Titina Penzini
Publicada

El oficio de la Alta Costura se traduce en una especie de sacerdocio que exalta y potencia una enorme diversidad de disciplinas en cuanto a los saberes tradicionales de la artesanía francesa y la valoración absoluta de lo "hecho a mano". Todos dedicados a enaltecer y valorar la elegancia femenina y a destacar la opulencia en cada detalle.

A continuación, las colecciones más destacadas de esta temporada.

Chanel: la mujer convertida en pájaro

Desfile de la maison francesa. Gtres

Bajo el magnífico techo del Grand Palais de París se llevó a cabo el debut de Matthieu Blazy para Chanel. Fue un triunfo absoluto, gracias a un ejercicio de estilo complejo y perfecto.

Para las primeras siluetas, el diseñador decidió crear el famoso tailleur Chanel en transparencias a través de superposiciones de muselinas de seda. Las delicadísimas tonalidades suponen una relectura de los clásicos códigos de la Maison, incluso el rígido bolso acolchado, esta vez declinado en versión transparente y fluida.

Con la ayuda de los ateliers de sastrería, Blazy ofrece una serie fantástica de vestidos en plumajes muy complejos, completamente realizados a mano por expertos bordadores, tejedores y plisadores. Una verdadera ilusión fantasmagórica de artesanado.

La madurez de las modelos fue otro aspecto muy importante, ya que el directo creativo quiso mostrar a esa clienta fiel de Chanel: una mujer líder, culta, coleccionista, que sabe lo que quiere y, sobre todo, cómo quiere lucir. En resumen, poderosa.

Schiaparelli: criaturas fascinantes

Para esta entrega, Daniel Roseberry, director artístico de la Casa, encontró su inspiración en una de las obras maestras del Renacimiento, el techo de la Capilla Sixtina en el Vaticano, creado por Miguel Ángel en el siglo XVI.

Lejos de presentar siluetas clásicas para alfombras rojas, se decantó por modelos que representan criaturas como pájaros nocturnos salidos de sueños fantásticos o exóticos reptiles realizados en esculturas 3D.

Las técnicas implementadas para dar vida y forma a las siluetas variaron desde la aplicación de plumas minuciosamente bordadas, superposición de múltiples capas de tul milhojas, corpiños rígidos arquitectónicos y faldas con cascadas de microcadenas que dan ese movimiento fluido y sensual. En fin, una colección llena de arte que veremos en muchas red carpets en 2026.

Dior: un fabuloso bouquet

Este desfile ha marcado el exitoso debut de Jonathan Anderson como mente creativa de la firma. Un difícil desafío, ya que se trata de la primera vez que dirige un atelier de Alta Costura.

Las flores representaron su inspiración principal, específicamente las corolas que nos llevan directamente a 1946 cuando se fundó Dior. Desde los enormes pendientes fabricados en pétalos de seda que realzaron las siluetas, las modernas proporciones en faldas, los drapeados insospechados y los vestidos circulares tan difíciles de realizar, se trata de una propuesta repleta de detalles digna de ser expuesta en un museo para poder apreciarlos de cerca.

Los audaces volúmenes, tanto en vestidos como en bolsos, encontraron inspiración en el trabajo antropomórfico de la ceramista keniata Magdalene Odundo: líneas que ondulan con fluidez en cortes estructurados drapeando delicadamente la silueta femenina y subrayando el movimiento.

Stéphane Rolland: Picasso y el ballet Parade

NIeves Álvarez abrió el desfile. Gtres

El gran diseñador francés presentó su colección en el legendario Circo de Invierno a beneficio de la Fundación de Hospitales, que apoya a los jóvenes en riesgo para incentivarlos a descubrir los diferentes oficios en la moda.

La inspiración surgió del ballet Parade, cuya puesta en escena fue concebida por Massine y Jean Cocteau, con música de Erik Satie, y un vestuario y escenografía inspirados en el cubismo de Pablo Picasso.

Rolland asegura: “En el circo, los volúmenes tienen que ver con formas circulares trabajadas en telas suntuosas como organza, chifón de seda o satén con bordados salpicados en piedras finas y semipreciosas".

La pasarela la abrió su musa eterna, la modelo española Nieves Álvarez, que se casará este año con un diseño de la Casa. Para el cierre, una performance muy emotiva de Natalia Bouglione flotando en el aire con una creación etérea.

Siluetas poderosas en negro y blanco, pero también tonos quemados como rojo, bronce, vino tinto y caramelo. Las propuestas más vistosas incluyen largos abrigos asimétricos, maxivestidos con bordados de cristal o jumpsuits estructurados que reflejan el estilo del creador.

En la colección, lo circense se reinterpreta de forma abstracta, utilizando tejidos con cuerpo como el gazar, el satén duquesa y la organza con detalles de rubíes, topacios y ámbar. Así se elevan las formas y se añade drama.

Valentino: el voyerismo en Specula Mundi

Uno de los diseños teatrales de la colección. Gtres

Para la colección de Alta Costura Valentino Specula Mundi, su director creativo, Alessandro Michele, presentó una nueva e innovadora puesta en escena: el Kaiserpanorama, un artefacto visual que tuvo sus orígenes en el siglo XIX donde cada espectador se encontraba observando los modelos en pequeñas ventanas individuales. Una suerte de cabina voyerista.

Este es el primer desfile tras la muerte del fundador de la casa, Valentino Garavani, y por eso se le rindió un homenaje muy sentido. La inspiración principal fue la era de oro del cine, donde los exagerados volúmenes, mezclas insólitas de colores, texturas y bordados compitieron junto a tocados y accesorios XL.

Nostalgia y glamour hollywoodiense en franco diálogo entre pasado y presente queda representado en un soberbio vestido con escote en V en el icónico rojo Valentino.

También se pudo observar una marcada influencia de los diseños de Paul Poiret, con grandes capas bordadas, siluetas geométricas, voluminosas hombreras y grandes plumas de avestruz. Así como ciertos tailleurs provenientes de la era de los 40.