Laura Pausini es una de las artistas europeas más influyentes y queridas de las últimas décadas. Nacida en Faenza, Italia, su carrera despegó en los años noventa y desde entonces ha construido una trayectoria internacional marcada por el éxito, la constancia y una conexión muy profunda con su público, especialmente, con el español.
España fue uno de los primeros países en acogerla masivamente fuera de Italia y donde su música encontró un público fiel desde el inicio. Laura Pausini habla con naturalidad el español, concede entrevistas con frecuencia a medios nacionales y mantiene una relación cercana con sus seguidores españoles, hasta el punto de referirse al país como su segunda casa.
De todos, uno de los rasgos que más ha fortalecido esa conexión es su autenticidad. A lo largo de su carrera, Laura Pausini se ha mostrado sin filtros, hablando abiertamente de sus inseguridades, de la presión mediática y de los cambios físicos que ha experimentado con el paso del tiempo.
En este contexto, su reciente transformación corporal ha vuelto a situarla en el centro de la conversación pública. A partir de 2024, la artista inició un proceso de pérdida de peso que la llevó a adelgazar 18 kilos en un año y medio, un camino que ella misma ha explicado con detalle basado en una dieta proteica estricta y en la práctica regular de zumba, ha contado en una entrevista a Yordi Rosado.
Así perdió Pausini 18 kilos en un año y medio
La pérdida de peso saludable es un proceso que va mucho más allá de la báscula o contar calorías. Los especialistas coinciden en que adelgazar de forma progresiva y supervisada reduce riesgos metabólicos, protege la masa muscular y favorece la adherencia a largo plazo.
En el caso de Laura Pausini, el cambio fue fruto de una decisión de cuidar su cuerpo como una herramienta esencial para su trabajo y su bienestar. La cantante explicó que perdió 18 kilos a lo largo de un año y medio, un ritmo considerado razonable desde el punto de vista médico, y subrayó que lo hizo bajo control profesional, respetando siempre las limitaciones de su salud.
La artista nunca ha dado cifras concretas sobre su peso inicial o final, y ha reconocido con naturalidad que, en los momentos en los que se siente más incómoda con su cuerpo, prefiere evitar cámaras y fotografías. Por el contrario, cuando se siente "un poco mejor" físicamente, retoma el hábito de hacerse fotos.
Lejos de idealizar el proceso, Laura Pausini ha contado que adelgazar le supuso sacrificios importantes y una renuncia consciente a alimentos que le encantan, como la pasta o las patatas fritas. Sin embargo, también ha afirmado que esta fue la única estrategia que realmente le funcionó, precisamente porque fue constante, disciplinada y adaptada a su realidad física.
La base de su transformación fue una dieta proteica pautada por un médico. Este tipo de alimentación se caracteriza por un mayor aporte de proteínas de alta calidad, procedentes tanto de fuentes animales como vegetales, y por una reducción significativa de carbohidratos refinados y azúcares.
El objetivo principal es preservar la masa muscular durante la pérdida de peso, aumentar la sensación de saciedad y favorecer un metabolismo más eficiente. En personas que siguen correctamente este enfoque, las proteínas ayudan a controlar el apetito y a evitar picos de glucosa, lo que facilita mantener el plan en el tiempo.
La italiana ha reconocido que lo más difícil fue aprender a convivir con la ausencia de ciertos carbohidratos, pero también que esa renuncia fue clave para obtener resultados sostenidos.
Laura Pausini en una entrevista con Yordi Rosado.
Un aspecto especialmente relevante de su testimonio es su rechazo explícito a fármacos o inyecciones para adelgazar, métodos que se han popularizado en los últimos años.
La cantante explicó que no puede recurrir a ellos debido a un problema previo de páncreas del que tuvo que recuperarse, y que esa condición de salud la obligó a optar por un camino más clásico, pero también más seguro.
El ejercicio físico fue el segundo pilar de su cambio. Pausini ha confesado en numerosas ocasiones que nunca ha tenido una relación sencilla con el deporte y que sudar sigue estando entre las cosas que menos le gustan de la vida cotidiana.
Aun así, logró incorporar la actividad física a su rutina con una regularidad inédita para ella, entrenando tres veces por semana. La clave estuvo en elegir una disciplina que no viviera como un castigo, sino como algo mínimamente disfrutable.
"El ejercicio sigue estando en mi lista de cosas horrorosas, pero el zumba me obliga a bailar", cuenta. Esta actividad combina baile y ejercicio aeróbico al ritmo de música latina e internacional, lo que permite quemar calorías de forma intensa mientras se mejora la coordinación y el estado de ánimo.
El zumba es especialmente eficaz para la pérdida de peso porque eleva la frecuencia cardíaca, favorece la quema de grasa y reduce el estrés, un factor muchas veces infravalorado en los procesos de adelgazamiento. Para Pausini, además, suponía la posibilidad de bailar, algo íntimamente ligado a su identidad artística, lo que hacía el esfuerzo más llevadero.
Los resultados no solo se reflejaron en su físico, sino también en su confianza. Tras perder peso, la cantante se animó a compartir imágenes en traje de baño tomadas en la terraza de su casa, un gesto que para ella supuso un pequeño triunfo personal.
