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Mientras en España el año 2026 ha marcado un nuevo hito en el calendario de jubilación, con una edad legal de 66 años y 10 meses para quienes hayan cotizado el mínimo exigido y de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años de cotización, cada vez son más los que sueñan con retirarse antes de tiempo.

Ese sueño de recuperar la libertad personal y la posibilidad de recuperar el control sobre el tiempo propio se han convertido en el anhelo de muchos. Precisamente, la idea de jubilarse a los 30, 40 o 50 años se ha transformado en una especie de Santo Grial. Una meta que, aunque parezca inalcanzable, ha sido alcanzada por personas que han sabido invertir con inteligencia o aplicar estrategias de ahorro casi infalibles para lograr esa ansiada libertad financiera.

Es el caso de Steve y Courtney Adcock, una pareja de Arizona de 39 y 36 años, que hoy disfruta de una vida tranquila y sin ataduras laborales. Todo empezó cuando Steve, con 30 años, se dio cuenta de que no quería pasar el resto de su vida frente a una pantalla. Fue entonces cuando propuso a su esposa dar un giro radical y jubilarse anticipadamente.

Steve llevaba 14 años trabajando en el sector de las tecnologías de la información, una carrera que, según explica a CNBC Make It, "está bien pagada, pero suele agotarte". Courtney, por su parte, ejercía como ingeniera, una profesión que disfrutaba. Tras una conversación decisiva, ambos diseñaron un plan: reducir al máximo sus gastos y ahorrar el 70 % de sus ingresos. El objetivo era claro: dejar sus empleos y recorrer el país mientras sus inversiones seguían creciendo.

Un sueño que lograron cumplir en 2016 y 2017, cuando alcanzaron un patrimonio neto conjunto de 870.000 dólares (unos 749.287 euros). Hoy, gracias a sus inversiones, su patrimonio ha ascendido a 1,2 millones de dólares. Y lo tienen claro: no tienen intención de volver a la oficina.

Cómo lograron jubilarse a los 30

Fue en 2014 cuando Steve y Courtney decidieron unirse al movimiento FIRE (siglas en inglés de Independencia Financiera, Retiro Anticipado). En ese momento ya contaban con un patrimonio neto de 650.000 dólares (unos 559.800 euros), incluyendo el valor estimado de su vivienda, que ya planeaban vender.

Su cálculo era claro: necesitaban alcanzar entre 800.000 y 900.000 dólares para poder retirarse a los 30 años. La clave fue aprovechar sus altos salarios para maximizar las aportaciones a sus planes de inversión durante los años previos.

Paralelamente, recortaron sus gastos de forma drástica: eliminaron suscripciones, ajustaron el presupuesto del supermercado al milímetro y empezaron a ahorrar el 70 % de sus ingresos. "Llegamos a ahorrar el 70 % de nuestros ingresos en conjunto", afirman.

El dinero acumulado lo distribuyeron entre una cuenta IRA Roth (un tipo de cuenta de jubilación o plan de pensión que permite ahorrar e invertirlo para la jubilación), una cuenta de inversión y una cuenta de ahorro. Pero su mayor decisión fue vender su enorme casa con piscina en Tucson y mudarse a una caravana Airstream de 2005, que compraron por 42.000 dólares en efectivo.

En agosto de 2015 ya habían alcanzado un patrimonio de 775.000 dólares, y a finales de 2016 lograron su meta: jubilarse anticipadamente. Apenas habían pasado tres años desde que Steve decidió cambiar de vida.

Entre las claves de su éxito financiero, la pareja destaca la gestión conjunta del dinero: comparten tanto su cuenta corriente como su cuenta de ahorro, lo que simplifica su economía doméstica. "Hablamos cada compra y solo gastamos el dinero que acordamos", explican.

Tras la etapa en la caravana, en 2019 compraron una casa de 74 metros cuadrados en un terreno de 2,7 hectáreas en el desierto de Arizona. En octubre de ese año instalaron paneles solares de alta gama, lo que les permitió descontarse por completo del gasto en electricidad y eliminar la factura mensual de luz. También instalaron una fosa séptica y sistemas de recogida de agua de lluvia, lo que les evita pagar por agua corriente o alcantarillado.

Cuánto pueden gastar al año

Para calcular su gasto anual, Steve y Courtney siguen la conocida 'regla del 4 %', que recomienda retirar un 4 % del capital invertido cada año para garantizar la sostenibilidad financiera a largo plazo. Es una cifra prudente, que representa la mitad del rendimiento medio histórico de una cartera equilibrada (8 %).

En su caso, el gasto anual varía en función del rendimiento del mercado. "Si tenemos un buen año y ganamos dinero, podemos ser un poco más flexibles con nuestro estilo de vida", explica Courtney. "Pero si estamos en una época baja de mercado, recortamos drásticamente y mantenemos nuestro presupuesto anual entre 30.000 y 40.000 dólares, en lugar de acercarnos a los 50.000", señala.

Además, mantienen una reserva de entre 60.000 y 80.000 dólares en una cuenta de ahorro de alto rendimiento, suficiente para cubrir al menos dos años de gastos. Aunque reconocen que ese dinero podría estar generando más beneficios invertido, prefieren tenerlo disponible, "para la tranquilidad mental".

Una decisión que, según los Adcock, les ha cambiado la vida. Aunque admiten que su estilo de vida es diferente al de la mayoría de personas de su edad, aseguran que no echan de menos el trabajo. "Si piensas en esto como un sacrificio, como algo a lo que estás renunciando, te costará mucho no gastar como tus amigos", reflexiona Steve. "Pero si lo ves como lo que estás ganando, si tienes esa visión de futuro, realmente no lo sentirás como un sacrificio", concluye.