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Es invierno, hace frío y no hay mayor placer que tumbarse en el sofá con una manta calentita y de tacto agradable para disfrutar de la tarde. Ya sea viendo una película o simplemente mirando por la ventana —qué relajante es el sonido de la lluvia a veces— mientras tomas una infusión, la escena suena a planazo.

Es normal que acumulemos más de una pieza textil de este tipo, siempre combinada con los muebles del salón, por supuesto. Los tejidos deben ser confortables, desde lana hasta ese efecto peluche que tanto abriga. Hasta ahí, todo suena idílico. Pero cuando salimos de nuestro refugio, todo debe quedar colocado.

Nada de tirar esas mantas de cualquier modo, ni de ponerlas en los respaldos de las butacas o en el chaise long. Hay mejores maneras que también aportan personalidad al lugar. Y de eso, precisamente, va la pregunta del consultorio de 'La Ordenatriz' esta semana. "¿Qué consejo me darías para tenerlas bien ordenadas?", le plantea una lectora de Magas a la experta.

Las mantas mal colocadas dan sensación de desorden. iStock

Por supuesto, Begoña Pérez no falla. Empieza citando uno de los trucos más sencillos: disponer de una cesta para ponerlas dentro, bien dobladas, cuando no se están utilizando. "Así queda muy acogedor", dice. "Pero tengo otro tip más chulo", añade.

Los fans de esta gurú del orden y la limpieza seguro que recuerdan la técnica del paquete para recoger las sábanas y que queden perfectas en el armario. Ahora añade otra parecida, pero para las mantas.

La llama 'la del cojín'. Cuesta sólo unos segundos llevarla a cabo y el resultado te enamorará. Se empieza colocando la pieza a lo largo, se dobla un tercio hacia adentro y el otro igual para ponerlo sobre el primero. Estos son los dos pasos iniciales.

Seguidamente, se va plegando por partes creando un cuadrado. En la parte final, observamos que hay un hueco y es eso lo que vamos a aprovechar para meter dentro la zona doblada, creando una especie de almohadón perfecto.

Voilà, tenemos una pieza compacta, perfecta y mullida, con la que, además, podemos decorar el propio sofá. De este modo, tendremos a mano las mantas para volver a usarlas, pero nadie se dará cuenta a simple vista de que lo son. No te extrañes si te preguntan: "¿De dónde has sacado ese cojín tan ideal?". De ti depende revelar el secreto... o no.

Con este nuevo tip estrella de 'La Ordenatriz' vas a conseguir que la estancia principal de tu casa se vea impoluta y con estilo. Pero también sirve para dormitorios y otros rincones. Si no te sale bien a la primera, solamente tienes que practicar un poco.