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"Ilusión, ganas y esperanza". Ese es el sentimiento que se respira este domingo 7 de junio en la Plaza de Cibeles, en palabras de un devoto del Papa que vive en Madrid y que ha recibido en casa la visita de una íntima amiga de Andalucía.

A su lado, un grupo de hermanos de la Virgen de la Macarena de Sevilla que, al llegar León XIV le jaleaban: "¡Es Macareno, el Papa es Macareno!", con el tono de la canción Guajira guantanamera de Compay Segundo.

A las 10 horas de la mañana en punto comenzaba la misa del Corpus Christi ante el edificio del Ayuntamiento de Madrid, donde más de un millón de personas se han congregado, según la organización.

Junto al Sumo Pontífice, un día más, los cuatro miembros principales de la Familia Real.

Los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía han tomado asiento a la izquierda de León XIV en un papel algo menos relevante que el que tuvieron ayer, cuando actuaron de anfitriones en el Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas y en el Palacio Real.

En un acto cargado de simbolismo, donde la presencia de la Familia Real tiene una altísima importancia institucional, los códigos de vestimenta son clave. ¿Pero cuáles son los mensajes tras la elección de los colores de ellas?

La reina Letizia ha vuelto a hacer valer el llamado Privilegio de Blanco, una prerrogativa reservada a un reducido grupo de reinas católicas que les permite vestir de este color en presencia del Pontífice.

La Familia Real, junto al papa León XIV y el alcalde de Madrid. Chema Moya EFE

Aunque esta concesión protocolaria se circunscribe tradicionalmente al ámbito vaticano, la esposa de Felipe VI ha querido trasladar ese mismo mensaje a las jornadas celebradas en España, encadenando dos impecables apariciones de blanco.

Si ayer apostó por un sofisticado diseño de The 2nd Skin & Co, este domingo ha estrenado un vestido de Self-Portrait confeccionado en tafetán blanco, con cuello alzado, mangas cortas y botonadura tonal.

Una elección que proyecta pureza, autoridad institucional y cercanía con la Iglesia católica, reforzando además su posición única dentro de las monarquías europeas.

La princesa Leonor, por su parte, ha recurrido al azul, probablemente el color más ligado a su biografía institucional.

La princesa Leonor junto a su madre, la reina Letizia. Chema Moya EFE

En la mañana de este domingo ha estrenado un elegante vestido midi en azul celeste, una creación de líneas depuradas y aire minimalista que destaca por su silueta recta y por el original detalle superpuesto que enmarca el escote.

El diseño corresponde al modelo Lauren de Hannibal Laguna White, aunque adaptado ligeramente respecto a la versión original.

Para completar el conjunto, Su Alteza ha estrenado unos salones de Carolina Herrera, casa de moda que también firma el bolso elegido para la ocasión.

Como toque final, ha recuperado unos pendientes de oro blanco, diamantes y topacio azul de Luzz, una joya que ya forma parte de su repertorio y que armoniza a la perfección con la tonalidad del vestido.

No es una tonalidad escogida al azar: vistió de azul el 30 de enero de 2018, cuando recibió el Toisón de Oro coincidiendo con el 50 cumpleaños de Felipe VI, y también el 31 de octubre de ese mismo año, día en que protagonizó su primera intervención pública al leer el artículo 1 de la Constitución en el Instituto Cervantes.

El azul es, además, el color históricamente asociado al Principado de Asturias, el título que ostenta como heredera de la Corona. Su elección conecta así con la continuidad dinástica, el sentido del deber y la preparación para el futuro papel que está llamada a desempeñar.

La infanta Sofía ha optado por un llamativo traje verde menta firmado por Mirto Se trata de un dos piezas sartorial, de blazer y pantalón, de la Colección PV26 de la citada marca.

El verde es un color cargado de lecturas históricas y simbólicas. En los códigos no escritos de la comunicación institucional, especialmente en el ámbito monárquico, pocas decisiones estéticas son casuales.

El saludo de la Familia Real al papa León XIV este domingo por la mañana en Cibeles. Chema Moya EFE

El verde remite en España a una curiosa tradición vinculada al acrónimo "V.E.R.D.E.", utilizado por círculos monárquicos durante la II República para expresar discretamente la consigna "Viva el Rey de España".

Más allá de esa referencia histórica, la tonalidad transmite juventud, esperanza y renovación, conceptos que encajan con la imagen de la hija menor de los Reyes.

En un acto de enorme relevancia internacional y ante el jefe del Estado vaticano, su estilismo puede interpretarse también como un guiño a la institución y a las nuevas generaciones que la representan.

La infanta Sofía, con traje de lino verde menta, junto a su hermana Leonor, la reina Letizia y el rey Felipe. Chema Moya EFE

La estancia del papa León XIV en España irá mucho más allá de Madrid. Después de sus primeros compromisos en la capital, el Pontífice continuará su recorrido por el país con paradas en Barcelona y Gran Canaria, donde desarrollará distintos actos hasta el próximo 12 de junio.

Desde que se anunció el viaje, la expectación ha sido máxima. No solo entre los fieles, sino también en los ámbitos institucional y mediático. Esta visita marca, además, la novena ocasión en la que un Papa realiza un viaje oficial a España, tomando el relevo de las históricas visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI en las últimas décadas.