Cuando conducimos o caminamos por la calle, a menudo nos encontramos con vehículos que llevan pegatinas cuyo significado desconocemos, lo que nos lleva a preguntarnos si deberíamos usarlas también y qué representan.

Por lo general, las pegatinas en los vehículos, más allá de la mera estética, están relacionadas con normativas de la Dirección General de Tráfico (DGT). Sin embargo, algunas pegatinas son decisiones puramente estéticas del propietario, mientras que otras generan dudas sobre su significado.

Una de estas pegatinas comunes en los coches españoles, ubicada en la parte trasera junto a los faros traseros, es el símbolo conocido como Indalo. Si eres andaluz, es probable que conozcas su significado, ya que es un emblema regional, pero si eres de otra parte del país, es posible que nunca lo hayas visto.

El Indalo es una señal distintiva de Almería, una pintura rupestre del neolítico descubierta en la cueva de los Letreros en 1868 por Manuel de Góngora y Martínez. El símbolo tiene varias interpretaciones: algunos lo ven como un hombre cazando con un arco, mientras que otros lo interpretan como un hombre con un arcoíris, símbolo de protección contra males terrenales o espíritus malignos.

El descubrimiento del Indalo dio origen al llamado movimiento indaliano, conformado por poetas, arqueólogos, pintores y escritores. El Indalo refleja un poder superior que protege y ampara a las personas y lugares, salvaguardándolos de diversos males.

La razón por la que se coloca el Indalo en los coches en forma de pegatina es para representar a la provincia y, para algunos supersticiosos, puede brindarles seguridad y protección contra accidentes de tráfico.

¿Qué pegatinas son obligatorias en el coche?

Con el transcurso del tiempo, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha introducido diversos cambios en las regulaciones de conducción. Anteriormente, era común que en los vehículos solo se colocara una pegatina oficial (y obligatoria), la cual indica haber superado con éxito la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

Esta pegatina es fundamental, ya que certifica la aptitud del vehículo para circular. Al adquirir un vehículo nuevo, no es necesario colocarla hasta que hayan pasado cuatro años. Posteriormente, se debe realizar la ITV según corresponda, y una vez superada, se entrega una pegatina ITV (V-19) que debe ubicarse en la parte superior derecha del parabrisas, en un lugar visible desde el exterior. En el caso de las motocicletas, al carecer de parabrisas, basta con que esté visible en cualquier lugar.

No llevar la pegatina de la ITV, incluso habiéndola superado, puede conllevar una multa de hasta 80 euros. Además, es importante retirar la pegatina antigua y colocar la nueva para evitar multas de hasta 200 euros por obstruir la visibilidad con demasiadas pegatinas.

A esta etiqueta se ha sumado recientemente el distintivo ambiental, que varía en color y letra según el tipo de vehículo (B amarillo, C verde, ECO azul y verde, 0 azul), o algunos vehículos carecen de él. Estos distintivos regulan los accesos vehiculares en ciertas zonas, aunque no en todas.

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Al igual que las pegatinas de la ITV, los distintivos ambientales deben ubicarse en la esquina inferior derecha del interior del parabrisas, aunque su uso puede ser obligatorio en ciudades y circunstancias específicas, como en Madrid, donde se restringe el acceso a zonas urbanas sin este distintivo.

No obstante, la DGT aclara que llevar la pegatina medioambiental no es obligatorio en general, pero sí para circular en zonas restringidas según la contaminación del vehículo. Por ejemplo, incluso un coche "0 emisiones" debe tener la pegatina correspondiente para acceder a áreas restringidas. La multa por no llevarla es de 90 euros.

Para obtener la pegatina, se puede acudir a oficinas de Correos, a talleres autorizados por la Confederación Española de Talleres (CETRAA) o solicitarla en línea, con un coste de emisión de 5 euros, más gastos de envío si se requiere.