Lancôme recibe bajo su paraguas a un nuevo rostro: Demi Moore es la nueva integrante de la familia de Embajadores Globales de la firma de belleza. La actriz, presente en el star stystem hollywoodiense desde hace décadas, está viviendo una vez más un momento profesional muy dulce.
Entre las razones de la casa para su elección, "su resiliencia, audacia y determinación que inspiran a mujeres en todo el mundo", según la maison. También hablan de ella como una personificación del optimismo en cada etapa vital, algo muy ligado al ADN y el propósito de la marca.
Como sucede con todos aquellos perfiles que se alinean con la compañía, estos se definen por una energía radical y positivismo, dos elementos que vertebran Lancôme desde su fundación. De fondo, siempre, esa feminidad femenina que se encuentra detrás de la clásica expresión je ne sais quoi.
Moore por Lancôme
En la primera campaña que la actriz protagonice para la firma, esta será imagen de RESET, una de las propuestas que forman parte de Absolue Longevity MD. Esta se trata de la primera línea de cuidado de la piel basada en la Longevity Integrative Science™.
Esta apuesta de la casa francesa ha sido diseñada para "mejorar de forma proactiva el aspecto de la edad biológica visible de la piel". Está compuesta por tres enfoques diferentes: ANTICIPATE, INTERCEPT y RESET.
Con este movimiento, la intérprete se une a un equipo de ensueño que ya conforman, entre otras, Zoe Saldaña, Julia Roberts, Olivia Rodrigo, Christy Turlington, Isabella Rossellini, Aya Nakamura y Vanessa Kirby.
Sí, me quiero
Tras estas campañas y nombramientos, existe una finalidad concreta: la aceptación radical de uno mismo. La defensa a ultranza de lo que se es.
Demi Moore se ha manifestado así tras el anuncio: "Lancôme representa la belleza en todos sus niveles, trascendiendo la superficialidad. Es el progreso, el potencial de la ciencia y la creencia de que las mujeres merecen sentirse bellas y empoderadas en cada etapa de la vida".
"Aprender a aceptarse a una misma es un camino continuo, y es un honor colaborar con una firma que comparte y celebra esa visión. La belleza es un acto de autocuidado, amor propio y aceptación, valores que deseo proyectar a través de nuestra colaboración", ha aclarado.
Por su parte, Vania Lacascade, presidenta global de Lancôme, ha hablado de la estrella como una verdadera pionera en su esencia: "Demi encarna una resiliencia extraordinaria y siempre ha trazado su propio camino con valentía y convicción. Su visión de la belleza —como una forma de autodeterminación en cada etapa de la vida— conecta profundamente con Lancôme".
"Admiramos su feminidad sin complejos y su capacidad inspiradora para todas. Hay una fortaleza en cómo abraza cada capítulo de su trayectoria, desafiando las narrativas tradicionales sobre la edad y el poder, que resuenan con la marca", ha comentado.
Las razones
Los párrafos anteriores dejan entrever algunos de los motivos por los que la casa gala se ha decantado por Moore como su nueva embajadora. No obstante, merece la pena echar un vistazo a su perfil para reforzar la idea.
Echar la vista atrás mirando —y admirando— su carrera supone pensar en títulos como Ghost, A Few Good Men, Indecent Proposal y G.I. Jane.
Sin embargo, avanzando en el tiempo, se observa su progreso delante de las cámaras. Uno de sus últimos roles ha sido también de los más laureados de su trayectoria: su papel en La Sustancia. Esta apuesta es sinónimo de desafío, transformación y exposición.
Este movimiento profesional le valió un Globo de Oro, un SAG, y un Critics' Choice Awards. Igualmente, también se subió al escenario en Londres para recoger un BAFTA. En los Oscars obtuvo la nominación en la categoría de Mejor Actriz.
En su currículum, la experiencia más reciente ha sido su regreso en la segunda temporada de Landman. En el horizonte, nuevos proyectos como I Love Boosters, que llega a las salas a partir de este próximo mes de mayo.
También compartirá pantalla con otro de los nombres más codiciados del momento: Colman Domingo. Su encuentro, en Strange Arrivals, de Roger Ross Williams.
Entre ciencia puntera, nuevos conceptos y conexión emocional a través de las campañas y productos, Moore aparece como algo más que una cara conocida. La actriz se transforma así en un símbolo para Lancôme. Es un reflejo de lo que es la firma, pero también de aquello a lo que aspira. De la revolución que comienza por ese sí, me quiero.
