¿Sabías que hay electrodomésticos que siguen gastando luz aunque parezca que están apagados? En muchos hogares españoles hay aparatos conectados a la corriente que no realizan ninguna función visible, pero siguen tirando de electricidad sin que nos demos cuenta.
Además, no se trata solo de luces encendidas o dispositivos en funcionamiento, sino de electrodomésticos y aparatos que permanecen enchufados, aparentemente apagados, pero que siguen consumiendo energía cada día.
Identificar y gestionar estos consumos pueden ayudar a reducir el gasto en energía y hacer nuestra casa más eficiente.
Aunque cada aparato consume una pequeña cantidad, el total acumulado de todos ellos puede sumar una parte significativa del consumo anual. Por eso, muchos expertos recomiendan tomar medidas sencillas para evitar este gasto silencioso que se cuela en la factura sin que nos demos cuenta.
El consumo fantasma se refiere a la energía que gastan los equipos electrónicos mientras están conectados, aunque no los estemos usando de forma activa.
Esto ocurre porque muchos aparatos tienen componentes internos (como transformadores o circuitos de espera) que necesitan energía constantemente.
Por ejemplo, un televisor o un decodificador puede seguir usando electricidad para poder encenderse rápidamente con el mando a distancia o mantener funciones como reloj y conectividad en stand by.
Este consumo puede representar entre un 5% y un 10% del total de electricidad consumida en un hogar, lo que se traduce en un gasto extra que muchos usuarios ni siquiera detectan.
Este gasto "invisible" no sólo impacta en la factura de la luz, sino también en el uso responsable de la energía y en la huella medioambiental de cada hogar.
Según los expertos, no es la lavadora ni la nevera, como muchos podrían pensar. El electrodoméstico que más consume incluso apagado es aquel que permanece conectado y listo para funcionar sin apagarse completamente.
En muchos casos, se trata de los televisores, así como de otros aparatos con modos de espera que tienen consumos residuales continuos (incluso con luces de stand by encendidas), y estos pequeños consumos se van acumulando a lo largo de todo el año.
Otros dispositivos habituales con este comportamiento son consolas, routers, ordenadores o microondas con reloj electrónico, todos ellos consumidores silenciosos cuando no están en uso.
Esta energía "fantasma" es especialmente relevante en hogares con numerosos dispositivos conectados permanentemente.
Aunque el consumo de un aparato en stand by pueda parecer mínimo, el efecto acumulado puede elevar notablemente la factura anual.
Estudios internacionales muestran que el llamado "vampire load" puede costar a los hogares domésticos una cantidad significativa de energía desperdiciada cada año.
Por ejemplo, expertos en consumo energético estiman que hasta un 10% del consumo total de una vivienda puede deberse a este tipo de energía residual, algo que muchos usuarios no tienen en cuenta a la hora de calcular su gasto mensual.
