Publicada

Las reformas en el hogar se han encarecido a lo largo de los últimos años, haciendo que prácticamente se duplique el coste de llevar a cabo algunas actuaciones simples como la de pintar una habitación.

"Antes costaba 150 euros y ahora ya supera los 300 en España", explica un arquitecto, que confirma que ha habido una notable subida en la estructura de costes dentro del sector de las reformas en nuestro país.

Actualmente los precios para pintar una sola habitación pueden ir desde los 100 euros hasta incluso alcanzar los 600 euros, siendo ya una excepción que un proyecto de este tipo baje de las cifras que se manejaban solo hace unos años.

Pintar una habitación pequeña de entre 10 y 15 metros cuadrados podía antes costar unos 150 euros, actualmente, sumando diferentes factores, se ha duplicado su coste, y es que el sector de la construcción ha sufrido una subida acumulada cercana al 40% desde el año 2020.

El aumento de los costes en el mercado de pinturas y barnices es una de las causas de este encarecimiento, pero también por el incremento del coste en la mano de obra especializada.

Factores que influyen en el presupuesto

Para un arquitecto o un profesional del terreno de las reformas, el presupuesto no solo se mide por la pintura, sino también por el estado del soporte sobre el que se va a colocar. El factor que más encarece una obra en España continúa siendo el alisado de paredes.

Cuando la habitación tiene gotelé, si se quiere eliminar, el precio por metro cuadrado pasa de los 4-6 euros/m² habituales a superar los 15 euros/m². Esto explica el hecho de que una habitación de apenas 10 m² puede pasar de costar 100 euros (solo pintura) a superar los 600 euros si necesita de alisado previo a pintar.

El estado en el que se encuentre esa habitación a pintar influye, por tanto, en el coste de la factura final. Si la habitación está amueblada, por ejemplo, se tardará más en pintar, pues el profesional tendrá que invertir tiempo y materiales en proteger muebles y decoración para evitar daños.

Asimismo, existen otros factores técnicos que suelen pasar desapercibidos para la gran mayoría, pero no para los expertos, como la altura de los techos, que puede encarecer el presupuesto un 10% y un 20% si superan la media.

También influye el tipo de pintura elegida, donde las opciones ecológicas o antihumedad tienen rendimientos y costes diferentes. Por lo tanto, es necesario valorar diferentes factores para poder determinar el coste final de una obra de este tipo.

Claves para pintar una habitación

Recurrir a los servicios de profesionales para pintar una habitación es clave para conseguir una mayor durabilidad, y es que los expertos aplicarán por lo general una capa de imprimación que, si bien no es obligatoria, es muy recomendable para sellar la superficie y mejorar la adherencia.

Al hacer este paso previo, se consigue mejorar el acabado final, de manera que sea uniforme, lo que además supone un ahorro de pintura a largo plazo. Asimismo, ya sea uno mismo quien realice el pintado o un profesional, hay que tener muy claros los tiempos de espera.

Estos son claves para la salud a la hora de poder usar el espacio, siendo recomendable esperar al menos 24 horas para poder volver a utilizar la habitación. No obstante, los expertos indican que lo más recomendable es esperar entre 48 y 72 horas para una ventilación completa de la estancia.

Otra de las claves a tener en cuenta a la hora de pintar una habitación tiene que ver, como no puede ser de otra manera, con el aspecto estético. Las tendencias en 2026 están marcadas por los tonos tierra, acompañados de tonos amarillos, verdes y morados de base terrosa, que aportan calidez y un toque moderno.

Cómo evitar sorpresas

A la hora de contratar a un profesional para pintar una habitación del hogar, es imprescindible tener en cuenta una serie de pautas generales que pueden marcar la diferencia, siendo una de las principales premisas la de no aceptar un presupuesto sin la visita previa del pintor.

Este es un error mucho más frecuente de lo que se pueda pensar, y es que es importante que el profesional acuda al hogar para poder valorar in situ los trabajos que tendrá que realizar y la situación de la estancia del hogar.

En caso de que no se haga así y se acepte la propuesta del pintor, luego puede llevar a tener sorpresas desagradables con un coste mayor, y es que el trabajador puede llegar a encontrar una realidad bajo las paredes que se aleje de lo que imaginaba en un principio, ya sea por la aparición de grietas ocultas, humedades, etcétera.

Por otro lado, se recomienda pedir presupuestos cerrados, pues aceptar presupuestos abiertos supone poder exponerse a "gastos de última hora" que pueden hacer que la factura inicial se dispare. El documento final que presente el pintor deberá incluir el desglose de las horas trabajadas, los metros cuadrados exactos y la calidad de los materiales.

Más allá de todo lo anterior, hay que tener en cuenta que hay otro factor que influye mucho en el coste final y es la ubicación geográfica, puesto que no cuesta lo mismo pintar una habitación en Madrid o Barcelona que en otros puntos de la geografía española.