Ana Iglesias, creadora de contenido y madre de una familia numerosa con 10 hijos, ha compartido una estrategia de ahorro inteligente que ha llamado la atención a miles de padres en España.
Según explica la propia Ana, y tal y como indican desde la revista Semana, la pareja decidió abrir una cuenta de ahorro para cada hijo con una aportación inicial de 3.000 euros y desde entonces realizan aportaciones mensuales de 100 euros en cada una para que al llegar la mayoría de edad tengan un capital sólido.
En sus distintas redes sociales, Ana detalla que este método no solo les ayuda a guardar dinero, sino también a crear disciplina financiera y tranquilidad familiar ante gastos futuros como estudios o primeras etapas de independencia.
Abrir una cuenta de ahorro para cada hijo permite, además de guardar dinero, fomentar la educación financiera desde pequeños. En España, muchos bancos ofrecen cuentas infantiles sin comisiones o con beneficios específicos, pensadas para que los menores aprendan a gestionar dinero bajo supervisión parental.
Además, expertos en planificación financiera recomiendan estas cuentas porque son fáciles de entender, seguras y muestran claramente el crecimiento de los ahorros, lo cual ayuda a enseñar a los niños el valor de ahorrar.
Desde la perspectiva de Ana, la clave de su estrategia está en combinar varios factores: comenzar cuanto antes, mantener constancia y buscar productos que ofrezcan alguna rentabilidad.
- Aportación inicial significativa: la familia depositó 3.000 euros por hijo al abrir cada cuenta para dar una base fuerte al ahorro.
- Aportación mensual estable: cada mes, aportan 100 euros a cada cuenta, lo que a lo largo de los años se convierte en una cifra considerable.
- Rentabilidad potencial: si ese dinero se mantiene con un rendimiento anual moderado (por ejemplo, del 7% anual), cada hijo podría tener más de 50.000 euros al cumplir 18 años.
Este sistema está alineado con recomendaciones de planificación financiera familiar, que sugieren que ahorrar desde edades tempranas permite generar capital gracias al efecto de los intereses compuestos y enseñar hábitos de responsabilidad a los hijos.
Aparte de construir un colchón económico, abrir y gestionar cuentas para los hijos ofrece beneficios adicionales que expertos y entidades financieras destacan:
- Seguridad y control: las cuentas infantiles suelen tener supervisión parental y, en muchos casos, no tienen comisiones ni cargos adicionales.
- Educación financiera temprana: exponer a los niños a conceptos bancarios desde pequeños les ayuda a comprender el valor del dinero, el ahorro y los objetivos financieros.
- Flexibilidad a largo plazo: algunos productos financieros permiten realizar contribuciones adicionales o incluso asociar inversiones moderadas para mejorar el rendimiento futuro.
Este enfoque también puede reducir el estrés financiero familiar cuando llegan gastos importantes, como los estudios universitarios o los gastos de un primer coche.
¿Es este sistema aplicable a otras familias? La historia de Ana no solo ha llamado la atención por el número de hijos, sino por su enfoque estructurado hacia el dinero y la educación financiera familiar.
Aunque no todas las familias tienen la capacidad de realizar aportaciones iniciales de 3.000 euros, la lección principal es la importancia de planificar, empezar cuanto antes y mantener consistencia en el ahorro.
Especialistas en finanzas personales suelen coincidir en que incluso pequeñas aportaciones mensuales, hechas de forma constante desde edades tempranas, pueden generar un capital interesante con el tiempo.
