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Una bomba informativa acaba de estallar, y el epicentro es el corazón del Palacio de Buckingham. Andrés Mountbatten-Windsor, el hijo favorito de la reina Isabel II y hermano del actual rey Carlos III, ha sido detenido este jueves 19 de febrero bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público.

Así lo ha confirmado la Policía del Valle del Támesis, fuerza a la que pertenece Windsor, a las afueras de Londres. Los agentes policiales acudieron a primera hora de esta mañana a la finca de Sandringham, en el condado de Norfolk (este de Inglaterra).

Ahí es donde vive actualmente el antiguo príncipe, centro de una fuerte polémica por sus pasados vínculos con el pederasta convicto Jeffrey Epstein. Según la Policía del Valle del Támesis, todavía a estas horas el detenido permanece retenido en una comisaría.

Eugenia y Beatriz de York en Royal Ascot 2017. Gtres

Ante esta delicada situación, el nombre de dos mujeres viene rápidamente a la cabeza de todos: Beatriz y Eugenia de York, las hijas nacidas fruto del matrimonio entre Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson.

Las últimas informaciones publicadas en Reino Unido hablaban de que una de ellas, Eugenia, había dado la espalda a su padre. Según Mail on Sunday, la princesa de York cortó todo contacto con Andrés a raíz de su vinculación con Epstein y él estaría "devastado" por el distanciamiento de su hija menor, que se niega a hablar con su progenitor y a quien tampoco visitó en Navidad.

Eugenia y Beatriz de York en uno de los actos por el Jubileo de Platino de Isabel II. Gtres

No así Beatriz, que a finales de enero se dejó ver públicamente junto a su padre y a su hija Sienna en los alrededores de la casa en la que hoy han detenido al hermano del Rey.

La posición de ambas hermanas parece distinta respecto a este escándalo global, pero, ¿qué deberían hacer ellas para poder salvar su imagen pública y su popularidad de cara al pueblo británico? Para dar respuesta a esta cuestión, Magas ha contactado con David Insua, periodista experto en casas reales, colaborador de televisión y presentador.

"Beatriz y Eugenia de York han sido actrices pasivas en la historia personal de sus padres en el pasado cada vez que les salpicaba algún escándalo. Pero es cierto que, de un tiempo a esta parte, ellas son dos activos tóxicos para los Windsor: las han apartado de la primera línea; si pueden, hacen que no coincidan con los reyes Carlos y Camilla ni con los príncipes de Gales...", declara el colaborador a esta revista.

Y prosigue: "Llegados a este punto de la historia, con su madre involucrada y su padre detenido, la posición de ambas princesas tiene que dar la de dar un paso al frente y admitir que su padre es un depredador sexual. No con un comunicado oficial lleno de lugares comunes, sino actuando de verdad". 

¿Cómo deberían ser esas actuaciones según el experto interpelado por esta revista?

"Beatriz y Eugenia deberían empezar por cortar relaciones con sus padres y, después, empezar a colaborar, por ejemplo, con asociaciones de mujeres víctimas de acoso y agresiones sexuales en Reino Unido. Esta es la ocasión de oro para que se conviertan en patronas de una causa así. O asumen eso o serán personas de cuarta categoría en la Familia Real británica. Recordemos que Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre y le pagó 12 millones de libras. Ella se terminó suicidando", concluye.

Virginia Giuffre se suicidó, según los informes. Durante muchos años luchó por exponer la red de Epstein. X

Las memorias de Virginia Giuffre, la mujer de la que Andrés Mountbatten-Windsor abusó cuando era menor de edad, son un relato "realmente desgarrador" que contiene detalles "espeluznantes". Así lo explicó a Reuters la periodista británica especializada en realeza Afua Hagan.

"Esto supone el final definitivo para Andrés, al 100%. Aunque él niega todas las acusaciones que se le imputan, lo que se detalla en este libro es muy minucioso, muy detallado", aseguró la experta, que destacó el hecho de que la autora de las memorias pidiera que fueran publicadas tras su muerte, "como si presagiara algo".

En febrero de 2022, hace exactamente cuatro años, el entonces príncipe Andrés de York llegó a un acuerdo extrajudicial millonario con Giuffre, sin admitir ninguna responsabilidad. "Pagó una cantidad de dinero no revelada, que se cree que ronda los 12 millones de libras. Se vio obligado a hacerlo. No me parece que sean las acciones de alguien inocente", argumentó Hagan.

Los archivos de Epstein

Las princesas Beatriz y Eugenia, junto a Andrés de York en la boda de Harry y Meghan Markle. Gtres

En los tres millones de documentos desclasificados que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo públicos hace unas semanas también figuran las dos hijas de Andrés y Sarah Ferguson, ya sea mencionadas o en imágenes, dentro de la correspondencia mantenida con el depredador sexual.

Según esos archivos, el hermano de la princesa Ana envió en 2011 y 2012 fotografías de sus hijas a Jeffrey Epstein cuando el financiero ya había sido condenado por delitos sexuales. Y no solo Andrés es señalado esta situación. Sarah Ferguson tampoco habría tomado medidas para proteger a sus hijas de este enorme escándalo.

El tabloide británico The Sun informó hace unas semanas de que la exduquesa de York llevó a ambas a conocer a Epstein en julio de 2009, menos de una semana después de que este saliera de prisión en Florida.

El encuentro tuvo lugar en la mansión del millonario en Palm Beach. En ese momento, Beatriz y Eugenia tenían 20 y 19 años, respectivamente. Varios medios británicos llegaron a calificar la actuación de los exduques de York como una “traición” hacia sus hijas, al verse estas salpicadas de forma indirecta por un caso que no guarda relación con ellas.