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La Semana de la Moda de Copenhague vuelve a confirmar algo que ya se intuía: las tendencias no llegan de golpe, sino como una suma de gestos que, poco a poco, terminan definiendo una nueva silueta y calando en la sociedad.

En esta edición de la cita fashion, el foco se desplaza claramente hacia la parte superior del cuerpo, donde las proporciones se exageran y la estructura cobra un nuevo sentido.

Las maxihombreras emergen así como uno de los códigos clave del street style, reinterpretando el legado de los años 80 y 90 desde una mirada actual, funcional y muy estética.

No obstante, los volúmenes se equilibran con líneas limpias, cuellos tipo chimenea y estilismos tan cuidados como divertidos. Además, determinados complementos, como los sombreros tipo pillowbox y los toques en rosa empolvado redirigen la atención a otros puntos, creando así un balance que atrae miradas sin que estas se pierdan por el camino.

En las calles de la capital danesa, estos elementos conviven con capas ligeras, prendas pensadas para entretiempo que otorgan la posibilidad de jugar con las capas —aplicando la técnica del layering y combinaciones que funcionan tanto ahora como en los meses próximos, cuando la primavera asome.

Maxihombreras

Ejemplos de la tendencia. Raimonda Kulikauskiene Getty Images

La Semana de la Moda de Copenhague ha dejado tras de sí un reguero de tendencias que prometen arrasar no sólo el próximo otoño-invierno, sino lo que resta hasta la primavera-verano. Además, las chaquetas de cuero son buenas aliadas cuando las temperaturas no terminan de subir.

De su mano, llegan las maxihombreras, que junto a los cuellos tipo chimenea, dibujan la silueta de estas prendas, que recuerdan además a las propuestas de las décadas de los 80 y los 90. También a la línea que Saint Laurent sigue desde entonces y que siempre está presente en sus pasarelas, con una sensualidad femenina que se cuela en el armario masculino.

Sombrero pillbox

El estampado de lunares en 'black and white' también inunda estos sombreros. Raimonda Kulikauskiene Getty Images

No era necesario que llegase la gran cita fashion de la capital danesa para augurar que este accesorio se iba a convertir en todo un must. Sin embargo, las calles de la ciudad nórdica han confirmado su estado de gracia.

Este sombrero se ha convertido en el complemento estrella para acompañar a otras tendencias y ha sustituido, al menos un poco, a la balaclava, que a pesar de que sigue muy presente, ha perdido su categoría hegemónica.

La propuesta además no está pensada sólo para los meses fríos, ya que dependiendo del material de su confección, puede resultar una apuesta ganadora para primavera —si hace acto de presencia la rafia en su tonalidad natural o quizás en algún verde—, resurgiendo como elemento icónico en looks de invitada.

Maxiabrigos de pelo

Ante el frío, abrígate con estilo. En las imágenes, algunos ejemplos a seguir de las calles de Copenhague. Raimonda Kulikauskiene Getty Images

Hace años, esta prenda se asociaba a un tipo de perfil muy concreto. Ahora, gracias al mercado vintage y al auge de los tejidos sintéticos, su uso se ha democratizado.

En las calles de Copenhague, el blanco de la nieve —que ha contrastado con lo colorido de los outfits— pedía a gritos este tipo de abrigo, que se lleva prácticamente a ras de suelo y además, en ocasiones, con estampados de lo más curiosos y con toques florales.

La española Gigi Vives, una de las invitadas de la fashion week, ha optado por ello en un color gris, combinándolo con un estilismo en negro.

Detalles en rosa

Ejemplos de 'street style' con un toque 'candy'. Raimonda Kulikauskiene Getty Images

Hace unos años, este color estaba por doquier. Sin embargo, se hizo con las calles, pasarelas y escaparates en su versión más intensa debido a la influencia del Pink PP —esa tonalidad que acuñaron Pantone y Pierpaolo Piccioli, cuando este era todavía director creativo de Valentino—.

Ahora, el rosa se ha colado en los estilismos más cool de la Semana de la Moda de Copenhague y lo ha hecho tanto en prendas como en complementos. Eso sí, en una versión más cercana al chicle y al pastel.

La conclusión es clara: será una de las tendencias de la próxima primavera-verano, reescribiendo además los nuevos códigos de la feminidad, que ahora desdibujan siluetas y juegan con técnicas como el layering.

Sobre los hombros

Las capas se alían con los sombreros 'pillbox' en las calles danesas. Raimonda Kulikauskiene Getty Images

La parte superior de los outfits sigue teniendo el protagonismo de las combinaciones que arrasan en la calle. La ciudad danesa ha dado buena prueba de ello, pues no sólo ha utilizado las bufandas para engalanar esta parte del cuerpo, sino también las capas, toquillas e incluso se han visto esas gabardinas con estética detectivesca.

Estos complementos, que en las últimas temporadas se había apropiado además de los looks de invitadas, salta al terreno del street style para jugar con los volúmenes, texturas y dimensiones que aportan las capas y, sobre todo, para abrigar. Ahora, el más es más no es únicamente una apuesta estética, sino un movimiento funcional.

Las propuestas van desde confecciones en lana, hasta en pelo —sintético o real—, pasando por tejidos técnicos. También es habitual ver modelos tipo joya, un elemento muy presente cuando se trabajan las superposiciones.

En este contexto, regresa como arma infalible, y meramente estilística, el jersey sobre los hombros, un detalle que social e históricamente se asocia a otras tendencias como la del old money o la athleisure refinada.

Presencia española

La diseñadora CeliaB ha dejado huella en la cita fahion. Y es que su filosofía de marca, su línea estética, parece nacida a conciencia —aunque la realidad diste de ello— para la imagen que impera en las últimas temporadas en las calles danesas. Esa que ha ido desplazando poco a poco los colores neutros y el minimalismo para apostar por el eclecticismo y las explosiones de color.

En este caso, la apuesta de la firma ha sido la de celebrar una wine party con showroom incluidocon algunas de las influencers del momento, incluida Tessa Vicky Elisa van Montfoort —conocida en redes como @tessavmonfoort y con una comunidad de más de 400 mil seguidores en Instagram—, una especie de Carrie Bradshaw moderna cuya vida siempre se presenta de lo más apetecible.

La mencionada creadora de contenido. IG vía @celiabdesigner

Las propuestas de la creativa ya hace un tiempo que dieron el paso internacional y han estado presentes en multitud de producciones de Netflix, como Sex Education o Emily in Paris.

Las hermanas Olive y Alice Minns, invitadas a la fiesta. IG vía @celiabdesigner

Al final, lo que deja claro Copenhague es que estas tendencias no funcionan de manera aislada, sino como un lenguaje común en el que convergen diferentes conceptos. Desde las maxihombreras hasta los abrigos de pelo o los accesorios que se posan —literalmente— sobre los hombros, todo responde a una misma idea: vestir el cuerpo desde arriba, construir el look desde la estructura y el volumen.

Las siluetas se amplían, se superponen y se redefinen para acompañar el movimiento, el clima y la vida real. Incluso los guiños más clásicos —un sombrero pillbox, una capa, un jersey anudado— encuentran aquí una nueva lectura. Aviso a navegantes: hay que tener buen ojo clínico orientado a la moda para que esta maraña de tendencias no desemboque en un disfraz.