Campanadas sonadas y uvas comidas: comienza 2026. Y la llegada del nuevo año implica que ya se haya producido un 'fenómeno' en la capital que llevaba tiempo fraguándose: se ha vuelto más pequeña.
Y no es que mágicamente haya menguado 460.000 metros cuadrados, sino que el municipio contiguo de Rivas Vaciamadrid se ha quedado con esos terrenos desde este mismo 1 de enero.
Se trata de un acontecimiento enmarcado en un pacto firmado en 2017 y que este primero de 2026 ya se hace efectivo. En concreto, el Pacto Regional por la Cañada Real Galiana es un acuerdo histórico entre los municipios de Madrid, Rivas y Coslada —los tres afectados por esta zona—, el Ejecutivo autonómico y el Gobierno central.
Un pacto histórico que buscaba dar solución al famoso y kilométrico asentamiento ilegal. Los problemas se habían presentado por la desconexión física entre los terrenos en los márgenes opuestos de la autopista (la M-50, en el tramo comprendido entre la M-823 y la A-3), pertenecientes ambos a un mismo municipio.
Por lo tanto, el objetivo es dar continuidad a estas dos partes que, hasta ahora, han estado separadas.
Plano del reparto de sectores entre Madrid y Rivas.
"Este cambio en la frontera geográfica de ambos municipios optimizará la prestación de los servicios públicos y permitirá establecer políticas más efectivas de integración social y lucha contra la pobreza, actuando sobre las condiciones de precariedad y seguridad de los ciudadanos asentados en la Cañada Real Galiana", explicaba el Consistorio de la capital en un comunicado a principios de 2025 tras la aprobación en Pleno del Ayuntamiento.
Y es que la última acción que puso fin a ocho años de procesos administrativos para que se haga realidad llegó el pasado mes de octubre. El Gobierno de la región publicó definitivamente en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) la aprobación de este cambio de lindes.
Transferencia mutua
A partir de ahora, cada municipio se queda con sus márgenes más próximos dentro del límite que marca la M-50, la cual marca la nueva frontera. Así, la capital transferirá a Rivas 981.152 metros cuadrados y el Consistorio ripense, a su vez, entregará a Madrid 517.239.
Del total que recibe Rivas, de los cuales 937.492 metros cuadrados se sitúan al norte de la A-3 y otros 43.660 están ubicados al sur de esta autovía. Por su parte, los de Madrid están situados todos ellos al norte de la A-3.
El intercambio afecta al reparto competencial sobre tres de los seis sectores de la Cañada Real. De esta forma, el 3, antes compartido por las dos ciudades, ahora dependerá solo de la capital; el 4, se quedará en la zona norte en Madrid y en el sur en Rivas, y el 5 estará en manos del Consistorio ripense.
En el nuevo espacio transferido a Rivas, no solo se pretende participar de esta nueva organización de la Cañada. También servirá para ampliar los metros disponibles para crear nuevos servicios públicos y zonas verdes, tal y como recogen en la Agenda Urbana 2030 de la ciudad.
Historia del pacto
En el acuerdo mencionado de mayo de 2017 se incluyó como anexo la propuesta de modificación de los términos municipales. Más adelante, en 2019, firmaron un protocolo que definía el intercambio de suelo en el ámbito de la Cañada Sectores 3, 4 y 5.
En marzo de 2021 arrancó el primer expediente para solicitar a la Comunidad de Madrid la alteración del territorio. Pero el proceso dio un giro cuando Rivas Vaciamadrid decidió reformular su planteamiento para que no interfiriera con sus planes de construir un nuevo cementerio en la zona.
Y es que, además de incluirlo en el término de Rivas, requirió de un suelo adicional de Madrid para construir un nuevo acceso a la vía de servicio de la A-3. El Ayuntamiento capitalino dio su visto bueno y se puso sobre la mesa una nueva propuesta. El segundo expediente se inició formalmente en febrero de 2022.
