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España atraviesa una de sus peores crisis de acceso a la vivienda. Ya sea por el miedo creciente a la okupación de muchos propietarios, la saturación de pisos turísticos en grandes ciudades o la falta de obra nueva, encontrar un hogar se ha vuelto una misión casi imposible.

La oferta es escasa, la demanda no para de crecer y los precios marcan récords históricos. A todos estos factores se suman años de especulación inmobiliaria, una recuperación económica desigual tras la crisis de 2008 y políticas de vivienda que no han logrado frenar la escalada de precios.

Pero en medio de este panorama complejo, hay quienes dan un paso adelante tras años de trabajo y esfuerzo. Este es el caso de Celia, autónoma y creadora de contenido en @pasionxcomer, quien tras haber compartido en redes que había comprado su primer piso para reformarlo y alquilarlo no ha dejado de recibir críticas, a pesar de "estar hipotecada hasta los ojos" como ella misma confiesa.

"¿En qué país vivimos? He subido un vídeo diciendo que con 26 años me he comprado un piso para poder reformarlo y alquilarlo y he recibido una cantidad enorme de comentarios diciendo 'rentista' y 'especuladora'", denuncia con indignación en uno de sus vídeos.

Aunque también reconoce que ha recibido mensajes de apoyo, le sorprende la frecuencia con la que se la acusa de especular. "Perdonad, pero especular con la vivienda creo que es otra cosa. Que una pobre como yo, que lleva trabajando desde los 16 de cajera, de camarera y de lo que se me ha puesto por delante, que empezaba a las siete de la mañana y me acostaba a las doce de la noche... Que yo intente ahorrar para dar una entradita, pedir una hipoteca y comprar un piso hecho polvo para reformarlo y sacarle algo de rentabilidad alquilándolo a precio de mercado... ¿De verdad eso es especular?", se defiende.

El problema real de la vivienda

Lo que más le duele, asegura, es que estas críticas no vienen de grandes intereses, sino de gente de a pie. "Esa gente habla desde la incomodidad con ellos mismos y desde la envidia porque, si lo piensas, igual que yo he ido a comprarme el piso pueden hacerlo ellos. Pero ¿qué pasa? Que hay que arriesgarse a hacer una compra así, a hipotecarse, a responder con tu patrimonio, afrontar una reforma y enfrentarse a problemas con el inquilino o con los okupas que, la verdad, tal y como está la cosa puede pasar".

Celia lo tiene claro: el problema no está en quienes, como ella, logran comprar una vivienda con esfuerzo personal. "En ningún caso se puede achacar a las personas que tengamos una, dos o tres viviendas a la situación que hay en España con los pisos y con las casas", asegura.

"¿De verdad os pensáis que los pequeños propietarios son los causantes de la situación actual? ¿No tendrá algo más que ver las medidas del gobierno?". Confiesa que le da igual un partido que otro, pero que el problema real está en las medidas que no limitan los precios de la vivienda: "Me da igual un partido que otro, porque el gobierno no limita precios, no limita los alquileres y no limita precios de venta de las viviendas".

"Yo no estoy especulando con la vivienda, estoy luchando por intentar tener algo el día de mañana. A mí no me ha regalado nadie nada", sentencia. "El que quiera, que lo luche y lo trabaje, que llegará antes o después. Pero que estemos en un país en el que eso se critique en vez de aplaudirse, para mí, es preocupante".