Angelica Rimini
Publicada

En una reciente publicación del canal especializado Roedores Felices, se ha abordado una de las inquietudes más comunes entre los dueños de mascotas exóticas: cómo lograr que un hámster deje de huir y se convierta en un compañero amigable.

A través de un detallado tutorial, el experto en hámsteres expone un método basado en el respeto a los tiempos del animal y el refuerzo positivo.

Nunca forzar la interacción

Muchos propietarios sienten frustración cuando sus hámsters se esconden o huyen al ver una mano humana. Ante esto, el experto establece el pilar fundamental de su metodología: la paciencia.

"Lo más importante en este proceso es que nunca obligamos a nuestro hámster a hacer algo que no quiera y por eso debemos ganar su confianza poco a poco", declara el educador.

Para los ejemplares recién llegados a un hogar, se recomienda un periodo de adaptación estricto. Según el experto, "lo más importante es dejarlo tranquilo al menos los primeros cinco días" antes de iniciar cualquier intento de domesticación.

Estrategias de acercamiento

El proceso debe ser gradual, comenzando por hablarle con voz suave y acercar la mano solo para que el animal reconozca el olor, preferiblemente asociado a la alimentación.

El educador advierte sobre la naturaleza instintiva de estos roedores: "Como los hámsters son animales territoriales, no les gusta mucho que alguien esté invadiendo su lugar".

Debido a esto, si aún no existe confianza, se aconseja no intentar atraparlos directamente dentro de su jaula. En su lugar, el experto sugiere utilizar un intermediario, como un tubo de papel higiénico, para trasladar al hámster a un lugar seguro sin generarle el estrés de sentirse atrapado por una "garra" gigante.

El manejo de la mordida

Una vez fuera de la jaula, en un entorno seguro, comienza la interacción directa. El objetivo es que el animal pierda el miedo a la mano humana.

Sin embargo, el educador es tajante respecto a las conductas agresivas: "Si le llegas a ver la intención de querer morderte, debes retirar la mano, ya que muchos aprenden este hábito de morder y es muy difícil luego de quitarse".

Cuando el hámster se muestra tranquilo, se puede tocar suavemente su lomo. Si el animal reacciona bien, el siguiente paso es levantarlo.

La técnica correcta, según explica la fuente, es sujetarlo por la espalda y no de frente, aunque permitiendo que el animal note la presencia de la mano para no tomarlo por sorpresa.

Constancia y horarios biológicos

Finalmente, el reportaje destaca la importancia de la rutina. El presentador utiliza a su propio hámster, "Benji", como ejemplo de los avances logrados tras un mes de trabajo constante.

Además, subraya la importancia de respetar el ciclo biológico del animal: "Yo trato de sacarlo normalmente todos los días en la noche, que es el momento en el que él está más activo".

El mensaje final para los propietarios es que no existe un límite de tiempo para el aprendizaje; la clave reside en la repetición diaria y en evitar caídas o sustos que puedan retroceder el progreso ganado.