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Más de 3.300 tiendas repartidas entre España y Argentina, más de 34.000 personas en su equipo y en franquicias, y una historia que se remonta a 1979: todo esto convierte a Grupo Dia en uno de los grandes distribuidores de alimentación de proximidad.

Pasar por uno de sus establecimientos, presentes en cada barrio de muchas ciudades, forma ya parte del costumbrismo patrio y es un hábito que ha pasado de generación en generación.

Suena a casa, a confianza, casi a familia... Una esencia y un propósito empresarial que reflejan a la perfección las palabras de Joana Neto, directora de Personas y Cultura de esta compañía desde 2024.

Jurista de carrera, especializada en estrategia para líderes de Recursos Humanos, confiesa que su formación le ha aportado "rigor, capacidad de análisis y una visión estructurada de las organizaciones".

Sin embargo, pronto entendió que el impacto de una empresa no reside sólo en los marcos legales o financieros, sino en su capacidad para "implicar a los demás en la estrategia y convertirla en acción".

Joana Neto ocupa el cargo de directora de Personas y Cultura desde junio de 2024.

Trabajó cerca de 10 años en consultoría, también en multinacionales desde su misma especialidad, y ahora tiene como misión "que la cultura sea un pilar de crecimiento y diferenciación".

¿Cómo describiría la función del departamento que dirige?​

Nace en un momento clave de transformación del negocio y de definición de un ambicioso plan estratégico de crecimiento, con la convicción de que una cultura fuerte y compartida es un factor decisivo para su éxito.

Desde este punto de partida, situamos a las personas en el centro y evolucionamos del modelo tradicional de Recursos Humanos hacia una función más estratégica, que impulse la cultura, el liderazgo y el talento que necesitamos para avanzar.

Apostamos por un entorno que promueva el aprendizaje continuo, la mentalidad de crecimiento y la responsabilidad individual, como palancas clave para adaptarnos a un contexto cada vez más exigente y cambiante.

En la práctica, esto se traduce en construir una organización más simple, conectada y comprometida, donde la cercanía forme parte natural de nuestra manera de trabajar y facilite la colaboración y la toma de decisiones.

¿Cuáles son sus principales prioridades?

Se centran en consolidar una entidad ágil y colaborativa, fomentando un liderazgo que movilice a los equipos y garantice oportunidades reales de desarrollo y bienestar. Todo ello bajo un enfoque profundamente humano y meritocrático.

Estoy convencida de que cuando cada uno aporta lo mejor de sí mismo en un entorno de aprendizaje continuo, la empresa avanza con éxito.

¿Qué particularidades tiene gestionar personas y talento en una compañía de distribución alimentaria con una red tan amplia de tiendas y franquiciados?​

Implica acompañar a una organización altamente capilar y geográficamente dispersa, con presencia en cientos de barrios de España y Argentina y realidades muy diversas entre tiendas, oficinas y centros logísticos.

A ello se suma el peso clave de nuestro modelo de franquicias, que amplía el ecosistema a miles de perfiles más que, sin formar parte directa de la plantilla, son esenciales para el funcionamiento y el éxito del negocio.

Esta diversidad exige una gestión flexible, cercana y muy orientada a la operación y ejecución, capaz de adaptarse a contextos distintos sin perder cohesión ni coherencia.

Operan en un sector donde el negocio se vive a pie de tienda...

En efecto, y cada equipo, independientemente de su tamaño, influye de manera directa y en tiempo real en la experiencia del cliente y en la percepción de la marca.

Para dar respuesta a esta complejidad, necesitamos procesos sencillos y eficaces, soluciones escalables y una visión clara, conectada con la realidad del día a día.

Ponemos un especial foco en fomentar el sentimiento de pertenencia y la implicación con el proyecto. Creemos firmemente que la humildad, el aprendizaje y una mentalidad de crecimiento son claves para un desarrollo real y sostenible.

Todo ello debe apoyarse en un liderazgo cercano, que impulse la colaboración, la escucha activa y la proximidad, y que sea capaz de traducir la estrategia en acciones concretas allí donde el negocio sucede: en las tiendas y junto a las personas.

¿De qué manera impulsan el bienestar y cuidado del empleado y por qué eso es tan importante para Grupo Dia?

Para nosotros, las personas son el corazón de la compañía. Nuestro compromiso pasa por ofrecer un entorno seguro, saludable y equilibrado, donde cada una pueda desarrollarse en lo personal y en lo profesional.

Esto incluye una cultura preventiva sólida, programas de conciliación, un acompañamiento continuo y muy atento, un modelo de compensación equitativo y competitivo que reconoce el mérito y la contribución real de cada cual.

¿Cómo ha cambiado el modelo empresarial de retail en general y hacia dónde va?

