Las claves
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Tras varios meses de aplazamiento del gran proyecto de reforma de la calle Alcalá, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto fecha al inicio de las obras. Un retraso que ha venido dado por las numerosas obras que se han estado sucediendo durante finales del pasado año en la capital.
Ahora que la afección ha disminuido, se ha retomado la idea de comenzar con este proyecto que califican de "imprescindible" desde el Consistorio. Así, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha anunciado este jueves durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno el arranque de estos trabajos de forma inminente: para la primera semana de febrero.
Se trata de una actuación que reformará la zona de la vía que va desde la Puerta de Alcalá (en la Plaza de la Independencia) hasta la Plaza de Cibeles para disminuir el tráfico y añadir un bulevar peatonal. Y no solo eso, puesto que la gran novedad es que, además, el mítico monumento contará con más espacio que lo hará transitable para madrileños y turistas.
"No se trata solo de hacer el Paisaje de la Luz ya una realidad en Madrid. Nos queda mucho, pero esta va a ser la primera obra importante, de calidad y de protección de nuestro patrimonio histórico y artístico", ha expresado la delegada.
El plazo de ejecución para estos trabajos será de unos 12 meses, con fecha de finalización prevista para principios del próximo año 2027. El proyecto supone una inversión de 6,1 millones de euros y cuenta con el visto bueno de la Unesco, la Comisión Local de Patrimonio Histórico y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.
Características de la reforma
Como ha comentado García Romero, el objetivo de esta actuación es la recuperación del trazado histórico de la calle y la puesta en valor de la Puerta de Alcalá mediante la creación de un paseo central que permitirá a madrileños y visitantes tener una mejor perspectiva de uno de los principales elementos patrimoniales del Paisaje de la Luz.
Además, la nueva configuración de la calle permitirá a los ciudadanos transitar por el monumento, que recuperará, en parte, su condición de puerta de acceso a la ciudad.
Render de la futura remodelación de la calle Alcalá.
La idea es que el tráfico se recorte, reduciendo los carriles de circulación en ambos sentidos. De esta forma, quedaría un total de tres en ambas direcciones (dos para los coches y uno para el bus). Actualmente, cuentan con cuatro a Cibeles y con tres a Puerta de Alcalá.
Como consecuencia, este espacio que anteriormente ocupaban el tráfico rodado dará lugar a la mediana, que se convierte en un bulevar central, de 3,8 metros, bordeado de árboles y plantas y una amplia zona de paseo para peatones.
Asimismo, también permitirá ampliar sustancialmente la acera norte, que soporta la mayor intensidad peatonal de la calle, y recuperar la doble alineación de arbolado histórica con la plantación de 57 nuevos árboles, uno de los valores esenciales de este eje que se había perdido. Se colocarán franjas con plantaciones arbustivas tanto en las dos aceras como en el paseo central.
La intervención plantea la renovación de todo el pavimento, que estará compuesto por losa y adoquín de granito y se renovará el asfalto de la calzada. Además, se sustituirá el alumbrado público por un modelo de farola adecuado al entorno patrimonial, ejecutado sobre el diseño histórico utilizado en calle de Alcalá, pero con tecnología led de alta eficiencia energética. A ello, se unirá la renovación y ampliación del mobiliario urbano y la reordenación de los espacios destinados a terrazas de veladores.
Render de la futura remodelación de la calle Alcalá.
Pero, sin duda, la parte más importante se la llevará la mítica Plaza de la Independencia, donde se encuentra el monumento al que se quiere potenciar: la Puerta de Alcalá. Esto se hará integrándolo de manera visual y funcional, reduciendo su carácter de monumento aislado en una glorieta y acercándolo a la ciudadanía.
En este sentido, se remodelará el jardín para recuperar uno de los trazados de finales del siglo XIX que permitirá la permeabilidad peatonal que conecte la calle de Alcalá con el área de configuración triangular, actualmente usada como espacio de contemplación.
Para conseguir este objetivo, se creará un nuevo paso peatonal en la parte oeste de la plaza, además de adecuar el paso existente en el este. También se realizará un estudio de la iluminación del monumento, modificando la ubicación de los puntos de luz y mejorando los proyectores.
El proyecto mantendrá la mayor parte de la pavimentación actual de las aceras de la plaza ejecutadas en el año 2009, mejorando la accesibilidad con nuevos encaminamientos a los pasos peatonales y paradas de transporte público para adecuarlas a la normativa de accesibilidad universal.
Plano del área entre Cibeles y la plaza de la Independencia en la que se llevará a cabo la remodelación.
Asimismo, se reducirá un carril para generar un carril bici segregado que conecte el de la calle de Alcalá con el de la calle de Serrano, dando acceso también al Parque del Retiro. La actuación en la plaza se completará con la renovación y ampliación del mobiliario urbano, el asfaltado de toda la calzada de la plaza y la redistribución del transporte público, incrementando posiciones y generando isletas para la colocación de las marquesinas.
Esta fase en específico, como ha señalado la delegada, se acometerá en los meses de verano "para afectar lo menos posible al tráfico", puesto que es la época en la que menos vehículos circulan.
Por último, las calles colindantes de Alfonso XI y Pedro Muñoz Seca también se verán modificadas. Y es que, en cuanto a esta primera, se actuará en la manzana comprendida entre la calle de Alcalá y la calle de Valenzuela para ampliar la acera oeste y cambiar la banda de estacionamiento de batería a línea, lo que permitirá generar una nueva alineación de arbolado con seis nuevos ejemplares.
Los pavimentos seguirán el mismo criterio que los de la calle de Alcalá, adecuando sus dimensiones con relación a la escala de la vía. En cuanto a la calle de Pedro Muñoz Seca, se actuará únicamente para adecuar la embocadura a la nueva configuración de la calle de Alcalá.
