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Las claves

Baileys, una cocker de cinco años, se ha proclamado campeona del mundo de Agility junto a su entrenador Jesús Fernández. Ambos han conseguido el oro para España en la competición por equipos.

Jesús Fernández es Guardia Civil de profesión, pero los perros siempre han sido su debilidad. Comenzó compitiendo en la disciplina de Canicross, que consiste en correr junto al perro con un arnés atado.

Poco después, y gracias a que su mujer, se inició en el mundo de la Agility, competición en la cual el perro supera distintos obstáculos junto a su entrenador, comenzó a entrenar y competir en dicha disciplina, consiguiendo un amplio palmarés.

En ese momento, el adiestrador pudo descubrir su verdadera pasión. Pidió una excedencia de la UCO, la Unidad donde ejercía, y comenzó a dedicarse profesionalmente al entrenamiento de perros y a la competición.

Gracias a esta decisión, ha conseguido una gran trayectoria, ganando distintas competiciones como el Campeonato de España, el Crufts, la competición canina más prestigiosa del mundo y que se celebra anualmente en Reino Unido, el Agility Open y, el más reciente, el Mundial en competición por equipos de Agility.

La consecución de este título es un hito histórico para nuestro país, ya que no solo es el primer Mundial de nuestro país en esta disciplina, sino que, además, han conseguido acabar con el reinado de Alemania en dicha competición, ganando en tres de las cuatro categorías.

Agility, una disciplina en auge

Este triunfo en Agility no es casualidad, puesto que dicha disciplina se encuentra en crecimiento en nuestro país. Jesús Fernández ha vivido este auge en su propia escuela también. "Hemos aumentado un cincuenta por ciento las licencias federativas en cinco años, pasando de unas 1.600 hasta unas 2.600".

Además, este crecimiento se está viendo reflejado en, también, una profesionalización del propio deporte. Según el entrenador de Agility: "Hace diez años no me hubiera podido plantear dejar la UCO, pero, actualmente, lo que hago tiene una repercusión mundial".

Baileys entrenando en Agility Jesús Fernández

Jesús lleva más de 18 años compitiendo en competiciones caninas. Actualmente, en sus instalaciones cuenta con más de 40 socios que vienen a su centro de entrenamiento a desarrollar sus habilidades.

Sin embargo, la labor del entrenador canino trasciende mucho más allá del entrenamiento. "En mi centro yo te voy a enseñar como adiestrar a tu perro, pero desde la distancia, porque lo importante es que tú consigas ese vínculo con tu perro, no que lo tenga conmigo".

Por otra parte, estos eventos no otorgan ningún tipo de compensación económica, sino que es la propia repercusión que consigues la que facilita la obtención de patrocinios e invitaciones a distintos campeonatos.

Gracias a ello, se pudo plantear dejar la UCO. "Lo decisivo fue que podía mantener mi nivel adquisitivo haciendo realidad mi sueño, conociendo gente y mundo mientras podía disfrutar de mi familia".

Todo este aumento en las licencias en España están provocando un cambio en la hegemonía de la competición. En sus inicios, Inglaterra estaba a la cabeza, pero, en estos últimos 15 años, Alemania era el país que predominaba en esta disciplina.

Este crecimiento viene acompañado de la creación del Centro Nacional Canino Reina Sofía, una nueva propuesta que tendrá lugar en Pinto y que, según Fernández, "ayudará a impulsar la cinofilia".

Baileys, campeona del mundo

Con tan solo cinco años, Baileys, la cocker de Jesús Fernández, ha conseguido el Campeonato del Mundo junto a sus compañeros caninos.

Baileys lleva entrenando desde que tenía pocos meses. Su entrenador nos explica que para Baileys el Agility es como un juego. "Si el jugar con ella, establecer un vínculo fuerte entre los dos e incrementar esas ganas de jugar más se considera entrenamiento, Baileys llevará entrenando desde los tres meses".

Baileys en una competición de Agility Jesús Fernández

Sin embargo, en cuanto a la técnica se refiere, el entrenamiento de Baileys fue más progresivo. "En cuanto al propio entrenamiento de Agility y obstáculos, sin recibir impacto, fue más tarde entre los seis y ocho meses".

En cuanto al entrenamiento, Jesús añade: "La mayor carga de entrenamiento se realiza entre los 12 y los 18 meses, cuando el perro ya ha terminado de crecer y puede hacer los movimientos con mayor seguridad".

No obstante, Baileys ha conseguido hacerse un hueco en las competiciones del Agility pese a su raza.

Según el experto, en algunos ejercicios, la raza puede influir en el resultado. "Hay disciplinas que son restrictivas por la actividad que tiene que hacer el perro, por ejemplo, un caniche no puede hacer rescate acuático".

El cuidado es importante

Baileys alcanzó el triunfo en la categoría acorde a su peso y tamaño. El Agility está dividido en cuatro categorías según las dimensiones del perro.

Pese a ello, uno de los mitos de la competición es que es necesario que el perro sea de raza para competir, lo cual es rotundamente falso.

Baileys entrenando en Agility Jesús Fernández

En el Agility puede competir cualquier perro sea cual sea su raza. Pese a ello, Jesús advierte. "Cualquier perro puede hacer Agility, pero es más importante que la gente cuide bien de sus perros y lo haga de una forma organizada y responsable para la salud de ellos".

Para el entrenador, el cuidado que reciban los perros es lo más importante. "Actualmente, está en auge tener perro, pero es importante que se es cuide bien. Ahora, después de las Navidades, hay muchos abandonos cuando son seres vivos".

Además, añade. "Hay muchos perros que necesitan ayuda. Mi consejo, en ese caso, es adoptar. Pero si quieres una raza concreta, mi recomendación es que lo compres en un sitio donde cuiden su cría y no gire en torno al negocio".

En definitiva, el cuidado de los perros tiene que ser el pilar que sustente todo. Jesús Fernández, recomienda. "Es importante que se cuiden los criterios de salud, sus criterios y acudir al veterinario".