En una casa donde once hijos llenan cada rincón de actividad, tareas y agendas casi imposibles de cuadrar, Lourdes Álvarez y Jorge han logrado convertir la organización en un arte y la paciencia en una virtud diaria. Y es que, tras más de 31 años de matrimonio, no solo han logrado cuidar de su familia numerosa, sino que han sido capaces de encontrar tiempo el uno para el otro en medio del ritmo frenético de la vida familiar porque antes de ser padres de familia numerosa, siguen siendo pareja.
Eso es lo que Lourdes Álvarez refleja en varios de sus vídeos compartidos en su red social de @solosomos13. Un perfil en el que, además de consejos de organización, deliciosas recetas, viajes, listas de la compra y todo tipo de consejos y reflexiones, también ha desvelado el verdadero secreto del éxito de su vida en pareja.
En uno de esos vídeos, Lourdes va directa al grano y plantea la pregunta que muchos matrimonios con hijos, sean dos o sean once, se hacen en algún momento. "¿Qué hace una madre de 11 hijos para poder tener intimidad con su pareja? Es complicadísimo tener intimidad", confiesa.
Lo reconoce sin rodeos. Con una familia tan numerosa, encontrar tiempo para la pareja no es algo que surja de manera espontánea. Hay que buscarlo. "¿Cómo conseguimos Jorge y yo salir a cenar un día a la semana? Esto es lo que hacemos para tener y salvaguardar nuestra intimidad".
Y aquí está la clave: organización. Igual que se planifican reuniones, extraescolares o citas médicas, ellos reservan un espacio fijo para su relación. "Pues cogiendo el calendario y bloqueando igual que haces en el trabajo. En este caso, los CEO de esta empresa, que es nuestra familia, quedan para cuidar su relación y del roce sale el cariño porque si no luego pasan los días y es que ni te conoces. No puede ser", advierte.
Marcar un día fijo a la semana
Para Lourdes, el matrimonio también requiere planificación y constancia. "El matrimonio es un trabajo y cuesta muchísimo, así que hay que ponerse las pilas". En su caso, marcar un día concreto a la semana ha sido determinante. No siempre implica una gran cena o un plan costoso. "A nosotros nos ha ayudado muchísimo marcarnos un día fijo a la semana. Si no puedes porque no hay dinero pues vas a tomar un café o te vas a dar un paseo pero salimos juntos ".
Lo importante, insiste, es romper durante unas horas con la dinámica familiar. "Pero de alguna manera, que tú te arregles para él y que él se arregle para ti, que salgáis, que cortéis con la vida familiar un rato y dejéis a los niños". Incluso cuando hay un bebé en casa, defiende que es posible organizarse si existe voluntad.
Basta con planificar bien los tiempos, dejar a los niños con una persona de confianza durante una o dos horas y volver para la siguiente toma. No se trata de ausentarse toda la noche, sino de concederse un pequeño paréntesis para salir, despejarse y reconectar.
Porque para Lourdes y Jorge esa cita semanal no es un simple plan fuera de casa. Es una manera consciente de cuidar su relación y proteger su matrimonio después de más de tres décadas compartiendo vida, responsabilidades y once hijos en común.
