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El 15 de febrero se celebró el Día Internacional contra el Cáncer Infantil. Como homenaje a la fuerza de los más pequeños, la experta en comunicación y marketing Celia Serradilla ha publicado Susanita Pérez (Círculo Rojo, 2025), un libro inspirado en la historia de María Caamaño, una niña de 12 años que lucha contra el sarcoma de Ewing.

'Princesa guerrera futbolera' es el apodo de María, que lleva luchando contra esta enfermedad desde los tres años. Se trata de un tumor muy agresivo que afecta al tejido biológico y a los huesos. A pesar de este gran desafío, María promueve esperanza y optimismo.

La asociación La Sonrisa de María trabaja para recaudar fondos destinados a la investigación de este cáncer, con la esperanza de encontrar un camino que permita detenerla.

Por eso, en la Comunidad de Magas nos hemos unido a la iniciativa y sorteamos tres ejemplares firmados de Susanita Pérez por su autora Celia Serradilla.

Así nació la historia

Celia Serradilla lleva años ligada al mundo de la comunicación y la creatividad, pero nunca antes se había enfrentado a un proyecto como el de Susanita Pérez.

Más allá de escribir un libro infantil, ha convertido sus palabras en un refugio para niños, familias y profesionales que conviven con el cáncer infantil, y en una herramienta para mirar de frente a la enfermedad sin perder la ternura ni la esperanza.

Quién es María, la 'princesa futbolera guerrera', la niña que acompaña a la Selección en la fiesta de la Eurocopa

Hablamos con ella durante la presentación del libro para entender qué la movió a dar este paso, cómo se construye una historia así por dentro y qué espera que Susanita Pérez cambie en quienes lo leen.

Celia, ¿cómo una especialista en marketing que trabaja en una multinacional llega a escribir esta obra? ¿Recuerdas ese momento en el que dijiste "este libro tiene que existir"?

En el ámbito corporativo se habla mucho del empoderamiento femenino, pero siempre se hace desde la mujer adulta. Si nos fijamos, casi todos los personajes de ficción infantiles con poderes mágicos están encarnados en personajes masculinos, pero una vez más esto no es reflejo de la sociedad.

Desde que soy madre de una niña, siempre he querido educarla en un mundo lleno de posibilidades. Sin embargo, sigue habiendo mucho camino por hacer para empoderar a las mujeres desde que son pequeñas.

Por eso, cuando supe de la historia de María, no tuve ninguna duda de encarnarla a través del personaje de Susanita, una verdadera heroína cuya fortaleza y valentía supera cualquier historia de ficción.

Este libro está inspirado en la historia de María, la 'Princesa guerrera futbolera'. ¿Qué fue lo que pensaste cuando la conociste? ¿Por qué decidiste que la historia se inspirara en ella?

Hay veces en las que la vida te cruza con gente que es un regalo. Yo conocí a María y a su familia en un momento personal duro. Desde entonces, ellos han sido una referencia para mí.

La naturalidad con la que hablan de la muerte, del aquí y el ahora, de la felicidad puntual, de la unión, de la resiliencia, es una proeza vital. Gracias María, gracias María (madre), gracias, Juan y gracias Lucía.

Por eso, el personaje de Susanita que yo había creado en mi cabeza durante tanto tiempo sólo podía ser uno, María.

Celia Serradilla

¿Tienes alguna conversación con ella que no olvidarás jamás?

Me quedó marcada una conversación que tuve con su madre. Hablando de la vitalidad de María, me contaron cómo es un referente para otros muchos niños en su misma situación. Concretamente, me hablaron de un amigo del hospital que, tras ver cómo jugaba al fútbol, suplicó a sus padres pasar un fin de semana con ella.

Aunque los progenitores no estaban muy convencidos en un inicio, finalmente accedieron. El niño, jugando, se cayó y se hizo una herida, y se puso a llorar. Y al preguntarle si le dolía, él dijo que no lloraba porque se hubiera hecho daño, sino que lo hacía de felicidad porque era su primera caída jugando. Ahí, me di cuenta verdaderamente de lo que estaba haciendo María.

¿Qué papel han tenido las ilustraciones en este cuento?

Desde el principio tenía una idea muy clara sobre cómo quería que fuese Susanita. Necesitaba que la ratoncita fuera lo más humanizada posible para transmitir la personalidad del personaje, pero sobre todo sus emociones, que se van transformando a lo largo de la historia. Ella es valiente, vivaracha, cabezona, la que lleva la voz cantante.

