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España lleva años transformándose en un país de destino para miles de personas que buscan oportunidades laborales fuera de sus lugares de origen. Este fenómeno no solo se explica por los movimientos migratorios, sino también por la demanda del mercado laboral español en sectores donde no hay suficiente mano de obra local.

Según datos recientes, la población inmigrante representa una parte fundamental del sector de cuidados y limpieza en España, con cerca del 41-42% de los empleados del hogar y cuidadores a domicilio, y hasta un 90% en casos específicos de cuidado de ancianos.

Detrás de estas cifras no solo hay personas sin cualificación. Muchos migrantes con estudios y trayectoria profesional en sus países de origen terminan en estos trabajos porque son, a menudo, la vía más rápida para acceder al mercado laboral. Entre ellos está Lorena, que en Colombia tenía una profesión y en España encontró en los cuidados su única forma de salir adelante.

La convalidación de títulos en España

En España, una parte importante de los empleos en el ámbito doméstico y de los cuidados está siendo ocupada por población migrante. No es un fenómeno aislado, sino una realidad que se repite desde hace años en distintos puntos del país.

Esto no siempre responde a una elección, sino a las condiciones con las que se encuentran al incorporarse al mercado laboral, siendo el primer obstáculo la convalidación de títulos.

Este trámite puede alargarse durante meses o incluso años y exige presentar documentación académica, programas formativos y certificados que no siempre son fáciles de obtener desde el país de origen.

Mientras se resuelve ese proceso, muchas personas no pueden ejercer la profesión para la que se formaron. Ante la necesidad de ingresos, optan por trabajos que no requieren homologación y que permiten una incorporación más rápida.

A ello se suman otros factores, como la situación administrativa, el desconocimiento del funcionamiento del mercado laboral o la falta de redes de apoyo al llegar al país. Todo esto reduce las opciones de acceder a empleos acordes a su cualificación.

En paralelo, hay sectores donde la demanda de mano de obra es constante. El cuidado de personas mayores, la limpieza del hogar y la atención a niños son algunos de los más habituales.

Muchas familias recurren a estos servicios para cubrir necesidades diarias o atender a personas dependientes. Sin embargo, son puestos que no siempre resultan atractivos para la población local.

Las condiciones, no obstante, suelen ser más precarias y los salarios más bajos que en otros sectores, lo que contribuye a una brecha económica entre trabajadores nacionales y extranjeros.

La historia de Lorena

De ello precisamente ha hablado Lorena en sus redes sociales, una colombiana que llegó a España con formación profesional, pero que encontró en el sector de los cuidados su primera oportunidad laboral.

"Era profesional en mi país y he tenido que llegar a España a cuidar abuelos, a cuidar niños y a limpiar casas. En la mayoría de los casos tenemos que llegar aquí a hacer labores y trabajos que incluso en nuestro país nunca habíamos hecho", cuenta en un vídeo de sus redes sociales.

En sus redes sociales, la colombiana comparte consejos para quienes buscan abrirse camino en España sin papeles, basados en su propia experiencia migratoria.

Llegó hace dos años y, al contar con familiares en el país, pudo pasar sus primeros meses viviendo con ellos mientras completaba el empadronamiento, buscaba un lugar donde establecerse y un empleo.

A los nueve meses logró acceder a un trabajo con permiso laboral gracias a la solicitud de asilo político, lo que permitió a su familia alquilar finalmente un piso.

Además de dedicarse a la limpieza, Lorena encadenó otros trabajos con el objetivo de reunir el dinero suficiente para empezar a construir una nueva vida.

"Al contrario de sentirme mal o decepcionada por lo que estoy haciendo, realmente trato de verlo como parte de un proceso que tengo que seguir por decisiones simplemente que se han tomado. Siento que lo que hago en este momento no me define como persona. Lo que sí siento que me define es la forma en cómo lo hago", cuenta.

Pese a la renuncia profesional, Lorena reivindica su dignidad, su entrega, su visión de que el trabajo, aunque no sea el que soñó: "Si tengo que limpiar casas, pues lo limpio como quisiera yo encontrar mi casa si pago, que si cuido niños o abuelos, lo hago con el cariño que quisiera que cuidaran a los míos".

Sin embargo, como cualquier persona, también hay días en los que la colombiana se siente desanimada, "Pero ¿quién no se ha sentido así en cualquier parte del mundo, cualquier día? Y si a eso le sumamos la crisis del migrante, pues mucho más".