Las claves
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El déficit de efectivos de la Guardia Civil se ha convertido en un problema, particularmente en la Comunidad de Madrid. Según los datos de los sindicatos del gremio -Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) e Independientes de la Guardia Civil (IGC)-, faltan al menos 2.000 profesionales en toda la región.
¿Los motivos? Desde los sindicatos tienen claro que el principal problema es que se trata de un destino poco atractivo. "El déficit actual de efectivos está directamente relacionado con la dificultad para atraer y retener a agentes en Madrid, que se enfrenta a problemas como el elevado coste de la vivienda y vida". Actualmente, según apuntan fuentes de AUGC, el sueldo medio de un Guardia Civil en la comunidad es de aproximadamente unos 2.000 euros netos al mes.
También en ello coincide Pancho Arderius, gerente de la Academia Geopol, especializada en la preparación de oposiciones a Guardia Civil, con sedes repartidas por todo el territorio nacional (Alicante, Valencia, Madrid, Murcia..., además de formación online). "El déficit de agentes en ambos cuerpos es muy alto. La tasa de reposición no compensa las salidas por jubilaciones, reservas o segundas actividades", señala.
El problema no es nuevo. Los sindicatos llevan tiempo advirtiendo de esta situación, aunque aseguran que se ha agravado en los últimos años. "El déficit de plazas no hace que se incrementen. No hay presupuestos suficientes y el Gobierno está estancado en nuevas y mejores medidas", señala Arderius.
Desde las academias lo perciben de forma directa: cada vez más personas opositan, pero las plantillas no crecen al mismo ritmo. "La oposición se ha convertido en una forma de vida para muchos aspirantes", añade.
Madrid, destino Puente
En el caso de Madrid, afirma que el problema radica en su elección como "destino puente". "Una vez entran en el cuerpo, el alto coste de vida y, sobre todo, de la vivienda, convierte la ciudad en un destino puente", explica el gerente. "Difícilmente los guardias pueden establecerse aquí a largo plazo".
Arderius en una de las clases de la academia.
Esta situación ya ha llegado a las más altas instancias. "En el caso de la Guardia Civil, el Estado Mayor ya ha puesto este problema sobre la mesa. Se están encontrando con que la gente no quiere ser destinada a Madrid", afirma.
A pesar de la falta de efectivos en la Comunidad de Madrid, esta circunstancia no suele ser determinante para los opositores a la hora de elegir destino. "El opositor a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado suele ser vocacional. No está mirando tanto el salario o su situación personal", apunta Arderius.
Aun así, quienes sí eligen Madrid lo hacen, en muchos casos, por una razón clara: "El opositor de la capital es el que lo tiene más fácil. Juega en casa".
Mientras el déficit de agentes sigue creciendo y Madrid pierde atractivo como destino estable, las academias continúan preparando a nuevos aspirantes para un sistema que no logra adaptarse a la realidad social y económica actual.
La falta de medidas estructurales, el encarecimiento de la vivienda y la ausencia de incentivos específicos mantienen a la capital en una paradoja: es uno de los territorios con mayor necesidad de efectivos, pero también uno de los menos deseados para ejercer.
