Publicada

El cuidado familiar recae en la gran mayoría de hogares españoles en al menos una persona que a diario se encarga de un familiar mayor de 65 años que vive bajo el mismo techo. Esto es lo que se desprende de los últimos datos del Imserso, que confirman que la atención a las personas mayores sigue recayendo, en buena parte, en el entorno familiar.

Pese a la existencia de recursos especializados, distintos estudios demográficos destacan que son las mujeres quienes, en la mayoría de los casos, siguen asumiendo esta responsabilidad. Y es que, a pesar de que son muchos los mayores de 65 años que disponen de algún tipo de apoyo dentro del hogar (ya sea de familiares o de profesionales contratados), el esfuerzo que implican estos cuidados es especialmente complicado de sostener.

Una presión que se intensifica en quienes forman parte de la conocida como "generación sándwich", personas que cuidan a sus padres mayores mientras crían a sus propios hijos. Así lo refleja el último informe publicado por el Observatorio Cinfa de los Cuidados, que advierte del desgaste físico y emocional que supone este doble frente dentro del modelo familiar actual.

En este contexto, existe una medida fiscal poco conocida que podría suponer un respiro económico para muchas familias que cuidan de mayores en casa. Se trata de una deducción en el IRPF que permite aplicar una rebaja de hasta 2.559 euros por cada persona mayor de 65 años que resida en el domicilio familiar.

A pesar de su alcance, esta ayuda sigue siendo una gran desconocida para buena parte de los contribuyentes. El abogado laboralista Sebastián, conocido en redes sociales como @leyesconsebas, recuerda que esa deducción está dirigida principalmente a familias que comparten vivienda con uno o más abuelos.

Según explica el abogado Sebastián, esta deducción está pensada para quienes conviven con personas mayores de 65 años, como ocurre habitualmente en hogares donde residen uno o varios abuelos. Esta ayuda fiscal se dirige especialmente a quienes tienen a su cargo a ascendientes en edad avanzada que viven en el mismo domicilio.

El beneficio permite aplicar una deducción en la declaración de la renta que puede llegar hasta 2.550 euros y "por cada persona mayor que viva en el hogar familiar". Además, aclara que aunque el mínimo es tener 65 años cumplidos, la deducción alcanza en los casos en que el familiar supera los 75 años.

Eso sí, para acceder a esta deducción no basta con compartir vivienda. Es imprescindible que la persona mayor de 65 años haya vivido en el domicilio familiar durante la mayor parte del año fiscal y que no supere determinados umbrales de ingresos. En términos generales, esto implica que no esté obligada a presentar su propia declaración de la renta.

"También es necesario no haber recibido ayudas similares que excluyan esta prestación. Cada caso se estudia de manera individual, verificando los requisitos de convivencia y parentesco", detalla el experto.

El valor económico de esta deducción depende de distintos factores, entre ellos la edad del familiar a cargo. Las cantidades pueden ir desde los 1.550 hasta los 2.559 euros al año. "Si la persona a tu cargo tiene 65 o más años, ya podrás tener derecho a la ayuda, aunque la cifra más alta (2.559 euros) se otorga a quienes conviven con alguien de 75 años o más", aclara el experto.

El objetivo de esta deducción, según señala, es claro: "Reconocer la dedicación y los gastos adicionales que supone el cuidado familiar, premiando la colaboración de quien brinda asistencia, atención a sus seres queridos".

Qué es necesario para la ayuda

Para poder beneficiarse de esta deducción en el IRPF, es necesario cumplir con unos requisitos específicos. El primero es que el ascendiente a cargo tenga 65 años o más, o bien acredite una discapacidad igual o superior al 33 % si es mayor de esa edad. Otro criterio fundamental es haber convivido con la persona durante al menos seis meses dentro del mismo ejercicio fiscal.

También se establecen límites económicos: los ingresos anuales del mayor no deben superar los 8.000 euros brutos, sin contar rentas exentas. Y en caso de que presente declaración de la renta, sus rendimientos sujetos a tributación no pueden sobrepasar los 1.800 euros.

Cuando varias personas comparten el cuidado de un mismo familiar en el hogar, la deducción no se multiplica, sino que debe dividirse entre todos los convivientes que reúnan los requisitos. En ese caso, es obligatorio reflejar esta situación en la declaración y justificar tanto la convivencia como el vínculo y los límites de ingresos establecidos.

La normativa contempla también ayudas fiscales complementarias para quienes conviven con personas con discapacidad, incluso si no han alcanzado la edad de 65 años. En estos casos, la deducción varía en función del grado reconocido: hasta 3.000 euros si la discapacidad está entre el 33 % y el 64 %, y hasta 9.000 euros si alcanza el 65 % o más.

Cómo se aplica

Esta deducción se aplica directamente en la declaración de la renta del ejercicio correspondiente, sin necesidad de realizar gestiones adicionales. Siempre que se haya convivido la mayor parte del año con una persona mayor de 65 años y se respeten los límites de ingresos establecidos, el contribuyente puede beneficiarse de la ayuda en ese mismo periodo fiscal.

La Agencia Tributaria es la encargada de verificar el cumplimiento de todos los requisitos antes de validar la deducción. Además, si en el domicilio conviven varios ascendientes que reúnen las condiciones exigidas, el beneficio puede aplicarse por cada uno de ellos, respetando siempre los límites marcados por la normativa vigente.