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Las goteras y filtraciones por agua en viviendas son uno de los siniestros más frecuentes en comunidades de propietarios, especialmente tras temporales o lluvias intensas.

Según expertos, el origen del daño y la forma en que se gestiona marca la diferencia entre que el seguro cubra o rechace la reclamación.

En consecuencia, la perito de seguros y experta en Propiedad Horizontal, Laura Martín, explica en leyvecinos.es que un error común entre vecinos afectados es tratar de ocultar o "arreglar" visualmente los desperfectos antes de que un perito oficial evalúe los daños.

Hacerlo, advierte, puede resultar en la pérdida de cobertura del seguro, por lo que entender cómo funciona la peritación y cuál es el procedimiento correcto al reclamar a un seguro no solo puede ahorrar dinero, sino también evitar conflictos entre propietarios y la comunidad.

La peritación de daños por agua es una evaluación técnica que realiza un profesional designado por la aseguradora. Su objetivo es documentar las causas y la extensión de los desperfectos, lo cual es esencial para determinar si el siniestro está cubierto por la póliza.

Cuando un propietario o vecino decide pintar, tapar o empezar reparaciones visuales antes de esta valoración, elimina evidencia importante que ayuda a identificar el origen del problema.

Esto puede dificultar que el perito documente correctamente la causa del daño.

En muchos seguros de hogar, no respetar ese orden (evaluación antes de intervención) puede llevar a que la aseguradora argumente que el daño fue alterado o que no se puede verificar, dando lugar a una denegación de cobertura.

Según Laura Martín, pintar o tapar manchas antes de la peritación es "un error muy común" del seguro de hogar o de la comunidad de propietarios.

Este consejo se alinea con las mejores prácticas en seguros, que establecen que las reparaciones permanentes deben posponerse hasta después de la inspección.

Si se cambia el aspecto original de los daños, la compañía puede interpretar que no existe evidencia suficiente del siniestro tal como ocurrió, lo que complica la asignación de responsabilidad y puede justificar la negativa del pago.

Es importante, por tanto, dejar las manchas, humedades y signos visibles de filtración tal como están hasta que el perito realice su reporte, y tomar fotografías detalladas antes de cualquier acción correctiva.

Documentar los daños es crucial: fotografías, vídeos y registros detallados ayudan al perito a entender la evolución del problema y a justificar la reclamación ante la aseguradora.

Además de las imágenes, conviene conservar todo tipo de evidencia como comunicaciones con vecinos, informes previos y notas sobre las fechas en que se detectó el daño, lo que puede marcar la diferencia en la valoración de la aseguradora.

Las aseguradoras suelen permitir reparaciones temporales para evitar perjuicios mayores (por ejemplo, cubrir con lona áreas expuestas), siempre que no alteren de forma permanente los signos visibles antes de la peritación.