"Creer en dios se está convirtiendo en trending topic. Es una moda", afirmaba Olatz Elola —creadora de Blessings y de la comunidad de oración PrayPlan— que presentó el evento cristiano Llamados: Unidos hacia el 2033 que agotó sus 6.300 entradas el pasado lunes en el Movistar Arena de Madrid.
Y puede que tenga razón. Los influencers que difunden la palabra del Señor viven un momento de máxima visibilidad, en menos de una semana coinciden tres grandes citas cristianas en Madrid (el concierto de Hakuna el 10 de enero, Llamados el lunes y El Despertar el próximo sábado) y se suma el éxito del primer single de La Oreja de Van Gogh con el regreso de Amaia Montero, Todos estamos bailando la misma canción, que incluye el verso "Yo creo en Dios".
A esta "moda" se han sumado un gran número de madrileños. "Cada vez somos más jóvenes, gloria a Dios. Yo me convertí hace 2 años. Tuve mi acercamiento con Dios gracias a Effetá" —retiros espirituales católicos de fin de semana (48 horas), organizados por jóvenes y dirigidos a jóvenes de entre 18 y 30 años—, cuenta Alejandro Rodríguez, de 23 años, emocionado por asistir a Llamados y coincidir allí con algunos de sus referentes, los creadores de contenido cristiano: "René ZZ o Ignacio Amorós Rodríguez-Fraile". También asistieron influencers como Nicky Gumbel, Juan Matute Guimón o Casilda Finat.
Vídeo | Así hemos vivido el evento 'Llamados: Unidos hacia el 2033'
Álex explica a EL ESPAÑOL que estos eventos con "ambiente católico" fortalecen su fe, además de las 700 canciones de temática cristiana que guarda en su Spotify, pues es otro de sus pilares fundamentales para reafirmar su religión. "Tengo una playlist de 2.000 horas para recordarme que Dios me ama. Hakuna, Athenas, Elevation Worship, Luispo, Javier Portela, etc.". Ser cristiano practicante le ha hecho tener "un grupo de amigos de verdad" de su parroquia, "un acercamiento a Dios" y un nuevo sentido a su vida.
Por su parte, Lucía, Mariana y Alejandra, de 21 y 22 años, coincidían en que "Madrid es pionera y líder, está despertando mucho interés," en este movimiento de retorno a la fe entre los jóvenes. "Me hacía mucha ilusión venir porque puedes conocer gente nueva que opine lo mismo que tú. Yo me reenganché de nuevo al cristianismo por mis amigas, cuando estaba en Bachillerato", explicaba una de ellas.
Alejandro Rodríguez, de 23 años, momentos antes de asistir a 'Llamados', este lunes.
Dos de las tres amigas con las que charló EL ESPAÑOL que asistieron al evento en el Movistar Arena.
El punto de inflexión llegó hace 3 años, cuando fueron al retiro Effetá. La experiencia les gustó tanto que han repetido e incluso asistido a eventos similares en Roma o Chile, con jóvenes de diferentes países. Fue allí cuando concluyeron que esta "moda" de reafirmar la fe entre los jóvenes se vive con especial intensidad en la capital: "En Madrid es una locura. La gente no católica está volviendo a los valores de siempre y en los retiros conocemos a jóvenes que se han encontrado con Dios".
Sin embargo, no todo pasa por los retiros. "Hay muchas formas de vivir la fe", señalan las tres amigas. Combinan la participación en conciertos cristianos, como los de Hakuna, con eventos tan “espectaculares” como el del lunes.
René ZZ, el creador de contenido de 34 años, que intervino en Llamados, resumió parte del atractivo actual del cristianismo: "A la gente le encantan las historias de reconversión y yo lo he sido". Ante un auditorio entregado, relató la experiencia de un sueño que marcó su conversión cuando se sentía perdido. "La gente duda de mi fe, con razón, porque cada vez se habla más de la fe y está de moda".
La multitudinaria noche del lunes avanzó entre música cristiana, mesas redondas y testimonios hasta desembocar en el momento central del encuentro: la Oración de Misericordia. Oraciones por los enfermos, palabras de acogida, exposición del Santísimo, un silencio sepulcral en un recinto acostumbrado al ruido de los conciertos, cantos de adoración, bendiciones con incienso y una procesión del Santísimo —como en Semana Santa, recorriendo la pista— que transformó el Movistar Arena en un espacio litúrgico inédito en España.
Muchos de los asistentes aseguraban haber reafirmado su fe en los últimos años gracias a encuentros como este. Frases inspiradoras desataban aplausos dirigidos a Dios, en una liturgia que unía solemnidad y la sensación compartida de que, en Madrid, cada vez son más, y más jóvenes, los que vuelven a la fe.
