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Las humedades en viviendas son un problema habitual que puede dañar estructuras, reducir el confort y disparar gastos si no se diagnostican bien.

Muchos propietarios suelen invertir directamente en reformas sin saber realmente cuál es el origen del problema.

El arquitecto Máximo Caballero advierte que lo más importante es identificar la causa antes de gastar en obras costosas. Existen métodos sencillos y fiables que permiten discernir entre diferentes tipos de humedad para actuar de forma más eficaz.

En consecuencia, es necesario explicar qué hacer primero cuando aparecen humedades en casa, cómo interpretarlas y por qué entender su origen puede ahorrarte tiempo, dinero y trabajo innecesario.

El consejo principal del arquitecto Máximo Caballero es realizar una prueba simple antes de cualquier reforma. Se trata de pegar un trozo de papel de aluminio (papel albal) en la zona afectada con celo y dejarlo actuar por un par de días.

Según Caballero, observar dónde se forman las gotas de agua tras ese tiempo permite conocer si la humedad viene del interior o del exterior de la pared. Esto es clave para decidir el siguiente paso correcto.

Si las gotas aparecen por fuera del papel, la humedad proviene de la parte interna de la vivienda, probablemente por condensación causada por exceso de vapor y mala ventilación.

Cuando las gotas se observan por fuera del papel, lo más probable es que la humedad sea por condensación interior, habitual en zonas con poca ventilación como baños o cocinas. En estos casos, mejorar la ventilación y la circulación del aire suele ser suficiente.

Por otro lado, si la condensación se genera por dentro del papel, significa que la humedad está entrando desde el exterior, lo que sugiere problemas de filtraciones o falta de impermeabilización en la fachada o muros.

Este diagnóstico permite decidir si basta con medidas sencillas como ventilar o usar deshumidificadores, o si hay que preparar una intervención profesional más profunda para sellar grietas externas o mejorar drenajes.

Muchos propietarios tienden a pintar encima de la humedad o aplicar productos antimoho sin resolver la causa subyacente. Estas soluciones superficiales suelen fallar a medio plazo y la humedad reaparece.

Los expertos en control de humedades advierten que una diagnosis incorrecta puede duplicar los costes de reparación, ya que se actúa solo sobre los efectos y no sobre las causas reales como filtraciones, condensación o capilaridad.

Además, un informe preciso del problema permite negociar con profesionales y obtener presupuestos más ajustados, evitando sorpresas económicas durante las reformas.

Incluso después de saber de dónde proviene la humedad, hay acciones preventivas que puedes hacer sin obras complejas. Por ejemplo, mejorar la ventilación diaria, usar extractores en baños o cocinas, y mantener limpias las canaletas de desagüe.

Si optas por obras, siempre conviene consultar a un profesional especializado en control de humedades, no simplemente a un pintor o reformista, para que el tratamiento sea duradero y eficaz.