueda y captura contra el tercer terrorista del comando de Zaventem, que continúa huido. Tras descartarse que sea Laachraoui, nada se sabe de su identidad. Durante los ataques llevaba sombrero y una chaqueta blanca y empujaba un carrito con su maleta, según las imágenes recogidas por las cámaras de seguridad del aeropuerto momentos antes del ataque.

El hombre de blanco, tercer terrorista en el aeropuerto.

 El sospechoso, que no ha sido identificado por la fiscalía, llevaba en su maleta la mayor carga de explosivos de los tres atacantes, pero se marchó sin hacerla estallar. Tampoco se sabe por qué. El alcalde de Zaventem, Francis Vermeiren, ha dicho que podría haberse echado atrás en el último momento. 

La pista del taxista

La policía belga ha localizado rápidamente el piso en el que los terroristas prepararon los ataques gracias al taxista que les llevó al aeropuerto. Tras difundirse las imágenes de los sospechosos, el conductor les reconoció y comunicó a las fuerzas de seguridad que les había recogido en un apartamento en el barrio de Schaerbeek, al noreste de Bruselas.

En el piso, la policía ha encontrado 15 kilos de explosivos de tipo TATP (el mismo que se utilizó en París), 150 litros de acetona, 30 litros de agua oxigenada, detonadores, una maleta llena de clavos y tornillos y material para confeccionar explosivos. En una papelera próxima se ha hallado además un ordenador con el 'testamento' de Brahim. En él, el terrorista se declara acorralado y dice que no quiere acabar en una celda con Abdeslam.

Precisamente, el papel de Abdeslam es una de las mayores incógnitas en los ataques de Bruselas. Los expertos antiterroristas belgas creen que la complejidad de los atentados indica que se venían planificando desde hace tiempo. Pero la detención del terrorista de París ha actuado como detonante para acelerar los ataques. De momento, no ha trascendido que Abdeslam, que se encuentra en una prisión en Brujas, haya contado algo sobre los atentados a los investigadores.

La policía saca pruebas del piso de Anderlecht. Charles Platiau Reuters

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