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El moho en las viviendas y especialmente en las terrazas, es uno de los problemas más comunes derivados de la humedad, sobre todo en época de lluvias intensas o de cambios bruscos de temperatura. Lo que comienza como una simple mancha oscura en suelos, juntas o paredes puede convertirse en un problema persistente y difícil de erradicar si no se actúa a tiempo.

Esto, no solo afecta a la estética del inmueble, sino que la proliferación de moho muchas veces puede acabar dañando estructuras, deteriorando revestimientos, filtrándose a través de grietas o incluso comprometiendo la impermeabilización de la terraza. Y es que, con el paso del tiempo, la humedad constante debilita materiales como el cemento, la pintura o la madera, generando desconchones, malos olores y desprendimientos.

Esta es una de las razones por las que, además de identificar su causa (filtraciones, mala impermeabilización o acumulación de agua), también es fundamental aplicar soluciones y actuar a tiempo para eliminar estas manchas de moho en terrazas o balcones. Precisamente, uno de los mejores trucos para limpiar estas manchas lo daba recientemente Tamara Martínez, limpiadora, madre de tres hijos y creadora de contenido en Instagram, donde comparte a diario consejos domésticos basados en su experiencia.

En uno de sus últimos vídeos, Martínez parte de una advertencia clara, que dice que es el error que más se repite cuando aparece el moho: "Llevo años limpiando casas y este problema lo he visto cientos de veces. No utilices lejía, la lejía solo blanquea pero no mata el moho".

Su mensaje apunta a una idea clave: en superficies porosas (como juntas, cemento o ciertos pavimentos de exterior) el moho no se queda solo "en la capa de arriba". Por eso, aunque la lejía puede dejar la zona visualmente más clara, no siempre elimina el origen del problema y la mancha puede reaparecer con el tiempo, especialmente si sigue habiendo humedad.

A partir de ahí, esta creadora de contenido y experta en limpieza propone un método alternativo y sencillo, pensado para atacar el moho desde dentro del material. "Yo te enseño una forma eficaz y casera para acabar con él de raíz", asegura.

El primer paso, según explica, es clave para atacar el problema desde el origen. "Primero voy a echarle vinagre de limpieza, que penetra en el poro y mata el moho", detalla. La elección no es casual. El vinagre de limpieza tiene una acidez mayor que ayuda a frenar la proliferación de hongos en superficies porosas. En terrazas y balcones, donde el cemento, las juntas o la piedra absorben fácilmente la humedad, este detalle marca la diferencia.

Además, Martínez insiste en la forma de aplicarlo, especialmente cuando se trata de espacios exteriores en altura. "Uso un pulverizador porque tengo que tener cuidado de que no caiga nada abajo", señala. Un gesto con el que evita goteos innecesarios y permite distribuir el producto de manera uniforme sobre la zona afectada.

Una vez aplicado, no recomienda retirarlo inmediatamente. "Lo dejo actuar cinco o seis minutos y me ayudo con un cepillo para rascar las zonas más negras". Ese tiempo de reposo permite que el vinagre actúe dentro del material antes de frotar, algo fundamental para que la limpieza no sea solo superficial.

El cepillado posterior debe centrarse en las áreas más oscuras, donde el moho está más incrustado. No se trata de frotar de forma agresiva toda la superficie, sino de insistir en los puntos más afectados para desprender la suciedad adherida sin dañar el revestimiento. Tras ese primer paso, la limpiadora introduce un segundo producto habitual en muchos hogares. "Luego directamente le echo el bicarbonato, que también lo puedes diluir con agua", explica.

Eso sí, advierte de un error frecuente: "No hago la mezcla del vinagre y este juntos porque pierden eficacia". Por eso recomienda aplicarlos por separado, primero el vinagre y después el bicarbonato, reforzando la limpieza con un nuevo cepillado en las zonas más afectadas.

En el caso de balcones o terrazas en altura, también detalla la mejor forma de aclarar la superficie. "Y en este caso como tengo que tener cuidado porque es un balcón, utilizo una palangana de agua y de esta manera quito toda la porquería. Para las zonas que quedan puedes ayudarte con una fregona". Un método con el que esta experta en limpieza asegura que el moho dejará de aparecer.

Otras formas de acabar con el moho

Además del vinagre y el bicarbonato, existen otros métodos eficaces para eliminar el moho en terrazas, especialmente cuando las manchas están muy incrustadas. Uno de los más utilizados es el agua oxigenada al 3 %, que puede aplicarse con pulverizador directamente sobre la zona afectada. Se deja actuar unos minutos y después con un cepillo. Es especialmente útil en juntas claras, ya que ayuda a desinfectar sin descolorar tanto como la lejía.

Otra opción es recurrir a productos específicos que se venden en supermercados y tiendas de bricolaje. Están formuladas para actuar sobre superficies exteriores como cemento, piedra o azulejos, y suelen incluir agentes fungicidas que eliminan las esporas y retrasan su reaparición. En cualquier caso, conviene seguir siempre las instrucciones del fabricante y utilizar guantes, ya que son productos más fuertes.

Por último, más allá de la limpieza puntual, los expertos en mantenimiento del hogar insisten en la prevención como la medida más eficaz en estos casos. Revisar la impermeabilización, sellar grietas, mejorar el drenaje y evitar acumulaciones de agua tras la lluvia es fundamental para que el moho no vuelva a aparecer. Sin controlar la humedad de base, cualquier solución será temporal y las manchas acabarán reapareciendo con el tiempo.