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Las claves

Hay trayectorias que crecen en paralelo a los lugares que las han visto nacer. La de la actriz malagueña Elena Martínez parece una de ellas. Mientras el Festival de Málaga se consolidaba como una cita imprescindible del cine español, ella iba dando pasos firmes dentro de una industria en la que nadie siente que tenga el sitio asegurado.

En esta 29 edición regresa con Caso Minotauro, un thriller policial que todavía está en fase de preparación y que se va a presentar dentro de la Sección 5 Minutos. Además, en esta ocasión regresa con mucha ilusión tras recibir el año pasado la Biznaga Málaga Cinema.

Pisar una vez más el Festival de Málaga, para Martínez es un “regalazo” porque recuerda “las primeras ediciones, donde veía los carteles y decía: ‘Ojalá un día estar ahí’ y el año pasado recibí una Biznaga de mi festival que se ha convertido en un gran referente cinematográfico”.

Caso Minotauro, el proyecto con el que la malagueña llega al Certamen este 2026, está dirigido por Silvina Tomeo y producido por Ezekiel Montes, con el que la malagueña ya ha trabajado y está segura de que “la historia va a tener todo lo necesario para contarse bien”.

Además, compartirá pantalla con el especialista de acción uruguayo Christian Zagia y el onubense que ha desarrollado su carrera en México Christian Gamero.

El guion le gustó desde el instante en el que lo tuvo en sus manos, ya que considera que es “un thriller que te engancha desde el minuto uno”. También apostó por el proyecto porque su personaje, la psicóloga Clara Renard, “se sale un poco de lo que vengo habitualmente haciendo como actriz y me parece un reto interpretarla”.

Su personaje “tiene muchísimas capas y es muy profundo”, ya que se enfrenta a un caso complejo mientras emprende, casi sin querer, un viaje hacia su propio interior.

Así, Renard forma parte de la historia del policía Ricardo Luna (Christian Zagia), que lleva meses tras la pista de un asesino conocido como “El Minotauro”. Tras un trágico enfrentamiento que cambia el rumbo de la investigación, el principal sospechoso, Diego Alcaraz (Christian Gamero), pierde la memoria, mientras la última víctima, Ariadna, continúa desaparecida.

A medida que la investigación avanza, la psicóloga Clara Renard (Elena Martínez) se adentra en la mente fragmentada del sospechoso para reconstruir la verdad, iniciando un viaje que pondrá en cuestión la naturaleza del mal y el papel de quienes lo persiguen.

Ante esta situación, Clara se va moviendo entre dilemas profesionales y morales, especialmente en su relación con Diego, mientras la urgencia por encontrar a una víctima desaparecida atraviesa toda la historia. La psicóloga irá trabajando hasta llegar a la conclusión de que “en la película nadie es completamente bueno ni completamente malo”.

En cuanto al rodaje, está previsto que empiece más pronto que tarde aunque aún no hay una fecha prevista. Eso sí, se sabe que las localizaciones previstas son Málaga y Canarias.

Martínez ya ha empezado a preparar junto a sus compañeros y la directora su personaje y espera tener el tiempo suficiente para poder prepararse bien.

Cuanto más tiempo tengamos, mejor. Ensayar con los compañeros y con la directora marca muchísimo la diferencia, sobre todo cuando los personajes son complejos”, añade.

Aunque su rostro es cada vez más reconocible dentro del audiovisual, la malagueña insiste en que su camino ha sido largo. En concreto, “una carrera de fondo” en la que siente que ahora empieza “a recoger los frutos de años de trabajo”.

La malagueña ha pasado por series como Arrayán y largometrajes como Hombre muerto no sabe vivir o Aullar. Con esta última estuvo nominada en los Premios Carmen como mejor actriz protagonista.

Martínez también hace hincapié en la importancia de que cada día haya más mujeres dirigiendo y escribiendo historias, ya que eso permitirá que aparezcan personajes femeninos más complejos y con mayor peso narrativo porque “muchas veces las mujeres somos ‘la pareja de’, ‘la hija de’ o ‘la madre de’ y necesitamos más personajes con tramas propias, con profundidad”.

De ahí que la idea de trabajar con Silvina Tomeo en Caso Minotauro le haga especial ilusión. Además, añade que “cuando alguien escribe o dirige desde un universo que conoce, se nota y una directora puede aportar una mirada muy rica a un personaje femenino”.