Cada año todos los contribuyentes en España deben realizar la declaración de la Renta, un trámite con el que se rinden cuentas con el fisco y que puede hacer que Hacienda devuelva dinero o exija el pago de las cantidades pendientes.
Lo que muchos ciudadanos no tienen en cuenta es que, una vez que se ha cumplido con dicho trámite, la Agencia Tributaria dispone de hasta cuatro años para revisar los datos facilitados, en un periodo que arranca del último plazo voluntario de la presentación de la declaración.
Es por ello por lo que, para la campaña de la Renta 2025, que se puede presentar hasta el próximo 30 de junio, existirá un plazo de revisión por parte de Hacienda que finalizará en junio de 2030.
Ya no hace falta un inspector
Emilio Baena, un extrabajador de Hacienda, advertía de los procedimientos del fisco a la hora de reclamar a los contribuyentes por una declaración incorrecta en una publicación en LinkedIn, explicando que actualmente ya no es necesario que un inspector haga la revisión.
En uno de sus posts indicaba cuáles son las señales que hacen que muy probablemente se realice una investigación. Tras explicar que durante años Hacienda funcionaba a través de revisiones manuales y expedientes en formato papel, hoy en día la realidad es muy diferente.
El experto explica que la Agencia Tributaria utiliza herramientas de big data e inteligencia artificial para analizar millones de datos cada día, lo que lleva a que cada contribuyente, ya sea persona o empresa, tenga un perfil de riesgo".
Este perfil de riesgo posee una puntuación dinámica que se va actualizando en tiempo real de acuerdo a unos parámetros definidos, que el propio Emilio Baena explica para que todos los contribuyentes sean conscientes de ellos.
El primero tiene que ver con aquellos "gastos que no encajan con tus ingresos", mientras que el segundo se centra en el análisis de los movimientos de dinero entre cuentas sin que haya justificación alguna para ello.
También se tienen en cuenta las operaciones internacionales o el uso de criptomonedas, a los que hay que sumar el exceso de efectivo o las facturas con patrones anómalos; la aparición en registros internacionales de sociedades o las incongruencias que pueda haber con respecto a la información que reportan las plataformas y entidades bancarias.
Es por ello por lo que el extrabajador de Hacienda es claro a la hora de confirmar que "ya no hace falta que un inspector te revise", sino que "lo hace un algoritmo 24/7". Además, insiste en que la IA no se cansa, ni se distrae ni olvida, por lo que el sistema decide si un contribuyente merece o no una inspección.
En este sentido, Emilio Baena explica que la estrategia fiscal no es una opción, sino que es clave para poder defenderse, siguiendo siempre la legalidad, pero además parecerlo, pues "una inspección te agota, te quita tiempo, recursos y el sueño".
Pathfinder, la nueva arma de Hacienda
En su objetivo de reforzar la lucha contra el fraude fiscal, la Agencia Tributaria ha incorporado Pathfinder, una herramienta de análisis de datos desarrollada por la empresa israelí Cellebrite, mejorando así su capacidad de investigación.
Esta tecnología está diseñada para analizar grandes cantidades de información y descubrir relaciones y patrones que pueden llegar a ser pasados por alto en una investigación convencional.
En este caso, se asegura que Pathfinder no intercepta comunicaciones ni realiza ningún tipo de acción oculta para ello, sino que se centra en cruzar información que procede de diferentes fuentes y así poder detectar patrones y conexiones entre personas, empresas, imágenes, etcétera.
La inteligencia artificial que incorpora esta nueva tecnología que está a disposición de Hacienda permite realizar en apenas unos minutos distintos procesos de análisis que antes requerirían de semanas o meses de trabajo manual.
La Agencia Tributaria trata de aumentar así su capacidad para localizar estructuras complejas de evasión fiscal, sociedades interpuestas o actividades económicas ocultas, además de detectar situaciones en las que se compruebe que el nivel de vida de un contribuyente no es acorde al nivel de ingresos declarado.
Una nueva era en el control económico
La llegada de este sistema supone un nuevo paso en la transformación de la Administración Pública a nivel tecnológico, apostando cada vez por más herramientas avanzadas para el análisis de la información económica.
De esta forma, nos encontramos ante una nueva era en el control de la información económica, una tecnología que ha llegado a generar cierta polémica, pues existe un debate sobre el alcance de la recopilación y el tratamiento de la información.
Mientras que hay quienes aseguran que estas herramientas son muy útiles y positivas porque ayudan a la hora de luchar de manera más eficaz frente al fraude y proteger los recursos públicos, sus críticos advierten de las consecuencias de su uso.
Entre ellas aseguran que Pathfinder y otras tecnologías similares llevan a que se produzca una acumulación masiva de datos y un análisis automatizado que podría comprometer la privacidad y las garantías individuales.
Lo que parece claro es que, a pesar de que pueda haber voces posicionadas en su contra, este tipo de tecnología estará cada vez más presente en las administraciones públicas, ya que la IA ha llegado para quedarse y para ayudar a agilizar diferentes trámites que hasta ahora se demoraban en exceso.
