“Las partes enfrentadas están sumiéndose constantemente en nuevos agujeros, aparentemente sin importarles lo más mínimo la muerte y la destrucción que están causando a lo largo del país. Mujeres y niños, ancianos, heridos y enfermos, personas con discapacidad están siendo usados como monedas de cambio y carne de cañón día tras día. Es una situación grotesca”.

Son las palabras del Alto Comisionado de derechos humanos de la ONU, Zeid Ra'ad al Hussein, en un durísimo comunicado donde este jueves ha advertido sobre el rápido empeoramiento de los derechos humanos en y alrededor del bastión rebelde de Alepo, al norte de Siria, pero también en otros lugares del país.

51.000 desplazados internos son los que ha provocado la ofensiva del Ejército de Bashar al Asad desde el pasado 1 de febrero en la Gobernación de Alepo, según el recuento de Naciones Unidas. Una ofensiva que incluye bombardeos del régimen y también rusos, incluso con el uso de bombas de racimo, según denuncia la ONG Human Rights Watch. La ONU advierte además de que 300.000 ciudadanos de la zona corren el riesgo de quedar bajo estado de sitio.

"Chocantes violaciones [de estos derechos] y abusos se cometen a diario", ha asegurado Al Hussein. El organismo también ha recibido “numerosos informes” sobre la destrucción de infraestructuras civiles en Alepo, incluidas tres clínicas y dos panaderías.

HAMBRUNAS DELIBERADAS

Las situaciones de hambruna en las localidades ya sitiadas del país tampoco parecen mejorar. Los ciudadanos de cinco ciudades están en una "situación desesperada, con muchas muertes, incluidas las de niños pequeños, como resultado de malnutrición aguda y falta de acceso a asistencia médica", ha afirmado. Entre las ciudades afectadas se encuentran también Madaya, Fua y Kefraya, adonde ya se abrió puntualmente un paso humanitario para llevar comida y medicamentos.

"El hambre deliberada de civiles como método de guerra constituye una clara violación de la ley humanitaria internacional", ha advertido el Alto Comisionado. "Poner a los civiles como objetivos, incluidos miles de niños, es aberrante y puede constituir crímenes de guerra y contra la humanidad". Por ello ha pedido, que los responsables de todas las partes sean llevados ante la justicia.

Noticias relacionadas