La protección solar sigue siendo una de las asignaturas pendientes de los españoles. Aunque el 85% asegura estar preocupado por los efectos del sol sobre la piel, el 67% reconoce que no utiliza protector solar de forma habitual durante todo el año.
Así lo refleja la primera edición de El Barómetro del Sol, elaborado por NIVEA SUN, que pone de manifiesto la distancia que todavía existe entre la concienciación y los hábitos reales.
Para ayudar a cerrar esa brecha, la firma ha contado con la participación de Marina Rivers, una de las creadoras de contenido españolas más influyentes entre los jóvenes.
La influencer, también jurista, no solo defiende la importancia de la fotoprotección por motivos estéticos, sino también por una experiencia personal que marcó a toda su familia.
En MAGAS hablamos con ella, en un encuentro tan cercano y sincero como pocas veces se puede hacer con una persona que, entre todas sus cuentas en redes sociales, acumula más de 10 millones de seguidores. Marina, caracterizada por ser directa en sus mensajes, lo vuelve a hacer, esta vez para concienciar de la importancia de la protección solar utilizada a diario, sin contemplaciones.
'Mi abuelo murió de cáncer de piel'
Marina recuerda que la protección solar siempre ha estado presente en su vida. La razón tiene nombre y apellido: su abuelo, que falleció a causa de un melanoma cuando ella era apenas una niña.
"Mi madre perdió a su padre por esto, así que siempre ha habido una conciencia completa en mi familia de lo importante que es protegerse", explica.
Aunque ella misma reconoce que, a diferencia de otros miembros de su familia, tiene una piel resistente al sol y rara vez se quema, jamás baja la guardia en cuanto a protección solar se refiere. Días nublados, invierno y por supuesto, verano. Porque como recuerda NIVEA SUN, haciendo de su eslogan su grito de concienciación, "todos los días sale el sol".
"Yo nunca me quemo, siempre utilizo protección solar porque sé que lo importante no es no quemarse. Mi abuelo tampoco se quemaba porque era muy moreno, pero acabó teniendo un cáncer de piel". Una declaración que expresa la seriedad del asunto.
Marina Rivers en el evento organizado por NIVEA SUN a favor de la concienciación de la protección solar.
Aquella experiencia dejó una huella imborrable en su familia. "Mi abuelo se murió en mi casa. Yo tenía cinco años y me acuerdo perfectamente. Fue mucho dolor. Ver eso me ayudó, lamentablemente, a concienciarme mucho más".
Por eso insiste en que la protección solar no es una cuestión de estética, sino de salud. "La piel tiene memoria. Es la piel que te va a acompañar toda la vida, no hay otra".
El gran error de los jóvenes
Pese a formar parte de una generación especialmente preocupada por el autocuidado, Marina cree que todavía existe cierta resistencia a incorporar el protector solar a la rutina diaria. "Creo que es una mezcla de pereza y de inconsciencia. Cuando eres joven te crees que eres invencible, que nada te puede pasar a ti".
Sin embargo, considera que la mentalidad está cambiando poco a poco. "Cada vez hay más sol, cada vez hace más calor y cada vez nos quemamos antes. Creo que nos estamos dando cuenta de que no vamos a ser jóvenes eternamente".
Para ella, dedicar unos segundos cada mañana a aplicar protector solar es una de las inversiones más rentables que podemos hacer. "Es un minuto de tu día para tu salud. Muchas veces no nos dedicamos ni siquiera ese minuto a nosotros mismos".
No impide ponerse morena
Uno de los mitos más extendidos sigue siendo la idea de que usar protección solar dificulta el bronceado. Marina lo niega rotundamente. "Yo soy completamente la prueba de que es mentira. Estamos en mayo y estoy negrísima, y utilizo protección solar constantemente".
Según explica, protegerse de la radiación ultravioleta no tiene nada que ver con impedir que la piel adquiera color. "Una cosa es protegerte del daño que puede hacer el sol y otra muy distinta es ponerte morena".
Además, considera que hoy existen alternativas mucho más seguras para quienes buscan un tono bronceado. "El maquillaje, el bronceador o los autobronceadores nos ayudan a vernos mejor sin necesidad de exponernos durante horas al sol".
Envejecer con belleza
La creadora de contenido rechaza los mensajes que presentan la lucha contra el envejecimiento como una obsesión. "Hacerse mayor es maravilloso. Hay mucha gente que no tiene la oportunidad de cumplir años".
Aun así, distingue claramente entre el envejecimiento natural y el deterioro provocado por una exposición excesiva al sol. "El envejecimiento de la piel asociado al daño solar no es saludable. Protegernos es una inversión en nosotros mismos".
De hecho, confiesa que incluso los días en los que no tiene ganas de realizar una rutina completa de cuidado facial, hay un paso que nunca se salta. "Si no me apetece hacerme el skincare, me lavo la cara y me echo protección solar. Son diez segundos".
Marina nos cuenta que no le da miedo envejecer. Todo lo contrario, incluso deja ver su asombro a ese miedo que parece haber inundado la sociedad actual con el envejecimiento. Eso no significa que no se cuide. Se cuida mucho, le gusta verse guapa y se maquilla a diario para lucir su mejor versión, pero siempre conforme a sus principios. El protector solar jamás falta en su rutina diaria.
Contra los 'gurús' de la salud
Durante la conversación también se mostró especialmente crítica con algunas figuras públicas que cuestionan la utilidad de los protectores solares sin base científica. "Tenemos que dejar de permitir que los lunáticos debatan con los científicos", afirma con contundencia.
Marina defiende la importancia de confiar en dermatólogos, investigadores y profesionales sanitarios frente a quienes difunden opiniones sin formación especializada.
"Yo tampoco soy científica, pero confío en la comunidad científica. Igual que confiamos en un médico cuando nos receta un tratamiento". La influencer considera especialmente grave lanzar cierto tipo de mensajes tan a la ligera, tentando contra la salud, cuando pueden llegar a millones de personas, especialmente jóvenes.
"Si tú no quieres ponerte protección solar, es tu decisión. Pero no puedes salir en prime time recomendándole a todo el mundo que no lo haga". Su experiencia familiar hace que este asunto le toque especialmente de cerca. "Mi abuelo murió por un cáncer de piel relacionado con la exposición solar. ¿Cómo voy a tomarme yo que alguien diga que la protección solar no sirve?".
Por eso insiste en una idea tan sencilla como poderosa: "El sol siempre está ahí, aunque no lo veamos. Y protegernos es un gesto pequeño que solo nos beneficia a nosotros". Es simple pero realmente importante. Es una costumbre que no lleva más de un par de minutos y el impacto que tiene en nuestra salud es decisivo.
Un mensaje que cobra especial relevancia a la vista de los datos: mientras los españoles dicen estar preocupados por el cáncer de piel, la mayoría sigue reservando el protector solar para la playa y la piscina. Marina Rivers tiene claro que ha llegado el momento de cambiar ese hábito. No lo dice ella, tan solo se apoya en datos científicos que alertan del daño solar en nuestra salud y de lo sencillo que es evitarlo. ¿Y tú? ¿Te proteges?
