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El Gobierno de España ha confirmado una subvención de hasta 3.000 euros para mejorar la calefacción de las viviendas, como parte del plan nacional de eficiencia energética.

Esta ayuda está dirigida a reducir el consumo y rediseñar sistemas térmicos, impulsando obras con impacto directo en la factura doméstica.

La ayuda cubre hasta el 40% del coste total de las obras, siempre que la inversión mínima sea de 1.000 euros, y está financiada con fondos Next Generation EU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El objetivo es hacer frente a los retos energéticos de 2026.

Miles de familias podrán beneficiarse de esta subvención para mejorar sistemas de calefacción, aislamiento o eficiencia energética general del hogar. La gestión de las ayudas depende de las comunidades autónomas, que abrirán convocatorias propias según su calendario administrativo.

La subvención está pensada para reducir el gasto energético de las viviendas durante los meses fríos y promover reformas sostenibles que disminuyan la demanda de calefacción.

Con un límite de 3.000 euros por vivienda, el Gobierno persigue un doble objetivo: ahorro doméstico y reducción de emisiones de carbono.

Para acceder a esta ayuda, las obras deben lograr al menos uno de estos objetivos: reducir al menos un 7% la demanda energética de calefacción y refrigeración, rebajar el consumo de energía primaria no renovable en un 30%, o bien sustituir elementos clave de la envolvente térmica como ventanas o aislamientos térmicos.

Este tipo de subvención se enmarca en programas más amplios de rehabilitación energética regulados por el Real Decreto 853/2021 y forman parte de un conjunto de incentivos destinados a modernizar el parque inmobiliario español.

La ayuda de hasta 3.000 euros está dirigida a viviendas que sean domicilio habitual del solicitante. Pueden beneficiarse propietarios, usufructuarios y arrendatarios siempre que acrediten que la vivienda es su residencia permanente mediante certificado de empadronamiento u otros documentos oficiales.

Este enfoque inclusivo busca apoyar tanto a dueños como a inquilinos que deseen mejorar la eficiencia energética de sus hogares, siempre que las intervenciones cumplan con los requisitos térmicos para acceder a la subvención.

Además, estas ayudas son compatibles con otras subvenciones públicas siempre que no financien el mismo gasto dos veces, según la normativa vigente.

Las reformas subvencionales incluyen la sustitución o mejora de sistemas de calefacción y climatización, instalación de aislamiento térmico, cambio de ventanas y puertas por modelos más eficientes y otras actuaciones que reduzcan el consumo energético del hogar.

Por ejemplo, cambiar ventanas antiguas por otras con mejor eficiencia puede mejorar la envolvente térmica de la vivienda y ayudar a cumplir los criterios de reducción energética exigidos para recibir la subvención.

Otras actuaciones posibles son la instalación de sistemas de calefacción más eficientes, como bombas de calor o calderas de baja emisión, así como mejoras en el aislamiento de fachadas o cubiertas.

Cómo se solicita y cuáles son los plazos

La tramitación de estas ayudas se realiza mediante convocatorias públicas locales o autonómicas, que gestionan las solicitudes en régimen de concurrencia simple.

Esto significa que se aprueban por orden de presentación hasta que se agotan los fondos disponibles, por lo que se recomienda solicitar cuanto antes.

Cada comunidad autónoma establece sus propios plazos y condiciones administrativas, aunque la guía general señala que las obras deben finalizar antes del 30 de junio de 2026, y la ejecución no puede superar los 12 meses desde la concesión de la ayuda.

Una vez completadas las actuaciones, el beneficiario debe presentar la documentación técnica, incluidos certificados de la eficiencia energética antes y después de la reforma, para justificar la subvención.