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La Junta de Extremadura ha aprobado una de las bonificaciones fiscales más amplias de España para facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda.

Desde la entrada en vigor de la Ley 1/2025, los padres y abuelos pueden donar dinero a sus hijos o nietos para comprar su primera casa sin pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, siempre que no se superen ciertos límites.

La medida elimina en la práctica el coste fiscal de estas transmisiones en vida. La normativa autonómica aplica una reducción del 100% sobre la base imponible, lo que equivale a impuesto cero, si se cumplen los requisitos establecidos.

El objetivo declarado del Ejecutivo extremeño es apoyar a las familias y favorecer la emancipación juvenil en un contexto de precios elevados de la vivienda.

La presidenta de la Junta, María Guardiola, ha defendido la reforma como una herramienta para "quitar barreras fiscales" a quienes quieren ayudar a sus hijos a iniciar un proyecto vital.

Extremadura se sitúa de este modo entre las comunidades con un tratamiento más favorable de las donaciones familiares ligadas a la vivienda habitual.

Qué donaciones quedan exentas

La bonificación alcanza a las donaciones de dinero destinadas a la compra de la primera vivienda habitual, con un límite máximo de 200.000 euros.

También se incluyen las donaciones directas de una vivienda ya construida hasta ese mismo valor y la cesión de solares para edificar, en este caso, con un tope de 120.000 euros.

En todos los supuestos la reducción es del 100%. Es decir, la base sobre la que se calcularía el impuesto queda anulada. En términos prácticos, el contribuyente presenta la autoliquidación, pero la cuota a pagar es cero si no se superan los importes fijados por la ley.

La reforma modifica el Decreto Legislativo 1/2018 y consolida un esquema que equipara el tratamiento fiscal de distintas formas de ayuda familiar: entrega de efectivo, transmisión directa de inmueble o donación de terreno para construir. La clave es que el destino final sea la vivienda habitual del beneficiario.

Requisitos para beneficiarse

La bonificación no es automática. El primer requisito es la edad, es decir, el beneficiario debe ser menor de 36 años en el momento de la donación. Además, el dinero tiene que destinarse de forma efectiva a la adquisición de su primera vivienda habitual.

La ley introduce también límites de renta. Para aplicar la reducción, la base imponible del IRPF del receptor no puede superar los 28.000 euros en tributación individual ni los 45.000 en conjunta. Con ello se pretende concentrar la ayuda en jóvenes con ingresos medios o bajos.

Otro punto esencial es el compromiso de permanencia. La vivienda debe mantenerse en el patrimonio del beneficiario durante al menos cinco años. Si se vende antes de ese plazo sin causa justificada, se perdería el derecho a la bonificación y habría que regularizar la situación tributaria.

La norma exige, además, que la donación se formalice en escritura pública ante notario. En ese documento debe constar expresamente que el dinero se destina a la compra de la vivienda. Sin esa mención, la Administración puede denegar la aplicación del incentivo fiscal.

Alquiler piso

Aunque el resultado sea impuesto cero, el contribuyente está obligado a presentar la autoliquidación.

Extremadura mantiene un régimen de autoliquidación obligatoria mediante el modelo 651, que debe entregarse en el plazo de un mes desde la firma de la escritura. No presentar el modelo puede acarrear sanciones pese a no existir cuota a ingresar.

Impacto económico

El efecto en el bolsillo de las familias es notable. Antes de la reforma, una donación de esta magnitud podía generar una factura fiscal de varios miles de euros, dependiendo del grado de parentesco y de la tarifa aplicable. Con la reducción del 100%, ese coste desaparece dentro de los límites fijados.

Por ejemplo, si un padre dona 190.000 euros a su hija de 30 años para comprar su primer piso y la joven cumple los requisitos de edad y renta, se aplicará la reducción total sobre esa cantidad. La base liquidable quedará en cero y no pagará nada a la Hacienda autonómica.

Si la donación asciende a 220.000 euros, la exención solo cubre los primeros 200.000. Los 20.000 euros restantes sí tributan conforme a la tarifa del impuesto. Aun así, el ahorro sigue siendo muy elevado en comparación con un escenario sin bonificación.

Con esta reforma, Extremadura apuesta por utilizar su capacidad normativa en materia tributaria para aliviar la carga fiscal de las familias. La compra de la primera vivienda se convierte así en un ámbito prioritario de política fiscal,