Un piso de casi nueve millones de euros en el número 10 de la calle Núñez de Balboa habría parecido un disparate hace una década. Hoy es una realidad que habla tanto de la transformación del mercado inmobiliario como del nuevo Madrid. Para algunos, el mejor de su historia. Para otros, un espacio cada vez más asfixiante, prohibitivo y exclusivo solo para los bolsillos más boyantes.
Para analizar y entender mejor este fenómeno, Magas cita a Rossana Jaramillo y Claudia Irazábal, socias al frente de Iconic Living, una de las firmas inmobiliarias más singulares del sector prime capitalino.
Dos mujeres líderes y poderosas: con los pies en Madrid y el corazón en Ecuador y Venezuela, sus respectivos países de origen. Dos impecables trayectorias y una misma visión: el lujo como experiencia urbana, cultural y, también, humana.
La empresaria Rossana Jaramillo.
Rossana Jaramillo nació en Cuenca, Ecuador, una ciudad con alma, arquitectura y tradición, donde aprendió desde pequeña el valor del esfuerzo, la familia y el sentido de espiritualidad y conciencia que hoy aplica a todo lo que hace.
Claudia Irazábal nació en Caracas, Venezuela, en el seno de una familia de tres hermanas. Crecer rodeada de mujeres le enseñó el valor de apoyarse entre ellas, de sumar fuerzas y de creer que, cuando las mujeres colaboramos, llegamos mucho más lejos.
“Yo estudié en Cuenca y en 2009 me trasladé a Madrid para cursar un máster en el Instituto de Empresa (IE). Aquella etapa fue un punto de inflexión en mi vida: me abrió la mente al mundo empresarial, a la estrategia y al poder de las conexiones humanas. Madrid se convirtió desde entonces en mi segunda casa”, declara Jaramillo a esta revista.
“Yo estudié Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad Europea de Madrid y, más adelante, realicé una especialización en Business en la Universidad de Irvine, California. Fueron mis primeros años de estudiante los que me hicieron enamorarme por primera vez de Madrid, una ciudad que desde entonces siento como casa”, comenta Irazábal.
La empresaria Claudia Irazábal.
¿Cómo se iniciaron en el universo de las casas de lujo? ¿Cómo arrancaron con su empresa? Rossana lo expresa así: “Mi entrada al sector se dio en 2014, cuando comencé adquiriendo activos para mi grupo familiar en un momento clave: los fondos Goldman Sachs y Blackstone estaban desembarcando en Madrid y el panorama era incierto. Fue una apuesta valiente y, con el tiempo, una decisión muy acertada. En 2017 tuve la suerte de encontrar a mi socia, Claudia Irazábal, y desde entonces hemos llevado este proyecto de la mano”.
“No pude haber tenido más fortuna: no hay nada como caminar junto a alguien que te aporte, te complemente y te haga los días más felices. Este camino nos ha enseñado que el verdadero éxito está en rodearse de las personas adecuadas, y eso es exactamente lo que tenemos en Iconic Living. Nuestro equipo está formado por mujeres maravillosas que comparten nuestros valores y hacen suyos los objetivos de los clientes. Esa conexión humana es nuestro mayor activo”, responde.
Y dice Claudia: “Cuando regresé a Madrid por segunda vez, después de vivir y formar mi familia en Venezuela, descubrí en el real estate la posibilidad de acompañar a personas que, como yo, llegaban a la ciudad en busca de algo más que una vivienda: un hogar. Empecé ayudando a familias extranjeras a asentarse y, con el tiempo, esa vocación se transformó en propósito y profesión. En ese camino conocí a Rossana, alguien con quien conecté de inmediato por compartir los mismos valores y principios. Desde entonces hemos construido Iconic Living con esa visión común: hacer las cosas con propósito, empatía y excelencia”.
Un mercado absolutamente disparado
Rossana Jaramillo y Claudia Irazábal son socias y grandes amigas.
Entre los pisos que Rossana y Claudia venden no solo está el anteriormente citado que roza los nueve millones. En plena Puerta de Alcalá tienen uno a disposición de quien lo pueda pagar por la cantidad de 17 millones de euros.
“El mercado no se ha disparado solo por el producto. Hoy hay viviendas con suelos radiantes, acabados de altísima calidad, soluciones técnicas que hace diez años no existían, pero sobre todo ha cambiado la ciudad”, dice Jaramillo.