En las últimas páginas incluís una reflexión y una guía para seguir hablando del tema en familia. ¿Por qué decides esto?

Desde pequeños pensamos que el miedo es algo que sólo nos pasa en nuestra infancia, y que cuando uno ya es adulto, no tiene miedo de nada. Sin embargo, todos sabemos que eso no es así.

Me gustaba la idea de que los niños entendieran que todos, hasta los más ancianos, tenemos miedos. Cambian, evolucionan, se transforman y, en algunos casos, desaparecen dando paso a otros nuevos.

Esa vulnerabilidad de los adultos hacia los niños y no tanto a la inversa es lo interesante del cuento, y esa conversación es la que incitamos a que se tenga después de leer la historia. Podríamos decir que Susanita Pérez es un cuento infantil para adultos.

Gonzalo Caballero y María Caamaño FF Last Lap

En el cuento se habla también de esperanza, acompañamiento y valentía. ¿Cuál de esas tres palabras te sostiene a ti en tu día a día?

Personalmente, las tres van vinculadas, y para mí una no puede ir sin la otra. La esperanza no es algo permanente, sino que se pierde y se gana. De ahí que, ante esos momentos de flaqueza, el acompañamiento de tus familiares y amigos te da la fuerza para seguir luchando y prender de nuevo esa luz.

La valentía es la actitud que uno le pone para seguir andando y no quedar paralizado ante los miedos. Es la gestión de irlos conquistando para convertirlos en impulso, y eso vuelve a alimentar la esperanza. Y así constantemente. En todo este viaje, el acompañamiento es lo único que, si es de verdad, siempre permanece.

Cuando escribías este cuento, ¿en quién pensabas más, en los niños que están pasando por esta enfermedad, en sus familias o en aquellos que aún no conocen esta realidad?

Sin duda alguna, en el miedo, porque es lo que les une en todos los casos. Ya sea un miedo infundado o un miedo tan real como el de María, todos tenemos que plantearle cara de alguna manera, y de eso trata la historia. La clave no es el miedo en sí, sino la capacidad que cada uno tenemos para gestionarlo, y en eso María es un ejemplo.

¿Qué te gustaría que se quedara grabado en la cabeza de los niños después de leer este cuento?

Que el miedo no es lo importante. Como decía anteriormente, lo relevante es nuestra gestión ante el mismo, lo que nos hace movilizarnos y seguir avanzando, o paralizarnos y no superarlo.

Has dicho que todos los derechos de autor de ‘Susanita Pérez’ irán destinados a apoyar la investigación y la sensibilización en torno al sarcoma de Ewing. ¿Qué significa que este libro tenga impacto real con respecto a esta enfermedad más allá de sus páginas?

El propósito era hacer que la heroína del cuento saliera de las páginas del libro colaborando en una causa real. De esta manera, ficción y realidad se fundían en un mismo objetivo: visibilidad, sensibilización y, por último, la recaudación de fondos.

En la presentación os han acompañado Álex Baena y Gonzalo Caballero, muy ligados personalmente a María y a la asociación ‘La sonrisa de M4RIA’. ¿Por qué es importante que personalidades como ellos os acompañen en este tipo de iniciativas?

Al final, lo que aportan las personalidades es visibilidad. Son un altavoz para que la gente al menos sepa que esta enfermedad existe, que se necesitan muchos recursos aún para la investigación y que nadie está exento. Cuando además el compromiso es real, como sucede con ambos, el caso de María y su familia se convierte en una obligada historia que debe ser contada y compartida.

Alex Baena y María Caamaño FF Last Lap

¿Has recibido ya algún comentario de niños o familias que te haya emocionado especialmente? ¿Nos puedes contar alguno?

El otro día leí el cuento a todos los niños de primero de primaria del colegio de mi hija. Me sorprendió ver cómo hablaban de sus miedos desde que eran más pequeños. Hablaban de las alturas, de la oscuridad, de dormir solos, y de cómo muchos de ellos los habían enfrentado y, por tanto, superado.

En ese momento, me quedé pensativa al ver cómo esos pequeños de seis y siete años hablaban de sus superaciones frente a la parálisis que sufrimos los adultos ante nuestros miedos.

Si Susanita Pérez pudiera hablar, ¿qué crees que le diría a María y a los miles de niños que, desgraciadamente, están pasando por esta enfermedad?

Que son los verdaderos héroes de esta historia que es la vida, y que somos muchos adultos los que tenemos que aprender de ellos.

Completa la frase: 'Ojalá que cada niño que lea Susanita Pérez...

Se enfrente al miedo desde el impulso y no desde la parálisis.