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Las claves

La Comunidad de Madrid se ha consolidado en los últimos años como la locomotora de España. Una región que sustenta gracias a su potencial económico la sostenibilidad del país en muchos aspectos. Sin embargo, esta situación parece encontrarse en un momento límite, ya que es mucho mayor el esfuerzo que hace la región en comparación con el resultado que recibe.

Esta tendencia es todavía más complicada de comprender para los madrileños si comparan su situación con las personas llegadas desde otras regiones, sobre todo de Cataluña. Un agravio difícil de soportar cuando se ponen frente a frente los sacrificios que hacen unos y los que hacen otros. Una rivalidad que a nivel político tiene su mayor representación en el sistema de financiación autonómico.

En este caso, Madrid, Cataluña y Baleares son las comunidades que intervienen en esta cuenta, ya que son las que mayor renta per cápita tienen, pero a la vez son también las únicas aportadoras netas de fondos. Es precisamente ahí donde Madrid sigue figurando como principal fuente de financiación, aportando casi cuatro veces el capital que entrega Cataluña.

Sin embargo, a la hora de repartir los fondos extra del Estado, Madrid recibe menos de la mitad de lo que disfruta Cataluña. Dicho sistema aporta a las comunidades de menor renta recursos extra por un importe de casi 24.000 millones de euros. Estos fondos proceden del Gobierno, unos 13.000 millones de euros, y de las comunidades anteriormente citadas.

El último año computado es 2023, el cual contó con una aportación de 10.600 millones de euros. En este caso, Madrid aportó 7.975 millones de euros por los 2.266 millones que pone Cataluña. Por su parte, Baleares solo ofrece unos 358 millones de euros.

¿Qué va a pasar con la financiación autonómica?

Según los cálculos de Fedea para Hacienda, las aportaciones a la nivelación suponen entre el 7% y el 8% de los ingresos tributarios autonómicos en Baleares y Cataluña y un 26% en el caso de Madrid. Sin embargo, esta situación será aún más sangrante en un futuro, cuando se haga efectivo el nuevo pacto de financiación autonómica.

España va camino de estrenar un nuevo sistema de financiación autonómico que, una vez más, pone a Madrid y a Cataluña en el ojo del huracán. Concretamente, por la eterna comparativa que surge entre las dos regiones, sobre todo cuando una se aprovecha de lo que hace la otra. Algo que en este ámbito siempre ha sucedido con la Comunidad de Madrid como principal damnificada.

El nuevo sistema planteado por el Gobierno de España reportará al conjunto de comunidades de régimen común 20.975 millones de euros más en 2027. En total serían 224.507 millones, un 47% más que los 152.484 millones de 2023, último año en cómputo. Este sistema de financiación está regido bajo el principio de ordinalidad, es decir, que un territorio no debe aportar más al Estado de lo que se revierte.

Sin embargo, esta máxima solo se cumpliría con Cataluña, la cual recibirá 4.686 millones de euros. Esta situación perjudica de manera directa a Madrid, que solo recibiría 2.555 millones. Es decir, mucho menos que Cataluña cuadruplicando su aportación, la mayor con diferencia de toda España.

Los datos oficiales indican que Cataluña recibirá un 410% más de financiación extra que Castilla y León, un 185% más que Extremadura o un 167% más que Galicia. Además, Cataluña también gana en la comparación por habitante, en la que recibe 580 euros.

En cuanto a términos de financiación global por habitante, Cataluña pasará en solo un año de los 3.408 euros de 2023 a los 5.200 euros de 2027. Es decir, un 53% más. Por ello, los 2.555 millones recibidos por Madrid se traducen en que cada madrileño recibirá un 60% menos que cada catalán. Números que evidencian por qué Madrid es la región más perjudicada y Cataluña una de las más beneficiadas.