Las familias numerosas se han convertido en un ejemplo claro de cómo el coste de la vida puede variar según el tamaño del hogar. La historia de Ana Iglesias, madre de 10 hijos, ha puesto el foco en las dificultades para acceder a determinadas ayudas públicas, como las bonificaciones del IBI, a pesar del elevado gasto familiar diario.
En uno de sus últimos vídeos, Ana explicaba que existen ayudas municipales para aliviar impuestos como el IBI, pero que en su caso no cumplían los requisitos exigidos.
Esta situación refleja una realidad frecuente: muchas medidas dependen de límites de renta o condiciones administrativas que dejan fuera a ciertos perfiles familiares.
VLOG 221: AYUDAS QUE RECIBIMOS POR SER FAMILIA NUMEROSA CON 10 HIJOS
Concretamente ella explica lo siguiente: "Ojo, el IBI depende de cada ayuntamiento. Hay ayuntamientos que hacen mucho descuento y otros que no tanto". También añade: "Tienes que cumplir una serie de criterios y nosotros pues no los cumplíamos y no hemos pedido nunca esa ayuda".
El debate surge en un momento en el que el tamaño medio de los hogares en España continúa descendiendo. Según el Instituto Nacional de Estadística, la media se sitúa en torno a 2,5 personas por vivienda, muy lejos de familias con diez hijos, cuyos gastos se disparan.
Las ayudas relacionadas con la vivienda varían según el ayuntamiento y la comunidad autónoma. En muchos municipios existen bonificaciones en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) para familias numerosas, pero suelen estar condicionadas al valor catastral de la vivienda o a determinados niveles de ingresos.
Ana Iglesias señalaba precisamente esta barrera: aunque la ayuda existía, la familia no podía acceder a ella porque no se ajustaba a los criterios establecidos.
Esta circunstancia es habitual, ya que las condiciones cambian entre localidades y pueden dejar fuera a hogares con ingresos que, sobre el papel, parecen suficientes pero que se diluyen al repartirse entre tantos miembros.
Más allá del IBI, el sistema fiscal español contempla deducciones por familia numerosa a través del IRPF. La Agencia Tributaria establece una deducción general de hasta 1.200 euros anuales, que puede incrementarse para las familias de categoría especial o por cada hijo adicional.
Sin embargo, estas deducciones también exigen cumplir requisitos concretos, como estar dado de alta en la Seguridad Social o percibir determinadas prestaciones.
Esto hace que algunas familias, especialmente con situaciones laborales no convencionales, no puedan beneficiarse plenamente de estas ventajas fiscales.
El contraste entre la teoría y la práctica resulta llamativo. Mientras las normativas contemplan apoyos para fomentar la protección familiar, muchas familias numerosas afirman que el acceso real a las ayudas es más complejo de lo que parece, con trámites largos y criterios adaptados a su realidad diaria.
En consecuencia, las palabras de esta madre de 10 hijos reflejan una realidad compartida por muchos hogares. Aunque existen bonificaciones fiscales y deducciones, el sistema continúa presentando barreras que obligan a las familias numerosas a depender más de su organización interna que de las ayudas públicas disponibles.
