Suben las temperaturas y el deporte empieza a ser una actividad de riesgo... para los olores. En principio, la sudoración humana —siempre que se den las condiciones de higiene óptimas— no tendría por qué darnos quebraderos de cabeza.
Al final, es un lapso de tiempo que no suele exceder una o dos horas, así que lo normal es no desprender un hedor demasiado notable. Y, sin embargo, las prendas que usamos para hacer ejercicio acaban impregnadas de un tufo, especialmente en las axilas, que no se va ni con los lavados.
Este es el problema que se plantea esta semana en el consultorio de 'La Ordenatriz': cómo conseguir que esas camisetas que nunca acaban de oler bien queden impecables. Quizá en un principio no se advierte, pero en cuanto volvemos a sudar y las prendas se mojan... vuelven los aromas no deseados.
Esto sucede por dos cosas. Primero, este tipo de ropa técnica se ve expuesta a calor, fricción y humedad, lo que hace que las bacterias encuentren un caldo de cultivo ideal para campar a sus anchas. Además, tejidos como el poliéster, nailon, elastano o spandex tienden a retener los olores con una mayor facilidad que las fibras naturales, que tienden a liberar mejor la humedad.
Lo que sucede es que este tipo de telas no son tan adecuadas para la práctica deportiva. Por eso, resulta crucial aprender a lavar toda esa ropa del gimnasio de manera que luego no dé sorpresas olorosas.
La ropa técnica atrapa las bacterias del sudor.
Begoña Pérez, experta en orden y limpieza, tiene una solución sencillísima: el alcohol. Si en este momento piensa que las va a estropear o decolorar, te equivocas. Este producto no es agresivo y, además, esas fibras son bastante resistentes y poco reactivas. Aun así, conviene hacer una pequeña prueba antes en una zona que no se vea mucho.
El método no tiene ningún misterio: se rocía la zona de las axilas, que es la más problemática, con él y a continuación se pone la camiseta en la lavadora, con un poco de detergente. La mayoría de las máquinas disponen de un programa específico para prendas de deporte, así que úsalo.
Si no lo tiene, sólo has de saber que debe ser un ciclo a temperatura máxima de 30 o 40 grados, con centrifugado medio-bajo para proteger las gomas y elásticos y que dure alrededor de 50 minutos. Trátalos como tejidos delicados...
Y una cosa importante: no usar nunca suavizante. Se puede sustituir por un chorro de vinagre de limpieza, que ayuda a neutralizar el olor sin dejar residuos.
Con este truco podrás mantener tus camisetas y tops para el gym perfectos durante más tiempo, no te verás en ninguna situación olorosa comprometida y tampoco tendrás que gastarte un dineral en renovarlas constantemente.