El sector ha evolucionado en dirección a un modelo mucho más exigente, tecnológico y orientado al cliente. El futuro exige equipos preparados, comprometidos y con nuevas capacidades, y eso sólo es posible cuando las personas se sienten escuchadas y acompañadas.

Por eso, decimos que cuidar de nuestra gente es hacerlo del negocio, porque únicamente con grupos motivados y con un fuerte sentido de pertenencia podemos mantener viva nuestra esencia.

Fachada tienda Dia.

¿Qué modelo de formación y desarrollo están impulsando?​

Uno centrado en el crecimiento continuo y en acompañar a cada persona para que pueda aportar lo mejor de sí misma. Este enfoque se concreta en Dia Growth, nuestro itinerario de aprendizaje a medida, que adapta el desarrollo a cada perfil —desde tiendas y almacenes hasta oficinas y franquicias— y que promueve un liderazgo cercano, colaborativo e inspirador.

Para llegar a toda la organización, combinamos microlearning, rutas digitales, certificaciones internas, mentoring y contenidos especializados, con el objetivo de ofrecer una enseñanza accesible, práctica y sostenida en el tiempo.

En este sentido, en Dia creemos que la presencialidad sigue siendo clave, especialmente en un negocio tan operativo como el nuestro, por lo que lo impulsamos siempre que es posible.

Contamos con equipos de talento distribuidos por todo el territorio, que acompañan a nuestras personas en la formación operativa y apoyan a los franquiciados en la gestión de sus tiendas.

¿La IA y nuevas tecnologías les ayuda a tomar mejores decisiones de selección de trabajadores?

La utilizamos como aliada, de forma sencilla y eficiente, cuando realmente facilita el trabajo. En este camino de transformación, estamos evolucionando hacia un liderazgo más mentor, que fomente la curiosidad, la colaboración y la innovación, sin miedo al error, e incorpore la tecnología —incluida la inteligencia artificial— para liberar tiempo y centrarnos en lo que aporta más valor: el criterio, la empatía y la creatividad.

¿Cómo trabajáis la inclusión de colectivos tradicionalmente infrarrepresentados?​

Lo hacemos desde una convicción muy sencilla: las etiquetas son sólo para los productos, nunca para las personas. Creemos en el talento sin prejuicios y en un entorno donde lo que realmente importa es la capacidad, el mérito y el potencial.

Por eso impulsamos una cultura que fomenta la igualdad de oportunidades y que garantiza que cualquiera pueda desarrollarse laboralmente en un entorno seguro, inclusivo y basado en el respeto.

Esta mentalidad se refleja en la riqueza de nuestros equipos: hoy convivimos profesionales de 64 nacionalidades distintas, una diversidad que escala hasta nuestro Management Board, donde contamos con cinco nacionalidades diferentes como motor de nuestra visión global.

Acompañamos de manera específica a colectivos tradicionalmente infrarrepresentados, como personas con discapacidad, mujeres en entornos masculinizados, distintas generaciones o profesionales de diferentes procedencias y culturas.

Un ejemplo es nuestro Plan de Talento Femenino en Almacenes, que abre caminos reales de desarrollo en logística y que ha sido reconocido por Intrama por su contribución a la igualdad.

Mirando atrás, ¿qué proyecto de Personas y Cultura en Grupo Dia le hace sentir más orgullosa y por qué?​

Sin duda, el lanzamiento oficial del Programa Dia Growth en el Leadership Summit del pasado marzo. Este encuentro inauguró un modelo de liderazgo más inspirador. Respondió a un doble desafío: alinear estratégicamente a los líderes y convertirlos en agentes movilizadores, capaces de impulsar una cultura de crecimiento basada en un propósito compartido en toda la organización.

Por su impacto y su contribución al futuro de la compañía, se ha convertido en uno de los hitos más relevantes de los últimos años.

¿Qué le ilusiona más de lo que viene en gestión de personas durante los próximos años?

Seguir avanzando hacia donde cada uno tenga claro su papel y sienta que forma parte de un proyecto común con propósito. Queremos consolidar una cultura que ponga en valor el talento, el mérito, la innovación y los resultados, siempre con un foco claro en el cliente.

Creemos en abrazar la innovación y todo lo que la tecnología puede aportarnos, utilizándola como una palanca para avanzar, pero manteniendo siempre a la gente en el centro.

Esta forma de entender la gestión de los recursos humanos —cercana, responsable y orientada a resultados— es el camino para que las empresas crezcan de manera sostenible y duradera, alcanzando sus objetivos sin renunciar a ofrecer las condiciones necesarias para una vida equilibrada, en la que lo personal y lo profesional convivan de forma natural y en armonía.

Este es, sin duda, mi propósito en el ámbito empresarial y el modelo de éxito en el que creo.