Las vaciones de verano ya están aquí, muchos españoles comienzan ya a disfrutar de sus descansos y otros tendrán que esperar a los mese de Julio o Agosto, pero el periodo estival ya ha llegado. El coche es uno de los medios de transporte preferidos de los españoles para afrontar los viajes en vacaciones, algo que se traduce en miles de desplazamientos cada semana con el objetivo de gozar de unos días de descanso que nada ni nadie debería perturbar.

Por ello, de cara a evitar dolores de cabeza o situaciones desafortunadas que nos arruinen esas ansiadas vacaciones, vamos a abordar una serie de consejos de sencilla aplicación que reducirán al mínimo las posibilidades de que nuestro coche nos deje colgados en las vacaciones. Si eres de los que les gusta viajar en coche, toma buena nota para preparar tu coche para las vacaciones.

Revisión y mantenimiento

Aunque muchos confiarán en que su coche está en perfecto estado de forma y que las revisiones periódicas puedan ser más que suficientes, nunca está de más realizar una revisión en profundidad de nuestro vehículo si pretendemos afrontar un extenso kilometraje, más aún si nuestro coche ya posee una edad o si el mantenimiento que le brindamos se ciñe a lo mínimo.

Un coche que pretende servir como medio de transporte en vacaciones es un vehículo sometido a grandes esfuerzos: mayores kilometrajes, mayor peso por equipaje y/o pasajeros y climatología adversa con muy altas temperaturas.



¿Qué cubre realmente mi seguro?

Si en el peor de los casos tu coche decide jugarte una mala pesada, contar con un seguro con buenas coberturas puede marcar la diferencia entre un simple contratiempo o arruinar por completo las vacaciones. Antes de salir a carretera cerciórate de qué cubre tu seguro y que servicios ofrece tu cobertura. A la hora de afrontar un viaje es donde más podemos echar en falta la asistencia en carretera, la posibilidad de coche de sustitución, soporte ante robos en el vehículo o la cobertura de daños propios y ajenos ante caso de accidente.

Planifica tu viaje y olvídate de las prisas

Las prisas y los horarios ajustados son el peor enemigo en un viaje, por ello procura planificar muy bien tu viaje, con paradas programadas cada dos horas máximo y teniendo en cuenta variables que pueden afectar a tu recorrido como posibles retenciones, atascos, accidentes, etc.

Jamás merecerá la pena arriesgar en velocidad por tal de ganar unos minutos en la llegada a destino. Por ello conocer qué rutas vamos a emplear, saber el estado del tráfico y el tiempo con suficiente previsión e incluso apostar por navegadores o aplicaciones que nos brinden información en tiempo real sobre el estado del tráfico es una de nuestras mejores recomendaciones para viajar seguros. 

Si viajas cargado, hazlo con conocimiento

Viajar con nuestro coche en vacaciones, y más si se hace en familia, supone exprimir hasta el último centímetro del vehículo para llevar todo tipo de equipaje. Es por ello por lo que es tan importante saber muy bien cuáles son los límites de nuestro vehículo y hasta qué punto podemos cargarlo sin que comprometa nuestra seguridad. Lo primero que debemos tener en cuenta es que la carga ha de almacenarse siempre en el maletero, evitando siempre llevar bultos en el habitáculo que en caso de colisión puedan convertirse en proyectiles cuyo peso acarree lesiones de importante gravedad.

Si es mucha la carga que has de llevar en tu vehículo, vigila en primer lugar cuál es el peso máximo soportado por el coche, y si aún no has llegado a él y tu maletero está completo, es el momento de pensar en la baca del coche. En este espacio deberás situar la carga lo más baja y horizontal posible evitando que sobresalga del vehículo y que lastre el avance del mismo empeorando la aerodinámica y por ende el consumo. Puestos a emplear la baca del vehículo es quizás un buen momento para pensar en el uso de cofres homologados que ofrecen la solución más segura y eficiente.

No te olvides del aire acondicionado

Aunque ya te hemos recomendado hacer una revisión en profundidad del vehículos, si aún así estás seguro del estado de forma de tu vehículo, quizás sí que deberías mostrar especial atención al estado del aire acondicionado y los elementos de filtrado. Un viaje de larga duración a temperaturas muy altas puede resultar contraproducente en un vehículo que no disponga de una buena ventilación o climatización.

Presiones de las ruedas

Vigila el estado de los neumáticos y sus presiones antes de salir de viaje, pero sobre todo adecua sus presiones según recomienda el fabricante para cada tipo de carga del vehículo. Circular con exceso o defecto de presión es un grave riesgo en seguridad, más aún si viajamos con el vehículo a plena carga y a temperaturas exteriores muy altas. Nuestra recomendación para aquellos que viajen en un coche cargado es vigilar en varias ocasiones durante el viaje las presiones de las ruedas, siempre en frío, para así cerciorarse del correcto estado de los neumáticos.

Si observamos un desgaste anómalo en las cubiertas o dudamos del estado y prestaciones de los neumáticos para afrontar un viaje de este tipo, la apuesta segura será adquirir nuevos neumáticos que nos garanticen el mejor nivel de prestaciones.

Lo que nunca puede faltar en un coche viajero

Para finalizar, aunque no por ello es menos importante, preparar un coche para las vacaciones también significa prepararnos nosotros. Es por ello por lo que todo coche debería contar con un botiquín de primeros auxilios ante posibles emergencias, bebidas sin alcohol que permitan la hidratación del conductor y pasajeros, gafas de sol que disminuyan la fatiga durante la conducción diurna o un parasol que nos permita limitar la radiación del sol sobre el habitáculo. También es importante afrontar estos viajes provistos de ropa y calzado cómodo que favorezcan una temperatura corporal baja y libertad de movimientos, aunque hemos de recordar que está totalmente prohibido conducir sin ropa o con calzado poco adecuado como chanclas.

¡Buen viaje!