Ni demasiado corto ni excesivamente largo. El bob vuelve esta primavera como el equilibrio perfecto entre frescura y sofisticación.
Fácil de mantener, versátil y capaz de transformar el rostro en cuestión de centímetros, este clásico renovado se impone tanto en salones como en redes sociales.
Desde versiones ultralisas de efecto glass hasta acabados más naturales y con textura, esta melena demuestra que no necesita artificios para destacar. Su fuerza está en la forma, en la precisión del corte y en la manera en la que enmarca el rostro al instante.
Lucía Castro, directora de la Escuela Harpo y profesora de maquillaje profesional y peluquería de plató, explica que su regreso responde a un cambio claro en la manera de entender el cabello.
"Hemos dejado atrás el exceso de las melenas interminables para dar paso a la honestidad de la estructura", afirma.
Para la experta, no es sólo una tendencia pasajera, sino una apuesta por la calidad del cabello y por un diseño que funciona por sí mismo.
Se trata de una propuesta que no necesita largos excesivos para destacar: su impacto está en la precisión y en una silueta bien definida que estiliza al instante.
Bob liso efecto glass
Pulido, brillante y con líneas rectas perfectamente definidas. Este acabado transmite limpieza y elegancia minimalista. Funciona especialmente bien en largos a la mandíbula o ligeramente por debajo y es ideal para quienes buscan un resultado sofisticado y fácil de mantener con un buen corte y productos que aporten brillo.
En los Golden Globes de este año, Selena Gomez consolidó la tendencia en formato liso, de efecto glass, ultrabrillante y perfectamente estructurado. De hecho, se convirtió en uno de los looks capilares más comentados de la noche.
Bob rizado natural
La versión más libre del corte celebra la textura real del cabello. Con volumen controlado y movimiento, aporta frescura y personalidad sin necesidad de un acabado excesivamente trabajado.
Es perfecto para quienes quieren un look actual sin perder naturalidad.
Zendaya ha demostrado en múltiples apariciones públicas que puede ser tan sofisticado como el liso, apostando por volumen definido y movimiento orgánico.
Bob japonés
Si hay una versión que está ganando terreno esta temporada, es esta. Más estructurado y milimétrico, se caracteriza por líneas perfectamente definidas, puntas compactas y un acabado ultrapulido.
Inspirado en la precisión de los salones de Tokio, apuesta por la pureza de la forma. No busca volumen excesivo ni capas marcadas, sino una silueta limpia que cae con naturalidad y enmarca el rostro con exactitud.
Lily Collins confirma la tendencia con un bob recto, minimalista y perfectamente estructurado.
A menudo se lleva a la altura de la mandíbula o ligeramente por debajo, con una caída recta y un brillo cuidado que realza la salud del cabello. El resultado es minimalista, elegante y muy contemporáneo.
Ideal para quienes buscan un look sofisticado pero discreto, es la apuesta que confirma que, en ocasiones, menos es más.
Elegir el adecuado
Una de las razones por las que este sigue siendo el corte favorito temporada tras temporada es su capacidad de adaptarse a casi todos los tipos de rostro. No existe una versión única, sino distintas que pueden ajustarse en longitud y textura para potenciar las facciones y equilibrar proporciones.
Para un rostro redondo, las líneas rectas son especialmente favorecedoras. Un bob liso, ligeramente por debajo de la mandíbula, ayuda a estilizar y a afinar visualmente los rasgos.
Lily Collins luce un 'bob' liso.
En el caso del rostro alargado, el volumen lateral es clave. Una alternativa con textura suave o ligeramente rizada ensancha visualmente el rostro y aporta armonía, como demuestra Florence Pugh cuando opta por versiones con movimiento que equilibran sus proporciones.
Florence Pugh con un 'bob' ligeramente rizado y volumen lateral.
Si el rostro es cuadrado, la textura y el movimiento suavizan la mandíbula. Las puntas un poco desfiladas o un acabado menos rígido otorgan ligereza al conjunto.
Por último, el rostro ovalado es el más versátil: tanto liso como rizado, corto o un poco más largo, esta opción siempre funciona, como demuestran Victoria Beckham, que lo lleva en versión más larga, y Charlize Theron, que lo luce de forma más corta y estructurada.
Victoria Beckham y su 'bob' ligeramente rizado.
En definitiva, el éxito de esta melena corta reside en su capacidad de personalización. Ajustando pequeños detalles, se convierte en una opción favorecedora para casi cualquier mujer. Es la tendencia que nunca desaparece, versátil, favorecedora y fácil de personalizar.
