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El recibo de la luz volverá a subir para muchos hogares españoles justo cuando comienza la época de mayor consumo eléctrico. Y es que, la llegada del calor suele disparar el uso de ventiladores y aire acondicionado, un gasto que este año será todavía más difícil de asumir para algunas familias.

Y es que las rebajas fiscales aplicadas durante la crisis energética ya han desaparecido. El IVA de la electricidad ha regresado al 21% y el Impuesto Especial de la Electricidad vuelve a situarse en el 5,11 % frente a los tipos reducidos que estuvieron vigentes durante los últimos años.

Ante este escenario, las ayudas para pagar los suministros básicos cobran más importancia que nunca. Una de las más relevantes es el bono social eléctrico, una prestación que permite reducir notablemente la factura de la luz a quienes cumplen determinados requisitos económicos y familiares.

El bono social creado mediante el Real Decreto-ley 6/2009, de 30 de abril está destinado a aquellos consumidores considerados vulnerables o vulnerables severos y la ayuda se aplica sobre la tarifa regulada de electricidad, pudiendo suponer un importante ahorro mensual.

Actualmente, los consumidores vulnerables tienen derecho a un descuento del 42,5 % sobre el término de energía de la factura. En el caso de los consumidores vulnerables severos, la rebaja alcanza el 57,5 %.

Además, los hogares en riesgo de exclusión social cuentan con una protección adicional frente a posibles cortes de suministro cuando los servicios sociales asumen parte del recibo.

Para acceder al bono social es necesario tener contratado el suministro eléctrico en la vivienda habitual mediante la tarifa regulada PVPC. Asimismo, la potencia contratada no puede superar los 10 kW.

Quién puede solicitar esta ayuda

A partir de ahí, la concesión depende principalmente del nivel de ingresos y de la situación familiar del solicitante. La condición de consumidor vulnerable o vulnerable severo depende principalmente de los ingresos de la unidad de convivencia. Para calcularlo, la Administración toma como referencia el IPREM y el número de personas que forman parte del hogar.

Por ejemplo, una persona que viva sola puede acceder al bono social si sus ingresos anuales no superan los 12.600 euros. Ese límite aumenta cuando existen otros adultos o menores a cargo dentro de la unidad familiar.

En el caso de una pareja con dos hijos menores, el umbral de renta para ser considerado consumidor vulnerable asciende hasta los 23.520 euros anuales. Por encima de esas cantidades, con carácter general, no se puede acceder a la ayuda.

Los descuentos más elevados están reservados para los denominados consumidores vulnerables severos. Se trata de hogares con ingresos especialmente reducidos, pensionistas que perciben prestaciones mínimas o familias numerosas cuyos ingresos no superan determinados límites económicos.

Además, cuando algún miembro de la unidad familiar es beneficiario del Ingreso Mínimo Vital, la Administración también tiene en cuenta la renta conjunta del hogar para determinar si cumple los requisitos exigidos para acceder al bono social.

Qué documentación hay que presentar

La solicitud debe realizarse a través de una comercializadora de referencia autorizada. Cada compañía ofrece distintos canales para completar el trámite.

Por norma general, será necesario aportar el DNI o NIE de los miembros de la unidad familiar mayores de 14 años, el certificado de empadronamiento y el libro de familia o documentación equivalente.

En determinados casos también habrá que presentar documentos que acrediten situaciones especiales como discapacidad, dependencia, familia monoparental o percepción del Ingreso Mínimo Vital.

Cuándo empieza a aplicarse el descuento

Una vez presentada toda la documentación, la comercializadora revisará la solicitud y comprobará si se cumplen los requisitos exigidos.

Si la ayuda es aprobada, el descuento comenzará a reflejarse en las siguientes facturas eléctricas.

Las personas que ya tienen reconocido el bono social seguirán beneficiándose de él de forma automática mientras mantengan las condiciones que dieron derecho a la ayuda.