Para Irazábal, la clave está en el contexto: “Desde la crisis de 2008, y especialmente tras la pandemia de coronavirus, Madrid se ha convertido en uno de los epicentros inmobiliarios del mundo. La demanda lleva más de diez años creciendo, especialmente en las zonas prime, y eso ha elevado el valor de los activos de una forma que antes era impensable”.
Más que una burbuja, ambas hablan de una consecuencia natural de una ciudad que se ha consolidado internacionalmente y que, por fin, está en el mapa competitivo de las capitales top a nivel global. Cuenta la leyenda que un norteamericano no sabría posicionar España en el mapa del mundo. Hoy, por el cine, la cultura, la gastronomía —y por qué no decirlo, el buen tiempo—, la mayoría de ellos tienen más que ubicado nuestro país.
Las máximas responsables de Iconic Living en un momento de su entrevista con Magas.
Y dentro de él, sus grandes capitales: Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia o Cádiz. Hasta The New York Times dijo de la tacita de plata que era un lugar a visitar sí o sí en 2019. El columnista del periódico estadounidense Sebastian Modak puso en valor la historia trimilenaria de la capital gaditana y destacó que se trata de “un rincón infravalorado de España” (underrated corner).
Dentro de la M-30, de nuevo, el debate continúa abierto: barrio de Salamanca, Justicia, Chamberí… pero también nuevas áreas que ganan protagonismo. “Salamanca sigue siendo la zona más consolidada y demandada”, reconoce Rossana, “pero vemos cómo muchos compradores empiezan a descubrir El Viso, Valdemarín, Puerta de Hierro o incluso La Moraleja”.
Claudia lo interpreta como un “desbordamiento natural” de la demanda: “Cuando el metro cuadrado se dispara, muchos buscan barrios emergentes que aún no están en la lupa habitual, pero que ofrecen un enorme potencial”.
La elección, subrayan ambas socias, depende del estilo de vida: quien prioriza el verde y el Retiro mirará hacia Jerónimos; quien necesita comercio, vida urbana y servicios inmediatos optará por Salamanca o Justicia, una preferencia habitual entre clientes latinoamericanos.
Iconic Living no solo opera en las direcciones más obvias. La firma también revela joyas ocultas en Lavapiés, el barrio de las Letras o pleno centro histórico. “Hay portales sorprendentes, techos de casi cuatro metros, espacios palaciegos donde nadie los espera”, comenta Rossana. “Madrid aún guarda mucha magia”, remata. Para Claudia, parte del trabajo consiste en educar al cliente internacional: mostrarle que la ciudad no se limita a cuatro códigos postales de prestigio.
Rossana y Claudia llevan años viviendo en Madrid, ciudad de la que están enamoradas.
Ambas conocen bien esa dualidad. Vivieron años en el barrio de Salamanca —Rossana, literalmente junto a la Puerta de Alcalá—, pero hoy apuestan por zonas más verdes para criar a sus hijos, como Puerta de Hierro. “Antes de irse fuera, siempre recomendamos hacerse con la ciudad”, dice Jaramillo. Y continúa: “Si no, no sabes lo que te estás perdiendo”.
El piso en el que transcurre esta conversación es un buen ejemplo de su filosofía: 500 metros cuadrados, una amplia terraza en la zona trasera —excepcional en edificios clásicos— y una luminosidad inusual incluso siendo una primera planta. “Aquí se compra luz. Huecos a la calle, orientación, amplitud. Eso es clave”, resume Rossana. Y Claudia añade: “Y estar a cinco minutos del Retiro es casi un privilegio urbano”.
Ambas coinciden en que uno de los grandes valores de Madrid es su escala: una ciudad “manejable”, donde en 15 minutos se cruza de un barrio a otro, lejos de la sensación de inabarcable que ofrecen otras capitales europeas.
Más allá del urbanismo, hay algo que ambas destacan con entusiasmo: la identidad de Madrid. “No copia a París o a Londres. Tiene un alma propia”. Claudia completa: “Y una enorme generosidad: apertura, conexión con Latinoamérica, mezcla de culturas. Madrid acoge, integra y hace pertenecer”.
Las CEO de Iconic Living en uno de los pisos de lujo que venden en Madrid.
