Rusia ha anunciado que planea alargar su intervención aérea en Siria entre tres y cuatro meses. Ya nadie duda de que el aeródromo que parecía estar construyendo el país presidido por Vladimir Putin en Latakia (costa norte siria) hace unas semanas es realidad. Desde allí salen los aviones de combate con los que Rusia está bombardeando posiciones de grupos armados de la oposición a su aliado Bashar al Asad (como ha admitido este viernes) y también posiciones del autodenominado Estado Islámico (EI).

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos denuncia que las fuerzas aéreas sirias han bombardeado zonas controladas por los rebeldes moderados del Ejército Libre Sirio por segundo día consecutivo, a pesar de que este jueves el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, había asegurado que no consideran terrorista a este grupo sino parte de la solución.

Ésta es la capacidad militar y armamentística con la que cuenta Rusia para su intervención en la guerra civil siria y contra el EI:

¿Qué aviones de combate emplea?

Rusia tiene seis cazabombarderos SU-34 en Latakia, de un total de 24 de estos aviones de combate que posee en total, asegura a EL ESPAÑOL Ruslan Pukhov, director del Centro para Análisis de Estrategias y Tecnologías de Moscú, un organismo privado especializado en Defensa y Seguridad. “Son los aviones más modernos de Rusia, pues los modelos SU 24 y 25 son de la época soviética y ya están obsoletos”, explica.

Pieter Wezeman, investigador especializado en armas y gastos militares del Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI), añade que “los SU34 son muy avanzados, tienen muchas posibilidades de encontrar y dar en el objetivo”.

La precisión para dar en el blanco es el elemento clave que diferencia los SU34 de los modelos anteriores. Siria ya posee SU24 y 25, este último un modelo mucho más ligero y bien blindado, lo que lo hace más difícil de derribar, explica Wezeman.

Asegurar que los bombardeos no matarán a civiles o que Rusia dirigirá los ataques correctamente contra los grupos que considera terroristas “no depende sólo del tipo de avión, es una cuestión sobre los conocimientos del piloto y de que los socios militares provean de buena información”, recuerda Pukhov.

“Todas las fuerzas aéreas sirias están en un estado extremadamente malo. Rusia va a ayudar mucho a Asad”, añade Wezeman.

¿Qué vehículos ha movilizado?

Pukhov afirma que Rusia no ha enviado tanques de combate a Siria, “porque son un arma ofensiva y no va a liderar la batalla sobre el terreno”. Sí tiene, por el contrario, vehículos armados en Latakia para garantizar la seguridad y movilidad de las tropas. “Necesitamos proteger en la base al personal militar de ataques islamistas e incluso Israel o Turquía”, señala.

¿Para qué usará sus helicópteros?

A pesar de informaciones sobre la presencia de helicópteros rusos en Siria, Pukhov asegura que no es el caso: “Los helicópteros son extremadamente necesarios para este tipo de guerra. Especialmente para Asad, para proporcionar munición a su gente y por otro tipo de razones logísticas, [pero] los helicópteros rusos no se usarán para esto, sino para tareas de rescate si un avión resulta derribado”.

¿Habrá intervención terrestre?

Los rusos “están usando sus tropas sobre el terreno para proteger el aeródromo donde están [en Latakia], pues es un objetivo muy atractivo para los grupos rebeldes por el potencial que podrían darle”, indica el analista del SIPRI. Por lo demás, los rusos únicamente intervienen de forma directa desde el aire, coinciden ambos expertos consultados, confirmando así las informaciones oficiales que únicamente hablan de ataques aéreos.

Sin embargo, el analista ruso señala que la intervención rusa en tierra se producirá irremediablemente: “Incluso si Rusia no tuviera intención de luchar en tierra, la operación puede cambiar por muchos factores: si les atacan los islamistas o para llevar a cabo una operación de rescate si derriban uno de sus aviones de combate. Rusia no va a poder evitar un ataque en tierra”, asegura Pukhov.

¿Qué apoyo necesita Asad?

