Elena Pérez
Publicada

Marcos de Quinto es el protagonista del nuevo episodio del pódcast En marcha con Nuria March, un espacio que apuesta por conversaciones extensas y reposadas con perfiles relevantes del ámbito empresarial, cultural y social.

El exdiputado y exvicepresidente ejecutivo mundial de The Coca-Cola Company aborda cuestiones relacionadas con el esfuerzo, el liderazgo y la forma en la que han cambiado las prioridades tras una trayectoria marcada por más de tres décadas en una de las mayores multinacionales del mundo, recorrido que le llevó a trabajar en países como Estados Unidos o Portugal.

Al margen de los cargos, pone el foco en un concepto que atraviesa todo el episodio: la libertad. "Yo me definiría como un hombre libre, y creo que esa es una de las grandes aspiraciones: poder decir todo lo que piensas, siempre con cierto respeto, aunque haya veces en las que me resulte bastante complicado", dice.

El protagonista de esta entrega del pódcast dedica buena parte de su tiempo a reflexionar sobre el trabajo y la cultura empresarial. Preguntado por el éxito, De Quinto huye de fórmulas complejas y lo resume en una idea sencilla: "Trabajar en algo que te guste, porque así es más fácil que las cosas salgan bien".

En ese contexto, el exejecutivo introduce también una reflexión crítica sobre la evolución de la cultura del esfuerzo en España. “Estamos acostumbrando a nuestra sociedad a que da igual que estudies mucho, porque al final se pide un aprobado general para todos”, sostiene en el programa.

De Quinto considera que este tipo de mensajes pueden acabar diluyendo el valor del mérito y el compromiso, especialmente entre los más jóvenes. En contraste, recuerda que cuando comenzó su carrera "lo último que preguntabas era el sueldo o las vacaciones", ya que la prioridad era aprender y progresar.

Nuria March, presentadora del programa, junto al invitado de esta nueva entrega. EE

Sin convertir esta reflexión en el eje del episodio, De Quinto apunta que, en su opinión, se ha producido un cambio en la relación entre empleados y empresas, con una menor vinculación a largo plazo y una mayor rotación. Aun así, matiza que sigue encontrando perfiles comprometidos y responsables, y evita generalizar sobre toda una generación.

El liderazgo es otro de los temas abordados durante la charla. Lejos de una visión autoritaria, reivindica el humor como una herramienta útil en la gestión de equipos. “Siempre lo he utilizado porque es la mejor manera de decirle algo a alguien sin herir”, explica. Una forma de comunicación que, afirma, facilita el entendimiento y reduce tensiones.

La conversación se desplaza posteriormente al terreno personal. De Quinto habla de su afición por el desierto, un espacio al que ha regresado de forma recurrente desde su juventud y donde ha participado en varios rallies africanos. "Allí eres libre porque decides por dónde vas", explica.

"No hay carreteras ni caminos, no hay nadie que te diga que este es el carril por el que tienes que ir", prosigue frente a los micros de Nuria March. Una experiencia que describe como una forma de desconexión y concentración y que, de algún modo, conecta con su manera de vivir la vida y de valorar las cosas más preciadas que ofrece la vida. 

El verdadero lujo es el tiempo y el espacio”, afirma un hombre en cuya agenda seguramente falten horas para todo lo que quiere hacer. “Poder estar con tus amigos, leer y pensar”. Frente a ello, relativiza el valor de los objetos: “Los relojes y las joyas me parecen espejitos para engañar al auténtico lujo”.

Tras haber vivido y trabajado en distintos lugares, no duda cuando Nuria March le pregunta con cuál se quedaría. “Conozco la mayor parte del mundo, pero yo decididamente me quedo con España”, afirma. “Tenemos un país maravilloso y tenemos que aprender a valorarlo”, coincide plenamente con él la conductora del programa.

De Quinto defiende la calidad de vida que hay aquí con una anécdota personal. Recuerda que conoció a su esposa en Nueva York y que, tras su etapa en Estados Unidos, acabaron regresando a su tierra pasando primero por Portugal. Al llegar, cuenta, "yo le decía: 'Te voy a enseñar lo que es realmente el lujo'".

Lo ejemplifica con algo tan cotidiano como sentarse a la mesa. Cuenta que en España es habitual que el marisco se sirva entero, tal y como llega del mar, algo que a su pareja le llamaba la atención. "Le decía: 'Esto no lo has visto nunca en Nueva York'", comenta. La diferencia está en el producto: "Allí se sirve únicamente la parte comestible, porque todo llega congelado".

"Aquí, cuando lo ves tal y como sale del mar, sabes que es fresco", compara. A su juicio, ese acceso a materia prima de calidad forma parte de algo más amplio. "En España, de forma asequible, puedes disfrutar de marisco fresco y producto excelente", afirma. Y concluye con una frase que resume su visión: "Eso también es primer mundo".

A ese bienestar suma un factor que considera decisivo: las personas. “La gente es encantadora, y esperemos que no se pierda. Aquí, si alguien ve a una mujer que tiene una dificultad en la calle o lo que sea, todavía se reacciona y se va a ayudar”, señala. “Esto no sucede en muchos países”.

Ese apego explica también su implicación pública en los últimos años. Cuando Nuria March apunta que siempre le ha llamado la atención que un alto ejecutivo se haya involucrado en política sin necesidad económica, De Quinto responde con una matización clara. No sabe si ha conseguido mejorar España, aclara, pero ha trabajado “para que no empeore, por lo menos”.

"Mi empeño ahora —seis años después de su experiencia como diputado de Ciudadanos por Madrid— es tratar de contribuir para que el país que la mayor parte de la gente quiere no se pierda", señala, mencionando también a su hija de seis años como motor de esa preocupación por el futuro.

Escucha En Marcha con Nuria March en tu plataforma favorita

Spotify | Ivoox | Apple | Google | Spreaker | Amazon