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Granada tomó el relevo a Valladolid. La noche del sábado 8 de febrero, el Palacio de Congresos y Exposiciones acogió la trigesimonovena edición de los Premios Goya. Estos galardones, concedidos cada año por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, homenajean los mejores largometrajes y contenidos audiovisuales del cine español, reuniendo así todos los éxitos de la gran pantalla en una emocionante noche. Actores, productores, guionistas, maquilladores… compiten para llevarse la preciada estatuilla.

Las grandes favoritas para la gala de este año eran la película El 47, que suma 14 nominaciones; La infiltrada, con 13 postulaciones a premio; seguida por Segundo premio, con 11; La habitación de al lado, con 10 nominaciones; La virgen roja, con nueve; Casa en llamas, con ocho nominaciones; empatada a menciones está también La estrella azul; y Marco, con cinco. Y las predicciones se cumplieron, con sorpresa y giro de guion incluido

No existen precedentes en los que dos películas se llevaran ex aequo el Goya a Mejor Película, pero La infiltradaArantxa Echevarría, y El 47de Marcel Barrena, se llevaron juntas el premio de la mano. Compartiendo el que es sin duda el título más codiciado de la gala, las cuentas se saldaron favorables a El 47, que consiguió llevarse cinco estatuillas. La infiltrada, finalmente, se hizo con dos. 

Ambas cintas superaron a Casa en llamas (Alberto Aranda, Ana Eiras, Ariens Damsi, Bernat Saumell, Dani de la Orden, Jaime Ortiz de Artiñano, Kike Maíllo y Toni Carrizosa); La estrella azul (Amelia Hernández, Hernán Musaluppi y Simón de Santiago); y Segundo premio (Cristóbal García).

Pero ya con todas las ganadoras y ganadores sobre la palestra, desde Magas revisitamos los discursos con guiños feministas de las mujeres que han visto reconocido su trabajo en dirección, producción e interpretación en esta memorable noche.

Aitana Sánchez-Gijón, Goya de Honor

"Este premio es merecido porque llevas toda una vida en un mundo donde permanecer algo más de un rato es un completo milagro". Así presentó Maribel Verdú este Goya honorífico a la actriz española de origen italiano. "Es un sueño para mí recibir este premio de tu mano", respondió la galardonada.

Aitana Sánchez Gijón quiso reivindicar en su discurso el papel de la mujer en el cine, una industria donde las mujeres, "hacen frente a situaciones muy adversas". "Hace años, para las mujeres estaba casi todo vedado. Por suerte, esto está cambiando", comenzó.