Las facturas del agua son uno de esos gastos domésticos que suelen pasar desapercibidos… hasta que llegan con un importe mucho más alto de lo habitual. En muchos hogares españoles, una subida inesperada del recibo no tiene que ver ni con duchas más largas ni con cambios en la tarifa, sino con un problema silencioso y muy común: una cisterna del WC que gotea.
De hecho, una cisterna que pierde una gota por segundo puede desperdiciar más de 30 litros al día. Si el goteo es continuo o el agua corre ligeramente, el consumo puede superar los 200-400 litros diarios. En un mes, esto puede traducirse en 6.000 o incluso 12.000 litros extra, sin que nadie tire de la cadena más de lo normal.
En consecuencia, el fontanero Joan Pascual (@elfontajoan) insiste a través de su cuenta de Instagram en cómo podemos nosotros mismos identificar el origen y también utilizar un método sencillo para saber si realmente existe una fuga y cómo repararlo.
En primer lugar, el experto aconseja poner un trozo de papel en la zona interna del inodoro para ver luego si se humedece. Pascual explica que si el papel se moja, el fallo generalmente es causado por un descargador que no sella correctamente o por una alimentación de cisterna que deja que el agua suba más de lo necesario.
En segundo lugar, para determinar el origen, sugiere verificar que el nivel del depósito no supere el del descargador. Además, sugiere examinar la goma obturadora. Si está calcificada o deformada, es posible que sea la fuente del goteo.
También comenta que es habitual que la cal haya obstruido el mecanismo de la boya cuando el problema proviene de ella, así que es posible que una limpieza con un producto antical sea suficiente. En caso de que sea el descargador, tendrá que ver con la goma obturadora por lo que para reparar al fuga habría que cambiarla.
Si el daño afecta al cargador en su totalidad, Pascual aconseja sustituirlo por un recambio original o universal de alta calidad, debido a que la diferencia de precio es pequeña y su vida útil es más larga.
Una vez hecha la sustitución o limpieza, vuelve a colocar la tapa, abre la llave de paso y comprueba si el sonido de goteo ha desaparecido. Este chequeo rápido puede ayudarte a confirmar si el arreglo ha sido efectivo antes de llamar a un profesional.
Más allá de reparar la cisterna, hay trucos sencillos para evitar que los problemas regresen. Mantener una rutina de limpieza del interior del depósito ayuda a prevenir la acumulación de cal y suciedad que bloquea piezas móviles.
En definitiva, un inodoro con la cisterna goteando puede ser el culpable de una factura de agua más alta de lo normal. Es un problema pequeño, fácil de pasar por alto, pero con un efecto directo y constante en el consumo y en el precio final del recibo. Sin embargo, con este método de Joan es posible frenarlo.