Las tropas de Asad se han visto reducidas a la mitad tras más de cuatro años de guerra civil y dispone de 125.000 soldados, según el exembajador español en Irak, Ignacio Rupérez. “El principal problema de Asad ahora es la falta de personal. Necesitaría infantería. Hasta ahora Hezbolá y los iraníes lo han ayudado con combatientes, pero la guerra necesita personas y los islamistas -EI y otros grupos rebeldes- tienen a todo el mundo islámico mandándoles recursos. Los recursos de Asad son limitados comparados con esto”, explica Pukhov. “Asad estará interesado en atraer a los rusos a operaciones terrestres. Los rusos evitarán estas situaciones. El Gobierno (de Putin) debe entender lo arriesgado que es esto y lo poco que gusta [la idea a los rusos]”.



“En los años 2008-09 Siria comenzó a encargar nuevas armas a Rusia y adquirió misiles aéreos y aviación militar modernos, pero en 2014 parecen haber desaparecido”, indica Wezeman. "Algunos de los nuevos aviones de combate no llegaron a su destino o bien porque Siria no podía permitírselos o porque finalmente no los necesitaban. Estaban muy faltos de munición", añade, aunque el prestigioso instituto de investigación sueco no dispone de datos concretos al respecto.  Lo que sí afirma sin ningún ápice de dudas Wezeman es que aunque Rusia ha reconocido que ha suministrado armas a Siria, “están quedándose sin por días”.

¿Cuánto pueden durar sus ataques?

“Rusia tiene gran capacidad armamentística: podría sostener esta operación [prolongada en el tiempo]”, dice Wezeman. “No podemos predecir el futuro, pero puede acabar mañana o dentro de más de un año”, confirma Pukhov.

Rusia es el segundo proveedor de armas a nivel mundial, sólo por detrás de Estados Unidos, aunque la UE mantiene un embargo de armamento a Rusia desde el año pasado por la crisis ucraniana. Además, la anexión de Crimea por parte de Rusia en ese conflicto acabó con las relaciones comerciales de armamento entre Moscú y Kiev a finales de 2014, “un hecho que plantea graves problemas a Rusia, que depende de Ucrania para obtener algunos componentes principales de sus armas. También se suspendieron las relaciones comerciales de armamento entre Rusia y los Estados occidentales. Es probable que la ruptura de ambas relaciones afecte a la ya mermada economía rusa y sus planes de modernización militar”, figura en el informe de SIPRI 2015.

A pesar de estas dificultades, “Rusia ha aumentado el gasto militar en términos reales durante varios años y tiene previsto seguir aumentándolo”, señala el mismo documento.

¿Con qué inteligencia cuenta?

Vladímir Putin ha acudido a París este viernes para reunirse con François Hollande y Angela Merkel para hablar sobre el conflicto ucraniano y el sirio. Estados Unidos ha asegurado en los últimos días que sus militares han estado en contacto con sus homólogos rusos y esperan mantener pronto conversaciones sobre Siria. Pero mientras Mariano Rajoy aseguró en su entrevista a Antena 3 que habrá que contar con Asad en esta nueva etapa contra el Estado Islámico (en línea con numerosos especialistas), Ruslan Pukhov no cree que eso se traduzca en un intercambio de información real: “Mucho blablabla, pero los militares rusos y los de los países occidentales no confían los unos en los otros. No creo que los países occidentales vayan a trabajar con los rusos. A ellos les interesa que metan la pata en esta operación”.

Irak, Irán y Siria es el bloque aliado ruso que ha establecido un centro de intercambio de información en Bagdad. Como informaba EL ESPAÑOL este jueves, Putin ha emergido como nuevo líder en Oriente Medio contando incluso con el aliado por excelencia de EEUU en la zona, Israel. "Mi objetivo es prevenir malentendidos entre las fuerzas militares rusas e israelíes. Hemos creado un mecanismo para evitarlos, algo muy importante para la seguridad de Israel", explicó Benjamin Netanyahu tras reunirse la pasada semana en Moscú con su homólogo ruso. El líder palestino Mahmud Abas y el presidente turco, Tayyip Erdogan han sido otros de los líderes que visitaron a Putin en Moscú la semana pasada.