Cuando esta revista pregunta por el proyecto del que se sienten más orgullosas, la respuesta se aleja de cifras o direcciones millonarias. “Nos caracteriza mucho la discreción”, explica Claudia. “Muchas operaciones acaban convirtiéndose en amistades. Eso es parte de nuestro valor”. Pero el proyecto que hoy más las ilusiona se llama Casa por Casa, una iniciativa solidaria destinada a construir viviendas en comunidades con pocos recursos en Ecuador y Venezuela.
“Destinamos el 1% de lo que se genera en cada operación a este proyecto”, expresan las empresarias. En nuestra mente y en nuestro corazón sigue muy presente la dura realidad de la pobreza extrema que persiste en nuestros países de origen, una realidad que no podemos ni queremos pasar por alto”, declaran.
Además, “para dar forma a este compromiso, iniciamos el proyecto de la mano del Hospital Humanitario en Cuenca, Ecuador. Es una institución privada sin fines de lucro fundada en 1989 que trabaja incansablemente por los más necesitados, basando su atención en la excelencia asistencial, sumada a la investigación, la docencia y al cuidado de los más vulnerables en el Austro ecuatoriano”.
“Ellos detectan los casos de necesidad extrema y canalizan la ayuda, asegurando que cada intervención llegue a quienes realmente lo necesitan. Este proyecto representa una forma concreta de devolver, de generar impacto real y de transformar cada operación inmobiliaria en una oportunidad de dignidad y esperanza”, deslizan.
“Hemos visto de primera mano la falta de oportunidades en nuestros países. Eso le da un sentido más profundo a nuestro trabajo: un propósito que trasciende el negocio”, asevera Jaramillo.
Venezuela: dolor, resiliencia y esperanza
La conversación entra en terreno político con cautela. Claudia habla desde la vivencia personal: “Venezuela ha atravesado años muy duros. Mucha gente tuvo que emigrar. Es un proceso complejo, pero hoy existe una esperanza de cambio que durante mucho tiempo no estuvo ahí”. Rossana coincide: “No será inmediato. Hay que reconstruir instituciones, procesos electorales y justicia. Pero por primera vez en años se ha abierto una puerta”.
Ambas subrayan la resiliencia del pueblo venezolano, capaz de reinventarse en cualquier parte del mundo. A la pregunta de si regresarían algún día, Claudia es clara: “Ahora mismo no. Mi vida está aquí: mis hijos, mi trabajo, mis amistades. Madrid nos ha regalado pertenencia”. Rossana mira también hacia Ecuador: “Creo en volver a invertir en nuestros países si hay confianza. Hay más riesgo, pero también más retorno”.
El lujo en femenino
Dos mujeres líderes al frente de un mercado cambiante y exigente.
¿Creen que la presencia femenina está cambiando la cultura del real estate del ultralujo? “Sí. Nosotras, las mujeres, hemos traído una mirada más detallista, ética y colaborativa. Pero no se trata de excluir, sino de complementar. Creemos que el futuro está en la convergencia, no en la separación”, apuntan.
¿Qué consejo darían a una mujer joven que pretenda llegar a vuestro nivel en el mercado del ultralujo? “Da siempre tu mejor esfuerzo, fórmate y exígete. Confía en el proceso y nunca te apegues al fruto de la acción. El real estate es como pescar: hay momentos en los que hay que esperar, pero tarde o temprano algo se pesca. Paciencia, resiliencia, trabajo duro y valores por encima de todo. Este es un camino de fondo, no una carrera de velocidad”, afirma Rossana.
“Mi consejo sería mantenerse en constante búsqueda de innovación. Este es un mercado que evoluciona muy rápido y requiere adaptarse con visión y creatividad. Madrid está viviendo un momento extraordinario, un auténtico boom inmobiliario, y traer novedades desde Iconic Living ha sido clave para mantenernos en crecimiento profesional y empresarial. Innovar, anticiparse y nunca dejar de aprender son, para mí, las claves para avanzar en este sector”, concluye Claudia.
Iconic Living en cifras
Iconic Living cerró más de 70 operaciones en 2025 con una intermediación superior a 200 millones de euros. Tiene una presencia muy destacada en el barrio de Salamanca, Almagro–Justicia, Jerónimos y El Viso, con Ibiza y Trafalgar como zonas en expansión.
Su filosofía es "hacer las cosas bien y con propósito. Creemos en la empatía, en la escucha y en la atención al detalle. Cada operación es una oportunidad para construir relaciones genuinas y dejar una huella positiva". Con más de 10 años de experiencia, Rossana y Claudia redefinen el lujo residencial desde la excelencia, la confidencialidad y la empatía.
