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Marilyn Monroe dijo -o más bien cantó- en Los caballeros las prefieren rubias (1953) que "los diamantes" eran "los mejores amigos de la mujer". Y en la historia de la alta joyería hay diamantes y diamantes. El Tiffany Yellow Diamond, de la firma Tiffany & Co., no es una gema cualquiera, es toda una leyenda.

La codiciada piedra fue descubierta en 1877 en las minas de Kimberley —conocidas como Big Hole— en Sudáfrica, consideradas una de las mayores excavaciones realizadas a mano en la historia. Se trataba entonces de un diamante en bruto de 287,42 quilates, de un intenso color amarillo canario que lo convertía en una rareza incluso entre las grandes gemas del siglo XIX.

Un año después, en 1878, lo adquirió Charles Lewis Tiffany, fundador de Tiffany & Co., por 18.000 dólares de la época. Aquella compra marcaría el inicio de la reputación de la casa neoyorquina como autoridad mundial en diamantes.

El Yellow Diamond Tiffany expuesto en Nueva York.

Tras estudiarlo durante casi un año, el prestigioso gemólogo de la firma, George Frederick Kunz, lo transformó en una espectacular talla cojín de 128,54 quilates y 82 facetas, 24 más de lo habitual, diseñadas específicamente para multiplicar el reflejo de la luz y realzar su color y pureza.

Desde entonces, el diamante —conocido oficialmente como Tiffany Diamond o Tiffany Yellow Diamond— está considerado una de las gemas más importantes descubiertas en el siglo XIX.

En la actualidad, se exhibe en la joyería Tiffany & Co. de la Quinta Avenida de Nueva York y su valor, si algún día saliera a la venta, superaría, dicen los expertos, los 30 millones de dólares —unos 25 millones de euros—. Pero más allá de su precio, lo que realmente lo hace único es que apenas se ha permitido que cuatro mujeres lo luzcan en público en casi siglo y medio de historia.

Las únicas cuatro mujeres

1. Mary Whitehouse, la primera en lucirlo

La primera mujer que tuvo el privilegio de llevarlo fue Mary Crocker Alexander Whitehouse, nieta de uno de los ejecutivos del primer ferrocarril transcontinental de Estados Unidos y esposa de Edwin Sheldon Whitehouse.

Lo hizo en 1957, durante un gran baile organizado por Tiffany en la mansión Marble House de los Vanderbilt, en Newport, Rhode Island, Estados Unidos. Aquella fue la primera vez que el diamante abandonaba su condición de joya de vitrina para convertirse en un complemento real.

2. Audrey Hepburn, el icono que no pudo llevarlo en pantalla

La segunda fue Audrey Hepburn, musa de Hubert de Givenchy y eterna Miss Holly Golightly en Desayuno con diamantes (1961). Sin embargo, no lo llevó durante el rodaje, como muchos hubieran imaginado, sino únicamente en la sesión de fotos promocionales de la película.

Por motivos de seguridad, la joya no se prestó para las escenas, pese a la impagable promoción que habría supuesto para Tiffany y a la asociación histórica entre la actriz y la casa de la famosa caja azul. No fue necesario. 65 años después, seguimos hablando de la joyería, del diamante y del clásico filme.

3. Lady Gaga, su debut en los Óscar

Lady Gaga con el diamante más caro del mundo tras ganar el Oscar a Mejor canción original por 'Shallow'. Gtres

Hubo que esperar hasta 2019 para que el Tiffany Yellow Diamond pisara por primera vez la alfombra roja de los Óscar. Lo hizo sobre el pecho de Lady Gaga, que aquella noche se alzó con la estatuilla a Mejor canción original por Shallow.

Vestida de Alexander McQueen, con un espectacular diseño negro, la artista fue una de las grandes protagonistas de la gala. Y no sólo por su look: con ella, el diamante regresaba al primer plano mediático más de medio siglo después de haberlo llevado Audrey Hepburn.

4. Beyoncé, el renacer moderno del mito

Jay-Z y Beyoncé, luciendo el Yellow Diamond Tiffany, para la campaña 'About Love'.

La cuarta y última mujer que lo ha lucido hasta hoy es Beyoncé, en 2022, junto a su marido Jay-Z, como imagen de la campaña About Love de Tiffany & Co.

Fue la primera vez en la historia de la marca que una celebridad llevaba el diamante en una campaña publicitaria. “Son el epítome de lo que significa una relación moderna”, explicó Alexandre Arnault, el que fuera de 2021 a 2025 vicepresidente ejecutivo de Producto y Comunicación de Tiffany.

En las imágenes, Beyoncé aparece con el Tiffany Diamond de 128,54 quilates acompañado de creaciones históricas de Jean Schlumberger y diseños actuales como Tiffany T, mientras Jay-Z luce el legendario broche Bird on a Rock reinterpretado como gemelos.

La campaña incluyó también un vídeo dirigido por Emmanuel Adjei, con una adaptación de Moon River, el mítico tema de Desayuno con diamantes, esta vez en la voz de Beyoncé, grabada en Super 8 por el propio Jay-Z, en Orum House, Los Ángeles. El vídeo es una delicia para los amantes de la música, la moda, el cine y... los diamantes.