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La reventa de ropa se ha convertido en un fenómeno consolidado dentro de la economía digital en España. Aunque el intercambio de prendas de segunda mano existe desde siempre, fue a partir de la década de 2010 cuando, con la expansión del comercio electrónico y el auge del smartphone, emergieron plataformas que permitieron estructurar y profesionalizar este mercado.

En nuestro país, la popularización de este sector guarda una estrecha relación con el desarrollo de plataformas como Wallapop y la llegada de Vinted al mercado europeo. Con el tiempo, estas aplicaciones se integraron en la rutina de consumo de amplios segmentos de la población, desde estudiantes buscando la mejor oferta hasta emprendedores que vieron en ello una forma de negocio.

Una de las personas que pertenece a este último grupo es Natalia Redondo. La española lleva más de 5 años revendiendo ropa en estas plataformas hasta el punto de convertirlo en su principal fuente de ingresos. Aunque empezó con prendas, ella reconoce "haber vendido de todo", incluso, papeleras.

La reventa: así funcionan Vinted y Wallapop

En España, plataformas como Vinted y Wallapop se han convertido en referentes del comercio de segunda mano, ofreciendo herramientas simples que permiten a cualquier usuario comprar y vender de forma directa.

Vinted, nacida en Lituania, se especializa en moda y accesorios. Su atractivo radica en una experiencia centrada en el usuario final, donde la publicación de productos es gratuita, las comunicaciones se gestionan de forma integrada y el sistema de envíos puede gestionarse a través de la propia plataforma.

Wallapop, originaria de España, ofrece un enfoque más generalista: productos de todo tipo, incluidos muebles, electrónica y ropa, con un fuerte sesgo en el ámbito local.

La popularidad de ambas aplicaciones radica en su accesibilidad: no es necesario tener una tienda física, ni grandes conocimientos técnicos para empezar a vender; basta con subir fotografías, poner un precio y gestionar la comunicación con los compradores.

Estas plataformas, además de permitir que millones de personas encuentren sus prendas favoritas a menor precio, también ha empujado a diferentes perfiles a emprender y generar ingresos.

La historia de Natalia

Natalia nació en Barcelona, en una familia de clase media, y pasó gran parte de su infancia en Gijón junto a sus padres y su hermana. Sin embargo, su primer contacto con la cultura del comercio electrónico fue lejos de España, sino que fue en Estados Unidos.

Allí experimentó con diferentes productos: fundas de móvil, AirPods y hasta ukeleles, aprendiendo rápidamente que equivocarse en pequeña escala podía ser una oportunidad de aprendizaje sin grandes riesgos. Esta fase de prueba y error le permitió afianzar conocimientos sobre qué funcionaba y qué no.

En diciembre de 2020, con una inversión de apenas 100 euros, compró 10 kilos de sudaderas para revender. Todas se vendieron y le dejaron una ganancia de 150 euros. "Pude confirmar que ese tipo de ropa era la más rentable", confesó Natalia.

A su regreso a Gijón, donde disponía de más espacio para almacenar prendas, compró 45 kilos de ropa por 300 euros y consiguió una facturación de 1.000 euros. Fue entonces cuando verdaderamente percibió que, con un método correcto, la reventa podría convertirse en un negocio real.

El crecimiento no estuvo exento de obstáculos. Cuando su proyecto comenzaba a despegar, Vinted bloqueó su cuenta, justo después de haberse independizado y con expectativas de ingresos regulares de más de 500 euros al mes.

El trabajo de meses se esfumó de la noche a la mañana, pero Natalia no desistió. Se dio de alta como autónoma, lanzó su propia web y empezó a generar contenido relacionado con la reventa para mantener el interés en su proyecto hasta la llegada de Vinted Pro a España.

Con la introducción de Vinted Pro en 2024, Natalia decidió apostar por crecer con más intención. Su visibilidad aumentó, fue contratada como consultora por una de las mayores marcas de moda, y recibió propuestas de colaboración directamente de Vinted por el impacto de sus vídeos en redes sociales.

Hoy, Natalia vive de la reventa combinando Vinted y Wallapop con una actividad constante en redes sociales. Gracias a esa combinación ha alcanzado cifras que para muchos serían impensables en este sector.

En uno de sus meses recientes, consiguió generar 2.027 euros en ventas: 1.724 euros en Vinted y 303 euros en Wallapop, un récord personal en esta última plataforma.

A esa cifra hay que descontar un par de devoluciones por un total de 54 euros, quedando un total neto de 1.973 euros, con un porcentaje de devoluciones extraordinariamente bajo —solo un 2,6% de 77 pedidos—, lo que evidencia la calidad de su selección y su gestión del producto.

Los secretos de vender en Vinted

Para Natalia, los secretos para vender con éxito en Vinted son sencillos, pero fundamentales: evitar las fotografías de mala calidad, publicar con regularidad para mantener visibilidad dentro de los algoritmos de la plataforma y ajustar los precios según la respuesta de los usuarios.

Además, destaca que para vender más es indispensable contar con stock suficiente y variado, y estar atenta a las tendencias y preferencias del mercado.

Con el tiempo, Natalia ha consolidado no solo una fuente de ingresos estable, sino también un estilo de vida sostenible: libertad de horarios, posibilidad de viajar con más frecuencia y un espacio físico (un local de trabajo) donde gestiona todo su inventario.

Compra ropa tanto a gran escala como en mercadillos locales, donde a menudo encuentra auténticos chollos que luego pueden generar márgenes interesantes al revenderlos.